viernes, 21 de noviembre de 2008
El futuro vuelve-Caparrós
Es curioso que sea el miedo lo que nos haga pensar. Es curioso, pero parece que no hay mejor afrodisíaco para las neuronas. Ahora hay miedo, terrores en el mundo, y el futuro –la idea por excelencia– está de vuelta. Hace muchos muchos años que no oía hablar tanto del futuro. Hablar sobre el futuro, por supuesto, es una forma de decir: sólo se puede hablar sobre expectativas, temores, intenciones, sobre formas de imaginar ese futuro, o sea: ideas, suposiciones. Eso es lo que circula en estos días. Llegó la crisis y, de pronto, todos –quiero decir todos, en todos los niveles– empezamos a imaginar qué puede pasar y pasarnos en los próximos meses, en los próximos años. ¿Quién no ha hecho, en estos días, el repaso de sus opciones, de sus bienes y males, de lo que podría hacer si lo echaran del trabajo, si su actividad bajara un diez, un veinte, un cincuenta por ciento? ¿Quién no ha tratado de entender el caos de variables –mundiales, nacionales, personales– que definirán si dentro de seis meses le alcanzará para llegar a fin de mes? ¿Quién no ha tratado de imaginar algún proyecto alternativo, por si acaso? Lo mismo pasa en los gobiernos, las organizaciones, las empresas: desesperados se los ve, tratando de imaginar cómo va a ser esto o aquello dentro de un año o dos. Y lo mismo en los medios: hacía años que no leía tanto sobre el futuro. He recorrido notas y más notas que tratan de imaginar cómo se reformulará el capitalismo tras el derrumbe de su versión más especulativa, y cómo cambiará el orden global, y si se va a acelerar la caída de Estados Unidos y el ascenso de China, y todos los problemas particulares que se van a plantear: por ejemplo, qué van a hacer muchos países pobres si la recesión lleva a millones de emigrantes de vuelta a sus países. O si la incertidumbre va a disminuir todavía más la natalidad en los países desarrollados y a mediano plazo la proporción de viejos aumentará hasta lo insostenible. O si la industria automotriz americana podrá recuperarse o si, con la baja de la publicidad, los diarios de papel se terminan de una vez por todas en el mundo. O si la caída de la ayuda humanitaria va a producir una ola de hambre y muertes en África. O si el descenso del consumo va a desacelerar el ritmo de las innovaciones tecnológicas, que tendrán mucho menos mercado. O si va a suceder en el mundo algo como lo que pasó por acá en 2001, cuando los ricos empezaron a esconder los coches y otros bienes ostentosos, pero a lo bruto –y si, por eso, van a cambiar mucho las modas y las formas del consumo. O si las repercusiones de la crisis sobre los más pobres van a producir revueltas, movimientos. O si la baja del precio de los granos va a llevar a la Argentina a otro default, y más, y más: el mundo se ha vuelto, de pronto, un laboratorio horroroso y fascinante donde todo está en estudio, donde el futuro pasó a ser tema principal. ¿Será que somos, como decía mi maestra de primero superior, hijos del rigor? –Capa, qué elegante. Yo habría dicho que somos hijos de otra cosa. –¿Todos nosotros, mi estimado, todos? –¿Por qué, a quién quiere salvar? Hacía como veinte años que el futuro había pasado de moda. Por lo menos, desde que cayó el muro de Berlín y se desmoronaron los grandes relatos teleológicos: los que suponían que toda realización estaba allá adelante. El siglo veinte había vivido de esas ilusiones: las diversas revoluciones modernas se basaban en esa idea judeocristiana de que lo que importa está más allá, en un mañana venturoso que siempre está llegando. No era grave, entonces, sacrificar el presente por ese futuro deseado: el futuro era el tiempo decisivo, allí sucedería lo que importa. Hasta que cayeron el comunismo y sus variantes, y el capitalismo triunfador armó su modelo delirante de prosperidad en Europa, Estados Unidos, parte de Asia, ciertos países latinoamericanos –e incluso, por rachas, la Argentina. Fueron tiempos extraños, sin futuro: un puro presente alborozado –para aquellos que podían sostener el alborozo, y a los demás que se los fornicara la famosa ballena palidita. Por momentos pareció que lo más preciado de la prosperidad era no tener que pensar –o, por lo menos, no en el futuro, porque el mercado sin control mantendría la felicidad de ese presente perpetuo. Hasta que, de pronto, el mercado reventó y se cargó el presente, y el futuro volvió y ocupó toda la escena. Y volvió una verdad de Perogrullo: la condición para pensar el futuro es la desazón con el presente –o la inteligencia. Si los gobiernos, organizaciones, empresas no hubieran caído en la euforia del gran presente continuo jajajá habrían podido, supongo, prever la extensión del desastre inminente y pensar algún cambio de rumbo o, al menos, ciertas medidas preventivas. Pero estaban demasiado pipones y se hicieron los fesas. Total, eran tan prósperos. La crisis iguala: durante años, el futuro era un pobre consuelo para pobres; ahora aquellos privilegiados que se habían comprado la posibilidad de olvidarlo deben volver a él, a pensar cambios, a suponer proyectos. El estallido del burbujón trajo de vuelta aquel pensamiento que organizó nuestras mentes durante el siglo veinte –aunque es cierto que son formas distintas de pensar en el futuro. La modernidad era propositiva: imaginaba un futuro y buscaba las formas de ponerlo en marcha, de intentar realizarlo. La crisis de estos días, por ahora, piensa en defensivo: trata de imaginar qué efectos puede producir el desastre económico para tratar de contenerlos. Pero eso puede ser un primer paso –o quizá no, quién sabe. Por ahora el futuro más que promesa es amenaza, pero al menos ha vuelto y, por lo que se ve, llegó para quedarse mucho tiempo. (Y entonces estamos, argentinos, otra vez, jodidos: pensar a mediano y largo plazo, lo tengo dicho, nunca fue nuestro fuerte. Debería ser, lo tengo más que dicho, el trabajo de los políticos: imaginar proyectos, ofrecerlos a los ciudadanos, buscar las formas de llevarlos a cabo. Pero, en cambio, se dedican a lo que se dedican: aprovecharse del poder los que lo tienen y, los que no, conspirar, declarar, rearmar sus aliancitas, lanzar sus apocalipsis de las tres de la tarde –justo a tiempo para que entre en el diario de mañana. Así futuro va a seguir siendo, aquí, una palabra de un idioma que no hablamos. Y tendremos, cada vez más, un gran pasado por delante.)
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Teoria para desbaratar el capitalismo
Encontré el eje donde se sostiene toda la teoría capitalista. El punto en el cual empujar para que todo el sistema caiga, para que pierda el equilibrio. No es nada complejo, no es nada que necesite de grandes especuladores ni de revoluciones ni de pensadores que sepan explicar sus ideas a la gente. Es solo detectar la base, y es una base finita, débil. Totalmente instaurada, es el único invonveniente.
El plan es convencer, a todos, de que las personas no existen solo desde que nacen, sino desde la concepción. Tiene argumentos válidos, no va a ser tan dificil. Y ahora, expongo consecuencias: es probable que nadie se acuerde exactamente el día de la concepción. Esta mentira de usar el día de nacimiento como día de cumpleaños cada año porque es un día que se sabe exactamente cual es, es un invento de los fabricantes de regalos baratos, de las empresas telefónicas y de comunicación que se preveían hace dos siglos cuando inventaron esto, de los que hacen tarjetas pedorras sin imaginación y sin saber ni quién las manda ni a quién, de los que no se saludan en un año y de repente se dan cuenta que existen ese día, de los que se ponen de buen humor solamente ese día por ser ese día, de los que venden elementos de tortura como tijeras y pintura con la excusa de que ese día todo vale, de los que sacan para rellenar hojas de diarios que no saben con que llenar felicitaciones por cumpleaños, de los que tienen horóscopos que siempre la pegan, incluso las predicciones que no son de tu signo, del lavaje de cerebros desde niños que solo esperan regalos y no a los invitados, de los que organizan superfiestas con sonrisas falsas para foto, de los que suprimen te quieros para esas fechas, de los que dicen te quieros aunque no lo sientan en esas fechas, de los que fabrican la ropa digna de cumpleañero, del que va al cumpleaños, mejor que la otra que también va al cumpleaños, de los que hacen globos que no duran nada, de los que venden afiches y fibrones para hacer los carteles, de los que siguen, pero me canse de decirlos, de escracharlos, de exponerlos publicamente.
Pero decirselo en la cara no hace que cambie nada. En cambio, si convencemos a todos de que en realidad existimos desde la concepción, y nadie sabe cuándo fue que uno es concebido, se produce una ola de confusión que rompe con este pilar del capitalismo que es la fiestita de cumpleaños que nadie nota, pero del que inconscientemente todos somos parte.
El plan es convencer, a todos, de que las personas no existen solo desde que nacen, sino desde la concepción. Tiene argumentos válidos, no va a ser tan dificil. Y ahora, expongo consecuencias: es probable que nadie se acuerde exactamente el día de la concepción. Esta mentira de usar el día de nacimiento como día de cumpleaños cada año porque es un día que se sabe exactamente cual es, es un invento de los fabricantes de regalos baratos, de las empresas telefónicas y de comunicación que se preveían hace dos siglos cuando inventaron esto, de los que hacen tarjetas pedorras sin imaginación y sin saber ni quién las manda ni a quién, de los que no se saludan en un año y de repente se dan cuenta que existen ese día, de los que se ponen de buen humor solamente ese día por ser ese día, de los que venden elementos de tortura como tijeras y pintura con la excusa de que ese día todo vale, de los que sacan para rellenar hojas de diarios que no saben con que llenar felicitaciones por cumpleaños, de los que tienen horóscopos que siempre la pegan, incluso las predicciones que no son de tu signo, del lavaje de cerebros desde niños que solo esperan regalos y no a los invitados, de los que organizan superfiestas con sonrisas falsas para foto, de los que suprimen te quieros para esas fechas, de los que dicen te quieros aunque no lo sientan en esas fechas, de los que fabrican la ropa digna de cumpleañero, del que va al cumpleaños, mejor que la otra que también va al cumpleaños, de los que hacen globos que no duran nada, de los que venden afiches y fibrones para hacer los carteles, de los que siguen, pero me canse de decirlos, de escracharlos, de exponerlos publicamente.
Pero decirselo en la cara no hace que cambie nada. En cambio, si convencemos a todos de que en realidad existimos desde la concepción, y nadie sabe cuándo fue que uno es concebido, se produce una ola de confusión que rompe con este pilar del capitalismo que es la fiestita de cumpleaños que nadie nota, pero del que inconscientemente todos somos parte.
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Explicando lo que inventan mis ojos...
lunes, 17 de noviembre de 2008
Delicias del gusto neoliberal-A. Lopez
La marcha contra lo’pibe chorro, que recientemente engalanaran el intendente K Posse, el ya insólito míster Blumberg y el rabino Bergman en la localidad bonaerense de San Isidro, así como la bochornosa propuesta del gobernador Daniel Scioli para disminuir irresponsablemente la edad de imputabilidad de menores, está en línea con sus ideologías, potenciadas en este caso por un irresponsable “seguidismo” del estado de la “opinión publicada”. Se trata de propuestas sin fundamento estadístico serio, sustentadas en la espectacularidad del discurso periodístico o el pavoroso “sentido común” que da soporte a las bandas de neofascistas barriales organizadas en asociaciones vecinales del tipo “Tú me cuidas, yo te cuido y juntos masacramos a la sucia negrada amiga de lo ajeno”. Con respecto a la ausencia de sustento empírico para clamar por una baja en la edad de imputabilidad, la socióloga Alcira Daroqui, investigadora del Instituto Gino Germani, especialista en control penal juvenil, sostiene: “No hay estadísticas públicas de delitos cometidos que respeten intervalos etarios que permitan afirmar la existencia de crecimiento en la comisión de delitos por parte de menores de 16 años, que ya son hoy mismo punibles. Todas las estadísticas públicas disponibles cortan el universo etario de delitos en ‘menores de 18 años’, y no parece que el intervalo abierto entre los 15 años o menos, grupo etario al que impactaría la baja en la edad de imputabilidad, sea el responsable del aumento estadísticamente significativo en la participación delictiva de los jóvenes, que sí es un hecho objetivo, pero a partir de edades que ya son punibles en la actualidad”.Ahora bien, cabe preguntarse entonces quiénes son estos jóvenes, hoy ya punibles, que efectivamente han aumentado su actividad delictiva en los últimos años y cuál es su entorno socioambiental.Al respecto, la investigación realizada en Córdoba por el doctor Cosacov arroja datos singulares (ver infografía) sobre el perfil real de este conjunto social tan temido que no proviene de las capas más bajas de la sociedad, los indigentes, con hogares por debajo de los $570 mensuales como ingreso. Según el informe, sólo el 30% utiliza habitualmente sustancias para delinquir, y éstas son las de uso legal como el flunitrazepan y otras benzodiacepinas, que promueven un efecto paradójico ingeridas con alcohol y a posteriori inducen amnesia retroactiva, efecto que evita el estrés postraumático tras cometer el delito, puesto que el joven no recuerda el episodio en absoluto. Casi no utilizan cocaína. La mayoría absoluta, sin embargo, ha ingerido cantidades excesivas de alcohol en el momento de cometer el delito, exceso medido según los estándares habituales de alcoholemia. El 70% de ellos no comete delitos mayores o violentos, tampoco homicidios, y si la muerte de la víctima finalmente sucede, estos pocos casos resultan homicidios no buscados, de carácter preterintencional. La característica socioambiental que más se repite en estos jóvenes y adolescentes delincuentes es el abandono escolar o la repitencia, y el objetivo del delito es acceder a ingresos complementarios no para ayudar a las familias de origen, que en un 95%de los casos no estimulan la actividad delictiva de estos jóvenes, sino para acceder a objetos que transfieren estatus y poder, en especial telefonía móvil, zapatillas sofisticadas y ropa en general de marcas internacionales o locales de alto precio y calidad. No cometen delitos por “comida”, menos “mandados por sus padres, tutores o encargados”. Debe advertirse entonces sobre la intencionalidad política de la derecha argenta –hoy reinstalada con fuerza– en vincular a los jóvenes carecientes como vector y móvil central del delito violento en la Argentina actual, imagen estereotipada por el discurso de los reformadores sociales de izquierda, y su insistencia en correr el tema del delito al desván de la ausencia de “contención social” de los “excluidos” del sistema. Los datos empíricos en grandes centros urbanos no parecen confirmar estas hipótesis. En efecto, tras la salida de la megacrisis, los objetos que transfieren estatus, poder y permiten sostener la ilusión de “pertenecer” parecen estar en el centro de las expectativas de los jóvenes delincuentes, la mayoría proveniente de sectores sociales con seguridad alimentaria garantizada o de clase media baja. En síntesis, la ciudadanía argentina enfrenta las delicias propias de vivir en una sociedad construida al gusto del neoliberalismo, poblada de salvajes contrastes materiales y simbólicos, donde los jóvenes delincuentes no vienen del subsuelo de la patria ni reclaman por sus milanesas de multisoja. Nos solicitan gentilmente dinero, las Nike, los iPod. En fin, Just do it!
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Lo que mata es la inseguridad-Alabarces
Hace una semana, una nota de Martín Caparrós en este mismo espacio proponía someter la cuestión de la seguridad a otras miradas más cuidadosas de la complejidad del debate. Sin caer en una retórica progresista vacía (que las hay), Martín alertaba sobre la relación indiscutible que existe entre delito y exclusión social, lo que no significa unir delito y pobreza: ésa es una tontería palmariamente contradicha por la cantidad de delitos que cometen las clases medias y altas, incluyendo –largamente– las dirigencias políticas. La apuesta de Martín, que comparto, es de largo, larguísimo plazo; y cada día que pasa nos aleja más de ese horizonte: “recuperar el tejido social, deshacer diferencias ofensivas, educar y reintegrar a los desintegrados”.En un recodo de su nota, Martín recuerda la complicidad de muchos ciudadanos en las políticas que decidieron continuar a la dictadura en sus consecuencias socioeconómicas: podríamos decir que desde 1975 hasta hoy la perversa continuidad de esos designios permanece casi invariable, con matices. La Argentina se ha empeñado en destruir sus más entrañables pulsiones integracionistas y democráticas para transformarse en una sociedad radicalmente injusta y a la vez jactanciosa de esa desigualdad y esa desintegración. El problema no es la pobreza, claro que no: el problema es la riqueza, o mejor dicho su simultánea distribución desigualísima y su exhibición grosera. Y en el análisis se debe incluir la desintegración de las relaciones sociales, en las que insistía Caparrós: la ley del más fuerte, del sálvese quien pueda, sobre la que es imposible construir nada parecido a una sociedad democrática, es la ley fundamental de la nación. De todo esto, los mismos que reclaman son cómplices, por acción u omisión: entre festejar los crímenes de la dictadura o los efectos maravillosos de la convertibilidad hay una línea continua que tiene como uno de sus efectos los niveles enormes de violencia que hoy nos sacuden. Y que sin embargo no son tan elevados. Esto no es Bogotá ni San Pablo, ni Río de Janeiro ni México. La sabia combinación de una primera plana, un comentarista televisivo indignado y un grupo de vecinos airados con buena presencia mediática instalan un clima de ley de la selva que la tranquilidad con la que podemos caminar por las calles desmiente cotidianamente. Y no soy necio: la cantidad de asaltos a los que mi hijo menor ha sido sometido lo pone cerca de un récord. En realidad, los que en estos días están asolando los correos de lectores y los comentarios posteados no tienen la menor idea de lo que podría esperarnos si nuestras clases populares invirtieran más tiempo en la violencia. Unos compañeros antropólogos me decían, luego de una temporada en Fuerte Apache, que lo que no se entiende es cómo todavía los muchachos no han salido a robar y matar masivamente. Insisto sobre esto: el nivel de injusticia, saqueo, expulsión, discriminación, racismo, hambre y carencia educativa a la que nosotros mismos –no fue obra de marcianos– hemos sometido a nuestras clases populares no tiene parangón, porque se trata de un retroceso terrible sobre los niveles tolerables de integración que tenía nuestra sociedad hace treinta y cuatro años. Se trata, nada menos, de la crudeza de una generación de chicos que no ha visto trabajar a sus padres, y que sabe, y nadie puede desmentirla, que está condenada a repetir ese ciclo. A esta altura del partido debería quedar claro que todas las políticas represivas que se han reclamado estos días son en realidad las que ya rigen: que las reformas Blumberg fueron las políticas de Ruckauf, y que la pena de muerte que tantos ciudadanos histéricos reclaman la vienen ejecutando, sin televisión pero con espantosa eficacia, todas las policías del país. Todo eso ha fracasado concluyentemente. Sin embargo, el sábado pasado Marcos Aguinis retoma todos esos lugares comunes en La Nación, y dobla la apuesta: también deben ser reprimidos los que cortan calles y los que toman escuelas y facultades. El doctor Aguinis –así lo llaman respetuosamente sus lectores– invoca también el respeto a las jerarquías, recurriendo a la eterna cita de Cambalache, aterrado ante la idea de que le falten el respeto. Ante ello, sus respetuosos lectores ya no se limitan a reclamar la pena de muerte: ahora proponen, sin filtros, la construcción de comandos de la muerte al estilo brasileño.Tamaño desparramo de ignorancia y autoritarismo demuestra dos cosas: que una parte de nuestras clases medias y altas están dispuestas a tolerar otra masacre represiva a cambio de su “tranquilidad”, y que no hay peor fascista que un Aguinis asustado. Dicho con todo respeto, claro.
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No hay chicos delincuentes en las familias mas pobres-Critica, Casacov
En un país donde el problema cada vez más grave de la delincuencia juvenil se discute sin estadísticas ni estudios serios, sino por aproximación, por sensacion térmica o prejuicios ideológicos, el doctor Norberto Eduardo Cosacov tiene el mérito de haber hecho el relevamiento más completo y detallado que se conozca en esta materia. Un equipo de profesionales a su cargo indagó sobre las características personales, familiares, socioculturales y psicológicas de chicos cuyas edades iban desde los 10 a los 19 años. Algo así como una “radiografía de los pibes chorros”. Entre los resultados sorprendentes (ver infografía) hay uno que sobresale: los menores no pertenecen a los márgenes más humildes de la sociedad, lo que sociológicamente se conoce como “indigentes” (menos de 570 pesos mensuales) sino a la franja que va desde la pobreza hasta la clase media baja (ingresos de 600 pesos a 2.500), tal como publicó Crítica de la Argentina en su tapa de ayer. “Es así, no hay delincuencia por debajo de la última línea de pobreza, en las familias más pobres. Tal vez tenga que ver con la necesitad de una infraestructura básica para delinquir. Hace falta una moto para escapar, un lugar donde ocultar el botín, una cobertura para usar como coartada”, explica este psicólogo de 54 años, 25 de ellos como perito judicial y los últimos 12 con trabajo específico en el Equipo Técnico de Menores. –Su trabajo se basa en entrevistas con 108 menores que pasaron por los cuatro juzgados correccionales de Córdoba. ¿Por qué sostiene que esta estadística provincial puede proyectarse a nivel nacional?–Porque las variables arrojadas por la encuesta en Córdoba se corresponden a las obtenidas en todas las grandes ciudades del país, sus líneas más generales son aplicables y válidas para zonas como el conurbano bonaerense, Rosario o Mendoza. Son comunes la procedencia social de los menores, sus valores, las características del entorno familiar, los botines obtenidos en los robos y su utilización por los chicos. Puede haber pequeños matices que no invalidan el paralelo. Por ejemplo, en Córdoba, no se registran niveles de consumo de paco, pero siempre pasa que las drogas llegan primero al conurbano y luego se extienden al resto del país.–¿Cuáles son los motivos que encontró en los chicos para delinquir?–Sobre todo, la falta de perspectivas y de movilidad social. Están anclados a ese entorno y les resulta muy difícil salir. En la mayoría de los casos, la necesidad de consumir los empuja a robar: quieren comprarse zapatillas o jeans de marca, que para ellos es una forma de integrar grupos a los que por origen social no pertenecen.–¿Hay contención familiar?–En general, las familias no apañan el delito, no los mandan a robar, como se cree generalmente. Pero tampoco se hacen cargo de la situación, y las conductas delictivas se adjudican a las “malas juntas”. Una de las conclusiones es que a la mayoría de los chicos delincuentes los educaron sus hermanos. Casi todos ellos provienen de familias numerosas, donde los padres no pueden ocuparse, y los hermanos mayores van criando a los más chicos. Eso se corresponde con un dato que arrojó esta encuesta: cuando hay antecedentes penales en la familia, en el 61% de los casos ese antecedente lo tiene un hermano mayor.–¿Y que manifiestan los jóvenes con respecto a ese entorno donde están anclados?–La mayoría dice que quisiera irse de sus hogares para sustraerse a su medio barrial antes que al familiar.–¿Cuál es el origen del problema?–Hay datos predictivos que figuran en cualquier bibliografía: cuando aumenta la inflación y la desocupación, aumenta el delito. Lo que no se sabe científicamente es qué pasa cuando esas variables disminuyen. Y después está el problema de las víctimas, porque los mismos pobres son los blancos principales. Y son los que tienen posiciones más duras, los que reclaman hasta la pena de muerte. –¿Cómo se soluciona?–Aplicando la ley sin modificarla. Aplicándola con convicción, porque existe la ingeniería jurídica necesaria, pero los jueces no la usan. Los chicos tienen que estar más tiempo detenidos, porque si no van a empezar a aparecer los escuadrones de la muerte.–¿Qué punto o detalle que no se traduzca en un número lo sorprendió de las respuestas de los menores?–El nivel de racismo y de fragmentación social. El racismo era palpable en sus comentarios y vocabulario, siendo sensibles no sólo al color de la piel sino también a tener un apellido de origen italiano o criollo, es decir, español. La fragmentación se da en la inclinación a los grupos antagónicos por trivialidades tales como la hinchada de un equipo de futbol, vivir en un barrio y no otro, o ser fan de grupos musicales distintos.–¿Imaginan un proyecto de vida para ellos? –Sin caer en generalizaciones, es notable que la mayoría de las respuestas coincidentes manifiestan el sueño de poner un maxikiosco para ayudar a su familia.
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ADN del pibe chorro-Lanata
El Instituto Dr. Luis Agote, el Agote, aloja a 38 chicos entre 18 y 20 años. Nahuel Gallota coordina allí un taller de periodismo deportivo. Un día les preguntó qué querrían hacer si pudieran tener una noche libre, o una vida libre:–Tener un hijo, llamarlo Taiel, llevarlo a Disney y llevarlo siempre a McDonald’s en una 4 x 4 –le dijo Pedro, de la Isla Maciel.–¿Y tu noche ideal?–Quiero llevar a mi novia al McDonald’s.–Yo quiero ir con mi novia a comer, después ir a bailar a Rimbo o Mónica con mis amigos, y tomar New Age de durazno –respondió Daniel.–Salir con mi chica –dijo Juan–, después llevarla en un 206 a la casa, dejarla, darle un beso y que me diga que pasó una linda noche.Todos contaron cómo les gusta comprarse ropa. La mayoría ya están casados, y tienen más de un hijo. Otros soñaron su noche perfecta con Nazarena Vélez o Luisana Lopilato.La mayoría está condenada por robo y tentativa de homicidio, y algunos pasaron de la tentativa al hecho. Sus “vidas libres” son un sueño vano. Creen que la felicidad se aloja en un Big Mac, un beso, un 206, un trago, una noche perfecta que nunca termina de pasar. ¿No fuimos nosotros, los adultos, quienes les vendimos esos sueños? Matan porque los matan: saben que sus vidas no valen nada e intuyen que las de los demás tampoco. Matar es un flash, una película que sucede en otro lado al que se entra y sale, una pesadilla de puerta giratoria. A ellos no les importa; a nosotros no nos importan ellos, al Sistema no le importan ni ellos ni nosotros, y así. La historia que sigue, en realidad, habla de los adultos todo el tiempo.LA NARANJA MECÁNICA. El mismo jefe de la Policía Bonaerense que hace un par de años sostuvo la inexistencia del “paco” asegura ahora que “según estadísticas de su fuerza” (?) “los menores cometen un millón de delitos graves por año”. “Tampoco registra la Corte, en los últimos siete años, un alza considerable del delito a cargo de menores, sino que la tendencia fluctuó: en 2000 se iniciaron 23.105 expedientes, en 2006 subió a 31.602 causas, hasta llegar a las 29.371 del año pasado.”En octubre último Unicef, el Ministerio de Desarrollo Social y la Universidad Nacional de Tres de Febrero presentaron un estudio nacional sobre la cantidad de menores “en conflicto con la ley”, en base a datos de diciembre de 2007: hay 6.294 jóvenes en institutos por orden judicial, el 30% del total está en establecimientos cerrados o semicerrados y el 70% en programas alternativos que no implican privación de la libertad. Hay 11 varones por cada mujer alojada, y el 90% de los chicos “institucionalizados” son hombres.Como puede observarse en los cuadros que acompañan esta nota (ver edición impresa), la mayoría está preso por robo, y en el 38% de los casos se trata de delitos contra la propiedad sin armas. Hay en el país 119 establecimientos de privación de la libertad de menores, treinta y nueve de ellos contradicen la Convención de los Derechos del Niño, permitiendo el encierro mayor de 72 horas en comisarías o cárceles de adultos. Se les imparte entre dos a cuatro horas diarias de educación primaria y de dos a cinco de secundaria, y el 40% de los establecimientos tienen talleres de capacitación en oficios. Las penas para menores están reguladas por dos decretos ley de la dictadura, el 22.278 y el 22.803, que dividen a los adolescentes en dos grupos:–Menores de 16 años: no son punibles, pero pueden terminar en un instituto por decisión del juez. No se los juzga ni castiga por el delito, sino que se les abre un “expediente tutelar”. El chico es considerado un “incapaz” y el juez asume su tutela. Las categorías del decreto son ambiguas: se habla de “menores en situación de riesgo”, “en peligro moral o material” o en “circunstancias especialmente difíciles”, con lo que se termina equiparando al menor abandonado con el menor delincuente.–Entre 16 y 18 años: son punibles con restricciones. Se instruye una investigación sobre el delito, pero el chico no cumple condena hasta ser mayor de edad. Es en ese momento cuando el juez decide si la pena se aplica y el chico pasa a una cárcel de adultos.–Con esta ley se abre la posibilidad a la intervención judicial más discrecional que hay –le dijo a Crítica de la Argentina Laura Musa, a cargo de la Asesoría General Tutelar de la Ciudad–. El chico puede estar encerrado en un instituto tanto tiempo como le plazca al juez. Para colmo, hay mecanismos que facilitan la fuga, necesitan ingresar chicos todo el tiempo.EL CALVARIO DE LOS GÓMEZ. En 2002 la familia Gómez, de La Boca, luchaba por sobrevivir a la crisis. El padre, miembro de la clase media caída al precipicio, terminó cartoneando mientras la madre cuidaba a cuatro de sus seis hijos: una nena de cinco y tres varones de seis, quince y dieciséis. Los otros dos hijos de la pareja ya tenían más de veinte años y vida propia lejos de la casa. La señora de Gómez se dejó tragar por un pozo depresivo y casi no se levantaba de la cama. Dejó de mandar sus chicos al colegio, y la escuela formuló una denuncia por abandono de los dos más pequeños. Personal judicial llegó a la casa para hacer una “inspección socioambiental”: informaron la presencia de “olor nauseabundo” (los Gómez acumulaban allí algunos cartones que después vendían) y señalaron que la madre “seguía estando en camisón al mediodía”. “La mujer no materna apropiadamente”, concluyeron. Los dos hijos menores terminaron en un instituto y la crisis emocional de la señora de Gómez empeoró. El nene de quince, en una de las visitas, le pegó a un funcionario judicial. Lo enviaron a un instituto. El mayor, al poco tiempo, se involucró en un robo y también terminó internado. La mala suerte les cayó encima como un alud; en menos de ocho meses los cuatro hijos fueron a parar a un instituto: los dos más chicos en el Alvear y los otros en el Belgrano y el San Martín. Finalmente una de las hermanas mayores, cuatro años más tarde, logró concluir los trámites de adopción de sus hermanos, que no volverían a ser restituidos a su madre. El hermano mayor hoy está preso por robo en una cárcel de adultos.Mirta Ravera Godoy, jueza del Tribunal Oral 5 de San Isidro, fue testigo de una fuga inducida por el propio centro de detención: la de un chico de 14 años acusado de violación. El menor fue detenido y llevado a un instituto cerrado. Al tiempo, sin notificarle al juzgado, lo trasladan a un centro de régimen abierto del que se fugó. El pasado 4 de enero el chico volvió a entrar a una casa, robó y atacó sexualmente a una mujer. Detenido de nuevo, el chico relató ante la jueza que en el centro de detención le habían sugerido que se fuera.Raquel Robles, una de las fundadoras de HIJOS, especialista en chicos en riesgo y directora del Instituto de Menores San Martín, que aloja chicos entre 13 y 15 años comentó a este diario el caso de Diego, un chico de La Matanza que está en situación de calle en Capital, entró por primera vez a los 13 años, ahora tiene 15 y ya tuvo treinta ingresos al instituto.–Lo que me parece es que los chicos tienen una falta de infancia muy profunda –señaló Raquel– y me parece mal que el Estado los trate como si fueran adultos o jóvenes de más edad, que es lo que pasaría si bajan la edad de imputabilidad. Eso no ayuda a restituirles infancia. Eso no significa que el Estado no accione, tiene que poder tener una intervención de los chicos antes de que transgredan.EL INFORME COSACOV. El perito del Equipo Técnico de Menores del Poder Judicial y docente de la Universidad de Córdoba Norberto Cosacov realizó un pormenorizado estudio sobre los menores que pasaron por los juzgados correccionales de su provincia entre 2006 y 2007. Según Cosacov “las variantes arrojadas en la encuesta de Córdoba se corresponden a las obtenidas en todas las grandes ciudades del país”. El estudio muestra que la mayoría de los jóvenes que delinquen no provienen de hogares indigentes (esto es con ingresos inferiores a $570 mensuales para cuatro personas), sino de hogares pobres y de clase media baja, con ingresos por hogar entre 500 y 2.500 pesos mensuales. Siete de cada diez afirman que no roban para comprar drogas sino ropa y calzado de lujo, financiar salidas y entretenimientos; la mayor parte de los encuestados sostiene que querría irse del barrio que habita, y su sueño más reiterado es el de “poner un maxikiosco”. El 34% admite consumir regularmente alcohol, el 21% marihuana, el 18% pastillas mezcladas con alcohol, el 14% pegamento y el 7% cocaína. El 51% dijo que no salió a robar drogado. El 33% dijo haber sufrido maltrato infantil y el 40% no quiso responder a esa pregunta. La mitad de los jóvenes entrevistados no supo qué contestar cuando se le preguntó qué harían, de ser jueces, con un caso como el suyo. El 16% dijo que “lo dejaría libre” y el 19% optó por “darle otra oportunidad”. Ninguno de ellos usaba piercing o se teñía el pelo, pero la gran mayoría exhibía sus tatuajes como símbolo de pertenencia y expresaban, tanto en su vocabulario como en los comentarios, un fuerte nivel de racismo.(Investigación: Jorge Lanata / Jorge Camarasa (Desde Córdoba) / Luciana Geuna / Jesica Bossi)
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Las conductas sexuales ya no serán enfermedades-Critica
Suecia había retirado el término homosexualidad de la lista de enfermedades en 1979 y para el año próximo sacará travestismo, fetichismo y sadomasoquismo. Estas formas de comportamiento sexual ya no pertenceran al catálogo de "diagnósticos médicos", según informó hoy la Autoridad Nacional para el Bienestar y la Salud en Estocolmo."Sabemos que esos códigos de clasificación son vistos a menudo como referencias a enfermedades, sin importar su significado real", dijo el director general de la institución, Lars-Erik Holm."Eso era algo poco afortunado, ya que contribuía a reforzar prejuicios en la sociedad, lo que a la vez incrementaba el riesgo de que muchas personas sean estigmatizadas socialmente", agregó Holm.El travesti sueco Claes Schmidt, conocido públicamente como Sara Lind, agradeció la decisión en una entrevista con el diario sueco "Dagens Hyheter", según EFE. Los términos transexualidad, exhibicionismo, voyerismo y pedofilia seguirán teniendo la calidad de diagnóstico médico.
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sábado, 15 de noviembre de 2008
Mentiritas
Te dijeron una mentirita.
Tus padres, la escuela, la calle, la tele; nadie sabe quién inventó la mentirita, pero todos la repitieron tanto que ahora la creen. Es tan simple la mentirita, tan generalizada está, que generaciones enteras creen que esa mentirita es la realidad. Aunque no les guste, creen que debe ser así. Si todos lo dicen…
Los inventores de la mentirita lo lograron. De a poco, mataron la esperanza. Fue una tarea difícil; tuvieron que demostrar que toda persona es digna de desconfiar, y reemplazaron amistades por chiches de colores brillantes. Tuvieron que demostrar que las personas no valen nada, inventaron un di-s dinero para que la vida sea dedicada a él. Usando la palabra libertad, proclamaron al egoísmo y la soledad como máximos atributos. Los hombres se volvieron cada vez más vacíos, porque no soportan la soledad. Tuvieron que demostrar que no era necesario pensar, que estaba todo hecho y listo para consumir. Tuvieron que limitar las emociones, canjeándolas por comodidad, conformismo, tranquilidad.
Nadie sabe quiénes inventaron la mentirita, pero levantando la cabeza y espiando un poco se pueden ver grandes palacios rodeados de gente hambrienta; se puede escuchar la explosión de una bomba y los gritos de alegría de quien hizo plata con ese gesto patriótico de odiar al otro; se puede ver a un montón de gente aplaudiendo a alguien que les habla solo para tener el poder, y se le nota su hipocresía, y lo siguen aplaudiendo; se puede ver a millones de personas con la cabeza gacha que caminan hacia la muerte resignados, aunque creen que no es resignación, sino orgullo.
De pronto, desafiando rutinas y leyes morales, un amigo te da la mano cuando caes del camino; te enamorás de una voz, de unos ojos; alguien desconocido te sonríe por la calle; y unas ganas suben por todo tu ser y querés levantarte y gritar que no se puede vivir sin amigos, sin amor, sin confiar. Que libertad no es trabajar para uno mismo sino poder correr hasta quedarse sin aire y suspirar, solo porque querías hacerlo. La vida esta en los brazos de un amigo, en los susurros de un amor, en la sonrisa de un desconocido.
La mentirita dice que nada puedes cambiar. Que el mundo es y será por siempre así, un mundo lleno de personas que no se hablan entre ellas, que no quieren mirarse a los ojos. Que la felicidad esta en la ropa nueva y no en un abrazo. Que todos son malos, y uno, cada uno, es nada. Que somos un montón de nada destinados a producir y no a sentir. A hacer y no a pensar. A quedarnos sentados en vez de jugar.
Nadie sabe quién ni para qué inventaron la mentirita. Pero sus inventores tampoco son felices.
Tus padres, la escuela, la calle, la tele; nadie sabe quién inventó la mentirita, pero todos la repitieron tanto que ahora la creen. Es tan simple la mentirita, tan generalizada está, que generaciones enteras creen que esa mentirita es la realidad. Aunque no les guste, creen que debe ser así. Si todos lo dicen…
Los inventores de la mentirita lo lograron. De a poco, mataron la esperanza. Fue una tarea difícil; tuvieron que demostrar que toda persona es digna de desconfiar, y reemplazaron amistades por chiches de colores brillantes. Tuvieron que demostrar que las personas no valen nada, inventaron un di-s dinero para que la vida sea dedicada a él. Usando la palabra libertad, proclamaron al egoísmo y la soledad como máximos atributos. Los hombres se volvieron cada vez más vacíos, porque no soportan la soledad. Tuvieron que demostrar que no era necesario pensar, que estaba todo hecho y listo para consumir. Tuvieron que limitar las emociones, canjeándolas por comodidad, conformismo, tranquilidad.
Nadie sabe quiénes inventaron la mentirita, pero levantando la cabeza y espiando un poco se pueden ver grandes palacios rodeados de gente hambrienta; se puede escuchar la explosión de una bomba y los gritos de alegría de quien hizo plata con ese gesto patriótico de odiar al otro; se puede ver a un montón de gente aplaudiendo a alguien que les habla solo para tener el poder, y se le nota su hipocresía, y lo siguen aplaudiendo; se puede ver a millones de personas con la cabeza gacha que caminan hacia la muerte resignados, aunque creen que no es resignación, sino orgullo.
De pronto, desafiando rutinas y leyes morales, un amigo te da la mano cuando caes del camino; te enamorás de una voz, de unos ojos; alguien desconocido te sonríe por la calle; y unas ganas suben por todo tu ser y querés levantarte y gritar que no se puede vivir sin amigos, sin amor, sin confiar. Que libertad no es trabajar para uno mismo sino poder correr hasta quedarse sin aire y suspirar, solo porque querías hacerlo. La vida esta en los brazos de un amigo, en los susurros de un amor, en la sonrisa de un desconocido.
La mentirita dice que nada puedes cambiar. Que el mundo es y será por siempre así, un mundo lleno de personas que no se hablan entre ellas, que no quieren mirarse a los ojos. Que la felicidad esta en la ropa nueva y no en un abrazo. Que todos son malos, y uno, cada uno, es nada. Que somos un montón de nada destinados a producir y no a sentir. A hacer y no a pensar. A quedarnos sentados en vez de jugar.
Nadie sabe quién ni para qué inventaron la mentirita. Pero sus inventores tampoco son felices.
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Explicando lo que inventan mis ojos...
viernes, 7 de noviembre de 2008
Arrepentimiento
Estuviste por decirlo.. pero no, no lo dijiste. Nada pasó. Y el final apareció lento y eterno.
No quisiste hacerlo, no pensaste, no.. pero si, lo hiciste, acabaste con eso que creías era todo.
El todo de aquel momento del que ya no te arrepientes. Todo siguió. Esto cambió.
¿Y que hubiera pasado si..?
Aunque no encuentres el lugar de esa respuesta..
No quisiste hacerlo, no pensaste, no.. pero si, lo hiciste, acabaste con eso que creías era todo.
El todo de aquel momento del que ya no te arrepientes. Todo siguió. Esto cambió.
¿Y que hubiera pasado si..?
Aunque no encuentres el lugar de esa respuesta..
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Ma jadash?-A 13 años del asesinato de Rabin-Edy
La fecha oficial de recordacion del asesinato de Itzjak Rabin es el 12 de Jeshvan y en el calendario gregoriano será la proxima semana De todos modos, la fecha de noviembre esta marcada en nuestros recuerdos y es por ello que decidí compartir con ustedes las concluisones de una encuesta realizada recientemente en Israel que analiza el alcance de esta fecha de recordacion entre los diferentes sectores de la sociedad. Ante la pregunta del siginificado del Día de Recordación del asesinato de Rabin, 60% contestó que se trata de un día de duelo nacional, un 29% afirmó que es un día que se aprovecha para fines politicos y un 11% dijo que es un día más en el calendario.Con respecto a la definición de los encuestados, entre los religiosos nacionalistas un 72% afirmó que lo ve como un día politico, un 15% dice que es un día de duelo nacional y un 13% lo reconoce como un día más. Para el 53% de los ortodoxos es un día que se usa para hacer politica, un 38% es indiferente y un 6% lo toma como un día de luto. Frente a ello un 71% de los laicos lo define como una día de duelo, un 20% lo observa como una jornada aprovechada politicamente y solo un 9% como un día mas La segunda cuestion tiene que ver con la pregunta "¿De que público hay que temer más que pueda crecer el proximo asesino político?". Un 28% contestó por los arabes israelíes, un 28% por los colonos, un 14% se inclinó por los fanaticos de izquierda, un 12% por los adeptos de derecha, un 8% por los religiosos nacionalistas, un 5% por los seculares y un 5% por los ortodoxos. La integracion de las respuestas de la encuesta marca que la responsabilidad no esta en las manos de estos sectores. La responsabilidad es de todos y tambien de los medios de comunicación, para no colocar a este Día de Recordación como un instrumento político, sinó para que esta jornada fortalezca el entendimiento reciproco. La vida de Rabin no se puede devolver. pero hay que intentar que el lugar de la memoria sea central y permita que tengamos la posibilidad de seguir creciendo.
domingo, 2 de noviembre de 2008
Cien años de Ledesma, cien años de explotación y barbarie capitalista-Miguel Lopez
“Es uno de los tres empresarios mas ricos de la argentina, junto a Paolo Rocca y Gregorio Perez Companc, y sigue al frente de una de las pocas empresas sobrevivientes de capital nacional capaz de generar ventas por 1.500 millones de personal año”. Es con estas palabras, con las que la revista Noticias comienza una nota dedicada al aristocrático almuerzo con el que Carlos Pedro Blaquier y su familia festejaron los 100 años de Ledesma.S.A.A.I, junto a millonarios comensales de la industria y el campo. Desde J.C. Lascurain – presidente de la Unión Industrial, pasando por Paolo Rocca de Techint y los hnos. Perez Companc de Molinos Rio de la Plata se dieron sita en el lujoso Hotel Alvear los mas fieles representantes de lo mas granado del empresariado, los mismos que junto a los Blaquier allá por 1976 llamaron junto al imperialismo al golpe genocida. El campo no se quedo atrás y asistieron también con hombres fuertes de la “patria sojera” como Luciano Miguens de la Sociedad Rural, el cual fue elogiado en el discurso del más viejo de los Blaquier y vivado por la paqueta tribuna. También estuvo Gustavo Grobocopatel, un empresario pionero del monocultivo sojero que ya supero las fronteras en su digamos “cruzada por la rentabilidad”, expandiéndose a Brasil y Venezuela. A la “La Fiesta Blaquier” no podía faltar un amigo de Carlos Pedro, como Martínez de Hoz el economista de la dictadura, un hombre al que el mayor de los Blaquier supo de dedicarle cartas y elogios halla por el 1976.
Esto que acabamos de comentar fue la fiesta de los patrones, que se realizo el 13 de Agosto. Ahora bien, hubo otra fiesta que de manera rimbombante y solemne cubrieron los medios de la provincias y hasta el monopolio Noble en su diario Clarín, le dedico unas líneas para promocionar el evento. Se trataba de un festival musical que tuvo como principales figuras al Payaso Piñon Fijo y al folklorista “Chaqueño” Palavecino. El festival se hizo con una buena parte de los obreros garantizando con su trabajo en la fábrica y en el campo que nada pare y así los Blaquier sigan amasando fortunas.
Pero veamos si estamos en lo cierto, H. un joven compañero obrero, se apresto a conversar con nosotros, con sus palabras, nos va a decir algo similar a lo que acabamos de afirmar: “Pasa que Ledesma para mostrar esta imagen llego a poner 60 micros, y a nosotros que somos parte importante de la clase trabajadora nos dejo laburando. Lo único que hizo Ledesma fue para beneficio para ellos mismos. No mejoro nada nuestra situación. Si fuera para nosotros los festejos, tendrían que al menos haber podido ir todos los trabajadores,(…). Y ese día fue todo lo contrario, nos obligaron a trabajar, es mas incluso nos amenazaron con sancionarnos, si no concurríamos al trabajo. Acá los que realmente festejaron y los que se llevaron los laureles, fueron las cabezas grandes de la empresa y los jefes de secciones”.
De como después de un siglo, querer seguir vendiendo “espejitos de colores” al pueblo trabajador
A propósito, un viejo estudio titulado “Informe sobre el estado de la clase obrera”, en un tramo se refiere a las formas de explotación del indio en los ingenios en las primera década del siglo XX, este nos arroja esta verdad acerca del proceso de proletarización al cual se vieron sujetos las comunidades originarias del Chaco, con estas palabras: “con frecuencia se les promete mucho relativamente para llevarlo al trabajo, y luego se buscan todas los ardides de la astucia y de la mala fe, para burlarlo y dejarlo ir casi tan desnudo y pobre”. Mas adelante el investigador nos terminaba de mostrar este brutal engaño de las patronales para con las naciones originarias del Chaco y luego también de la quebrada y puna, con estas palabras: “El modo de reclutar la gente de los ingenios del Norte, consiste en mandar intermediarios con mercaderías y que traten con los caciques”.
Así las cosas, desde las primeras patronales azucareras que se establecieron en la región hasta las actuales, estas no tienen nada que envidiarles a los Colon, Cortez o Pizarro que de embaucar por medio de intercambios de chucherias, digamos “espejitos de colores”, y mas aun por medio de la “espada y la cruz” se hicieron con las riquezas y sometieron a pueblos enteros. Ya que el reclutamiento por medio de la mentira de los intermediaros de las patronales, de la coerción del ejército y de la ayuda de la reaccionaria legislación, datan en la región desde 1830 con José Ramírez Ovejero, que digo, desde antes, ya que el comandante general de frontera Gregorio Zegada desde 1770 puso las bases de este aparato de explotación, en ese entonces un rudimentario ingenio artesanal, aunque desde sus orígenes nunca pudo prescindir de la mano de obra indígena que conseguían llevar a los surcos de manera coercitiva. Y desde aquellos años engañaron y utilizaron las formas más sanguinarias de explotación sobre las familias nativas de la zona del valle de San Francisco, hoy “valle de Ledesma”. En 1908 las tierras y el ingenio pasarían a manos de la sociedad David Ovejero y Ángel Zerda, luego la administración de los Wollman desde cerca de 1918 y los Arrieta-Blaquier hasta la actualidad. Por eso hoy que “ha pasado demasiada agua bajo el puente”, no es de extrañar que a través de un festival quieran tapar con gestos de beneficencia una realidad de salarios hambre, superexplotación con turnos rotativos, polifuncion y terciarizacion. De genocidio en el 76’, dictadura a la cual le pusieron toda la logística para secuestrar y torturar con los milicos a 400 compañeros entre obreros, docentes y estudiantes, de los cuales 30 engrosan la lista de los 30.000desaparecidos de la dictadura en el país. Con este festival también quisieron tapar los casos de bagososis, enfermedad respiratoria generada por el bagazo-desecho de la molienda de la caña de azúcar que luego se utiliza para el proceso de producción de papel- de la cual murió Olga Márquez de Aredez-. Quisieron tapar también la insalubridad que padecen los trabajadores en la fábrica y en el campo, y la contaminación que en general golpea sobre el pueblo de Libertador generando innumerables caso de cáncer y de problemas respiratorios.
De un siglo de contrastes: empresas centenarias ricas y obreros en la pobreza.
Este festejo contrasta con la realidad que vivió y aun vive el trabajador de Ledesma. Ya que si en el país hay salarios hambre, en Ledesma es uno de los lugares donde se manifiesta de manera más aguda esta realidad con trabajadores de fábrica, que con la categoría mas baja están cobrando salarios de 1200 pesos mensuales, por debajo de los 1.500 pesos donde se estima se encuentra la línea de la pobreza. Los obreros rurales de la fruta están cobrando salarios de 900 a 1000 pesos sumando las dos quincenas del mes, no alcanzan siquiera los 1.100 pesos que según convenio debía regir en todo el país, antes de este último acuerdo post-salto inflacionario que lleva al salario mínimo del peón rural a 1.400 pesos. Mientras la pobreza, la insalubridad, la falta de vivienda es una constante en la vida del obrero y su familia, Blaquier en una entrevista aparecida en la revista Fortuna del 22-08-08, hace gala de sus ganancias, de las tierras que explota y de los lujos que se da un gran burgués y su familia, en base al robo de las riquezas que genera día a día la clase laboriosa. En un recuadro bajo el titulo “Ledesma en números” podemos ver cifras de obscenas ganancias en comparación a los salarios de los trabajadores. Vamos a dar solo algunos números de los que Ledesma.S.A.A.I, blanquea de su fortuna: “ventas netas:$1.500 millones, Patrimonio neto $906 millones, exportaciones: $461,1millones, inversiones: $82,9 millones”. Acapara “37.000 hectáreas plantadas con caña de azúcar, en el 2006 produjo 377.022 toneladas de azúcar. 2.000 hectáreas de cítricos”, como para que no reivindique en su fiesta a “un porta voz de la defensa de la rentabilidad” como Miguens de la Sociedad Rural, siendo uno de los mas grandes terrateniente del país. Y como si fuera poco “elabora 115.000 toneladas de papel y exporta 22.419 toneladas de conversiones papeleras. Sus marcas son Autor, Éxito y Gloria”.Cuenta también con hectáreas en Entre Ríos y Bs. As. Destinadas al ganado y a la producción de granos y siguen las propiedades, que es de no acabar la riqueza que estos magnates han logrado acumular en base a trabajos forzosos de comunidades enteras de los pueblos originarios, a dictadura, a contaminación y a flexibilización laboral.
Para dar un solo ejemplo muy ilustrativo de lo infame de los “lujos Blaquier”, cuando el periodista, en el afán de seguir indagando sobre su holgada vida, le pregunta “Usted es amante de la navegación, cada integrante de su familia tiene un yate.¿Que sensación le da navegar?” el dueño de la empresa centenaria modelo, responde sin tapujos y arrogante: “Me gusta mucho navegar y me encanta que me acompañen mi mujer, mis hijos y mis nietos”.Luego en relación a los trabajadores va a arrojar una gran mentira, como las que vamos reproducir a continuación: “Hoy la cosecha esta mecanizada, y quienes manejan las cosechadoras ganan mejores sueldos que muchos obreros de la ciudad de Buenos Aires. Es a estos últimos a los que habría que tratar de equiparar con los nuestros”. Vamos a empezar por contestar la segunda afirmación, planteando que estando entre los mejores pagos en relación a los trabajadores cosecheros, los tractoristas y los obreros que manejan las maquinas cosechadoras, los salarios de estos, apenas superan lo que los índices señalan del costo de la canasta básica de alimentos ( 1.500 pesos) y están muy por debajo de los costos de la canasta familiar(en aproximadamente 3.800 pesos), esta no es para nada una situación de vida de la cual el patrón debe vanagloriarse y llamar a sus pares a que lo imiten. Por otro lado, apropósito de la primera afirmación que hace Blaquier, si bien en una buena parte la cosecha esta mecanizada, esto no explica que todavía hoy existan familias de trabajadores golondrinas que en tiempos de cosecha lleguen a los lotes -pequeñas casillas que en temporada de zafra o cosecha los ingenios proveen a las familias obreras - como el Lote Libertad, aunque en menores cantidades que en décadas anteriores. Tampoco explica que miles de trabajadores cosecheros de la caña y el citrus de las localidades de Libertador, Calilegua, Fraile Pintado, El Talar y El Piquete todavía hoy de lunes a lunes, llenen los trailer – acoplado con butacas que transportan a los obreros rurales –que los lleva hasta las plantaciones.
Un siglo de robo al trabajador
La historiadora jujeña Olga Demitropulos sintetiza de manera muy elocuente como los ingenios azucareros de Salta y Jujuy y en particular Ledesma, pudieron acumular tal nivel de riqueza en su “etapa de despegue” que va de fines del siglo XIX hasta avanzada la década del 30’del siglo XX, lograr competitividad de sus mercancías en el mercado nacional, lo que mucho después le va a permitir ubicarse en la mayor proveedora de azúcar y papel en el mercado interno y entre las principales exportadores azúcar, además de papel y citrus al mercado internacional. Ella señala en su “10 décadas de libertador General San Martin.1899-1999” la clave del éxito de la “Empresa Argentina Centenaria”, como la define su propio dueño, con estas palabras: “La mano de obra gratuita del indio chaqueño fue en verdad, la piedra basal de la que dependía todo el sistema de economía y producción de los ingenios”.Pag.90. Juan Bialet Masse que en el segundo gobierno de Roca es el encargado de realizar su “Informe sobre el estado de la clase obrera”, es otro de los investigadores que va dar cuenta con sus descripciones, de como los dueños de los ingenios en base a una combinación de reclutamiento coercitivo de la mano de obra indígena, el pago en especias, o con monedas del ingenio, el uso de proveedurías de las cuales era dueño el Ingenio, el trabajo a destajo o por tanto, esto modos de explotación ya arcaicos para la época va ser lo que va a primar para garantizar la acumulación de riquezas de familias dueñas del Ingenio Ledesma, La Mendieta y La Esperanza. Dice: “Los matacos ganan 12 pesos y la comida, y los chiriguanos 15 y la comida; las mujeres 6 y la comida y los muchachos de 4 a 6, y algunos muy buenos ganan hasta 10”. En otro apartado de este estudio afirma lo dicho por Demitropulos en relación ha en donde, en realidad se encuentra la fuente de ganancia de los ingenios. Esto es tan evidente, que hasta un enviado de Roca lo da a conocer en su informe con estas palabras: “El chiriguano es irremplazable en el trabajo de pala y en la labor, como el mataco lo es en el corte y en el hacha. El ingenio es su creación; suprímase el indio y todas esas riqueza, toda esa civilización, toda esa civilización naciente, muere, falta de trabajo que la elabore.
Se reniega del indio, pero se le explota. Los que hablan de su exterminio, de arrojarlo al otro lado de las fronteras, no saben lo que dicen o lo saben demasiado.(…); pero sin el, en el chaco no hay ingenio, ni obraje, ni algodonal”.
De cómo durante un siglo entero mover los hilos de una provincia a gusto y placer, en pos de acrecentar sus ganancias
Volviendo a la entrevista concedida a la revista Fortuna, Blaquier en cuanto a la relación de su empresa con los gobiernos dice: “Durante mi presidencia. Ledesma mantuvo buenas relaciones con todos los gobierno”. Apropósito de esta relación, el historiador Marcelo Lagos en su investigación titulada “Conformación del mercado laboral en la etapa de despegue de los ingenios azucareros jujeño(1880-1920)” va ser mas agudo y concreto en cuanto a las afirmaciones el mismo Blaquier, y va a caracterizar el contubernio ingenios –estado con estas palabras: “La presión financiera y el enraizamiento de políticos al servicio de las empresas permitió controlar los grandes lineamientos de la política local, en especial aquella relacionada con los intereses del ingenio: impuestos control sobre el mercadote trabajo , irrigación, etc. El crecimiento del poder político fue paralelo al desarrollo del poderío económico, la década de 1930 represento un momento culminante, cuando sin dejarse el ámbito provincial comenzó el avance sobre la política nacional”. Lagos fortalece su caracterización citando diarios de la capital nacional de la época como “La Razón” que decían en relación a la influencia de las patronales del ingenio Ledesma sobre el estado provincial esto: “(…)el establecimiento azucarero Ledesma pertenece a una compañía extranjera, ocupa una extensión de10 leguas en la región mas rica de la provincia y tiene vinculaciones con el gobierno jujeño que le permiten gozar de de una independencia casi absoluta de todos sus actos, desempeñando el verdadero papel de de un estado dentro de otro estado. En relación al gobierno de la provincia representa un nuevo poder de eficacia por cierto, que el legislativo y aun el judicial, que en muchas ocasiones se someten ala influencia de aquel(…)De hecho la policía y la justicia de paz dependen directamente del ingenio , no siendo raro el caso de que un funcionario de esas dos ramas administrativas desconozca la autoridad de la provincia y no ajuste sino las ordenes de la administración del ingenio(…)Ya hemos dicho anteriormente que la policía depende directamente del ingenio quien paga los sueldos (…)La población pues esta en manos del ingenio, autoridad absoluta, y dueña de vidas y haciendas”.
La verdad es que como lo señala Lagos haciendo hincapié en las primeras décadas del siglo XX, vale decir que tantos radicales como peronistas, aun mas con el partido militar en el poder en la década del 70 y hasta el día de hoy con los “nacionales y populares “ de los Kirchner, Ledesma recibe beneficios de todas las instituciones del estado, desde el gobierno nacional, pasando por congreso, el senado y la justicia. Por ejemplo el poder ejecutivo y legislativo, facilitan con importantes barreras aduaneras para hacer difícil la importación de azúcar al país, la competencia de los precios de Ledesma, El Tabacal-Azúcar El Chango y el resto de los ingenios para el mercado interno y garantiza así las ganancias de estos oligopolios. Un caso elocuente de la influencia de los ingenios del norte sobre los gobierno y sus partidos, lo muestran los diputados tanto k como opositores que a instancias de votar la ley de obesidad, tuvieron que salir en defensa de los intereses de las patronales de la región, por que la ley calificaba el excesivo consumo de azúcar como “prejudicial para la salud” y esto ponía en juego el jugoso negocio de la producción azucarera, esto decía La Nación del 05-06-08 en relación a los hechos: “ Todo indicaba, cuando empezó la sesión en la Cámara de Diputados, que el final sería diferente y que los legisladores aprobarían la norma por unanimidad, con aplausos y vítores. Pero esto no sucedió: los representantes de las provincias productoras de azúcar -Tucumán, Salta y Jujuy- pusieron el grito en el cielo cuando descubrieron que, en el artículo 11 del proyecto, se obligaba que aquellos alimentos ’con elevado contenido calórico, grasas y azúcar, y pobres en nutrientes esenciales, deberían contar con la leyenda «El consumo excesivo es perjudicial para la salud». Los tucumanos, salteños y jujeños, tanto oficialistas como opositores, advirtieron que el azúcar es un alimento ’noble’ y que no debía ser ’demonizado’ de esta forma, ya que se podría perjudicar seriamente a la industria .La reacción fue tal que el oficialismo, mayoría en la Cámara baja, debió dar marcha atrás en su intención original de aprobar la ley ayer mismo y cedieron a su propuesta de modificación del artículo, al retirar la palabra ’azúcar’. Resultado: la norma volverá al Senado para su revisión.” Esto es una muestra pequeña que cuando están en juego los intereses de clase de la burguesía, no hay ni oficialismo, ni oposición, los burgueses defienden en bloque sus intereses.
Lagos en otra de sus investigaciones históricas sobre los ingenios azucareros titulado ”Mano de obra indígena en los ingenios de Jujuy a principio de siglo” elaborado junto a Viviana Conti y Ana Teruel aclara, algo que hasta el día de hoy se da en relación a los tributos al estado nacionales y provinciales que pagan las empresas, el caso de los tabacaleros de la provincia a través del Fondo Especial del Tabaco, es muy parecido actualmente a este caso: “No Debe pensarse que la provincia se enriquecía con los aportes de los ingenios, gran parte de de estas sumas eran destinadas a financiar un empréstito interno que el gobierno de la provincia tenia con los ingenios Ledesma y La Esperanza, de manera tal que los impuestos de la producción azucarera, volvían a los ingenios en calidad de amortizaciones del crédito otorgado al gobierno”. Olga Demitropulos va decir apropósito de estos impuestos esto: “La presión indirecta sobre el gobierno de la provincia la ejercían a través de los impuestos abonados en concepto de la elaboración de azúcar y alcohol. La importancia de dichos montos en la economía provincial era la de un recurso recesivo, semejante a un bumeran que retorna indefectiblemente a la misma empresa.”
Un obrero levanta la voz: “Solo con un día de trabajo, con lo que cuestan en el exterior el azúcar, se nos puede pagar el salario de un mes”
Para ver si la riqueza de la poderosa agroindustria de los Blaquier es así como de seguro la “pinta” Carlos Pedro, en su ultimo libro “Ledesma .Una empresa argentina centenaria” o en la pagina web de Ledesma.S.A.A.I donde dicen textualmente que “Ledesma procura alinear su crecimiento económico con el progreso social y el cuidado del medio ambiente”. Vamos a dejar que de nuevo, nos hable H. un joven obrero de fábrica, para que les saque de nuevo la careta a uno de los prototipos de la empresa que nos presenta la burguesía “nacional”: -¿Se han modificado significativamente las condiciones de vida de los trabajadores a 100 de la fundación de Ledesma, como dice la empresa?
Esto es mentira, Ledesma nunca quiere perder, como te decía, acá el azúcar tiene solo un precio, pero este precio no tiene nada que ver con el precio con el que luego se vende al exterior. Con esto te quiero decir que con un barco cargado de azúcar que vende al exterior, a Ledesma le alcanza para pagarle el sueldo de los 1500 obreros de fábrica, es más, de todos los empleados que tiene Ledesma.
Te doy un ejemplo, solo en un turno salen 11camiones que llevan entre 570 o 580 bolsas de azúcar, contando toda la carga de los camiones son unas 5800 bolsas las que se cargan. O sea solo con un día de trabajo, con lo que cuestan estas bolsas en el exterior, se nos puede pagar el salario de un mes, calcula entonces con cuanto se queda Ledesma.
El sueldo que yo tengo, apenas si me alcanza para vestirme yo y mi familia, y para comer. Pero para cubrir todas mis necesidades, esto no alcanza, ni tampoco a los compañeros que trabajan a la par mía.
Por que mira, el promedio del salario de un trabajador de Ledesma que cuenta con la categoría 1 que es la mas baja, es de 46 pesos trabajando 8 horas, estamos hablando redondeando de 600 pesos por quincena, a esto hay que restarles los descuentos por aportes, obra social, y demás descuentos que te salen por con códigos, y ni sabemos que significan, se que algunos son por leyes.
¿Ante esta situación de salarios de hambre.¿que dice y hace el sindicato?
El sindicato no nos apoya, siempre se basa en promesas, pero nunca cumple, nosotros le pedimos que haga por la categoría o por efectivizar a los compañeros. Y ellos actúan como todos los partidos que gobiernan, se presentan a elecciones, se basan en promesas y una vez que ganan, nos dan la espalda, esto es lo que hacen una y otra vez.
¿No hay entonces un pacto de no agresión, entre la dirección sindical y la empresa?
Tienen un acuerdo entre ellos, cuando el obrero exige algo, el sindicato plantea nuestras preocupaciones, Ledesma los compra con un poco de plata, y el sindicato se queda en el molde. Ledesma maneja el sindicato, en otras palabras.
Ellos dicen que van lograr que nos categoricen o que van a hacer que Ledesma blanquee a algunos compañeros. Pero después te despistan, y siguen basándose en las esperanzas e ilusiones que el obrero tiene de mejorar su situación. Lo que yo pienso es que se están burlando de nosotros. Por que solo cuando se están disputando el liderazgo del sindicato, nos buscan a los obreros. A veces cuando uno los busca no los encuentra o están en reuniones.
Esto que acabamos de comentar fue la fiesta de los patrones, que se realizo el 13 de Agosto. Ahora bien, hubo otra fiesta que de manera rimbombante y solemne cubrieron los medios de la provincias y hasta el monopolio Noble en su diario Clarín, le dedico unas líneas para promocionar el evento. Se trataba de un festival musical que tuvo como principales figuras al Payaso Piñon Fijo y al folklorista “Chaqueño” Palavecino. El festival se hizo con una buena parte de los obreros garantizando con su trabajo en la fábrica y en el campo que nada pare y así los Blaquier sigan amasando fortunas.
Pero veamos si estamos en lo cierto, H. un joven compañero obrero, se apresto a conversar con nosotros, con sus palabras, nos va a decir algo similar a lo que acabamos de afirmar: “Pasa que Ledesma para mostrar esta imagen llego a poner 60 micros, y a nosotros que somos parte importante de la clase trabajadora nos dejo laburando. Lo único que hizo Ledesma fue para beneficio para ellos mismos. No mejoro nada nuestra situación. Si fuera para nosotros los festejos, tendrían que al menos haber podido ir todos los trabajadores,(…). Y ese día fue todo lo contrario, nos obligaron a trabajar, es mas incluso nos amenazaron con sancionarnos, si no concurríamos al trabajo. Acá los que realmente festejaron y los que se llevaron los laureles, fueron las cabezas grandes de la empresa y los jefes de secciones”.
De como después de un siglo, querer seguir vendiendo “espejitos de colores” al pueblo trabajador
A propósito, un viejo estudio titulado “Informe sobre el estado de la clase obrera”, en un tramo se refiere a las formas de explotación del indio en los ingenios en las primera década del siglo XX, este nos arroja esta verdad acerca del proceso de proletarización al cual se vieron sujetos las comunidades originarias del Chaco, con estas palabras: “con frecuencia se les promete mucho relativamente para llevarlo al trabajo, y luego se buscan todas los ardides de la astucia y de la mala fe, para burlarlo y dejarlo ir casi tan desnudo y pobre”. Mas adelante el investigador nos terminaba de mostrar este brutal engaño de las patronales para con las naciones originarias del Chaco y luego también de la quebrada y puna, con estas palabras: “El modo de reclutar la gente de los ingenios del Norte, consiste en mandar intermediarios con mercaderías y que traten con los caciques”.
Así las cosas, desde las primeras patronales azucareras que se establecieron en la región hasta las actuales, estas no tienen nada que envidiarles a los Colon, Cortez o Pizarro que de embaucar por medio de intercambios de chucherias, digamos “espejitos de colores”, y mas aun por medio de la “espada y la cruz” se hicieron con las riquezas y sometieron a pueblos enteros. Ya que el reclutamiento por medio de la mentira de los intermediaros de las patronales, de la coerción del ejército y de la ayuda de la reaccionaria legislación, datan en la región desde 1830 con José Ramírez Ovejero, que digo, desde antes, ya que el comandante general de frontera Gregorio Zegada desde 1770 puso las bases de este aparato de explotación, en ese entonces un rudimentario ingenio artesanal, aunque desde sus orígenes nunca pudo prescindir de la mano de obra indígena que conseguían llevar a los surcos de manera coercitiva. Y desde aquellos años engañaron y utilizaron las formas más sanguinarias de explotación sobre las familias nativas de la zona del valle de San Francisco, hoy “valle de Ledesma”. En 1908 las tierras y el ingenio pasarían a manos de la sociedad David Ovejero y Ángel Zerda, luego la administración de los Wollman desde cerca de 1918 y los Arrieta-Blaquier hasta la actualidad. Por eso hoy que “ha pasado demasiada agua bajo el puente”, no es de extrañar que a través de un festival quieran tapar con gestos de beneficencia una realidad de salarios hambre, superexplotación con turnos rotativos, polifuncion y terciarizacion. De genocidio en el 76’, dictadura a la cual le pusieron toda la logística para secuestrar y torturar con los milicos a 400 compañeros entre obreros, docentes y estudiantes, de los cuales 30 engrosan la lista de los 30.000desaparecidos de la dictadura en el país. Con este festival también quisieron tapar los casos de bagososis, enfermedad respiratoria generada por el bagazo-desecho de la molienda de la caña de azúcar que luego se utiliza para el proceso de producción de papel- de la cual murió Olga Márquez de Aredez-. Quisieron tapar también la insalubridad que padecen los trabajadores en la fábrica y en el campo, y la contaminación que en general golpea sobre el pueblo de Libertador generando innumerables caso de cáncer y de problemas respiratorios.
De un siglo de contrastes: empresas centenarias ricas y obreros en la pobreza.
Este festejo contrasta con la realidad que vivió y aun vive el trabajador de Ledesma. Ya que si en el país hay salarios hambre, en Ledesma es uno de los lugares donde se manifiesta de manera más aguda esta realidad con trabajadores de fábrica, que con la categoría mas baja están cobrando salarios de 1200 pesos mensuales, por debajo de los 1.500 pesos donde se estima se encuentra la línea de la pobreza. Los obreros rurales de la fruta están cobrando salarios de 900 a 1000 pesos sumando las dos quincenas del mes, no alcanzan siquiera los 1.100 pesos que según convenio debía regir en todo el país, antes de este último acuerdo post-salto inflacionario que lleva al salario mínimo del peón rural a 1.400 pesos. Mientras la pobreza, la insalubridad, la falta de vivienda es una constante en la vida del obrero y su familia, Blaquier en una entrevista aparecida en la revista Fortuna del 22-08-08, hace gala de sus ganancias, de las tierras que explota y de los lujos que se da un gran burgués y su familia, en base al robo de las riquezas que genera día a día la clase laboriosa. En un recuadro bajo el titulo “Ledesma en números” podemos ver cifras de obscenas ganancias en comparación a los salarios de los trabajadores. Vamos a dar solo algunos números de los que Ledesma.S.A.A.I, blanquea de su fortuna: “ventas netas:$1.500 millones, Patrimonio neto $906 millones, exportaciones: $461,1millones, inversiones: $82,9 millones”. Acapara “37.000 hectáreas plantadas con caña de azúcar, en el 2006 produjo 377.022 toneladas de azúcar. 2.000 hectáreas de cítricos”, como para que no reivindique en su fiesta a “un porta voz de la defensa de la rentabilidad” como Miguens de la Sociedad Rural, siendo uno de los mas grandes terrateniente del país. Y como si fuera poco “elabora 115.000 toneladas de papel y exporta 22.419 toneladas de conversiones papeleras. Sus marcas son Autor, Éxito y Gloria”.Cuenta también con hectáreas en Entre Ríos y Bs. As. Destinadas al ganado y a la producción de granos y siguen las propiedades, que es de no acabar la riqueza que estos magnates han logrado acumular en base a trabajos forzosos de comunidades enteras de los pueblos originarios, a dictadura, a contaminación y a flexibilización laboral.
Para dar un solo ejemplo muy ilustrativo de lo infame de los “lujos Blaquier”, cuando el periodista, en el afán de seguir indagando sobre su holgada vida, le pregunta “Usted es amante de la navegación, cada integrante de su familia tiene un yate.¿Que sensación le da navegar?” el dueño de la empresa centenaria modelo, responde sin tapujos y arrogante: “Me gusta mucho navegar y me encanta que me acompañen mi mujer, mis hijos y mis nietos”.Luego en relación a los trabajadores va a arrojar una gran mentira, como las que vamos reproducir a continuación: “Hoy la cosecha esta mecanizada, y quienes manejan las cosechadoras ganan mejores sueldos que muchos obreros de la ciudad de Buenos Aires. Es a estos últimos a los que habría que tratar de equiparar con los nuestros”. Vamos a empezar por contestar la segunda afirmación, planteando que estando entre los mejores pagos en relación a los trabajadores cosecheros, los tractoristas y los obreros que manejan las maquinas cosechadoras, los salarios de estos, apenas superan lo que los índices señalan del costo de la canasta básica de alimentos ( 1.500 pesos) y están muy por debajo de los costos de la canasta familiar(en aproximadamente 3.800 pesos), esta no es para nada una situación de vida de la cual el patrón debe vanagloriarse y llamar a sus pares a que lo imiten. Por otro lado, apropósito de la primera afirmación que hace Blaquier, si bien en una buena parte la cosecha esta mecanizada, esto no explica que todavía hoy existan familias de trabajadores golondrinas que en tiempos de cosecha lleguen a los lotes -pequeñas casillas que en temporada de zafra o cosecha los ingenios proveen a las familias obreras - como el Lote Libertad, aunque en menores cantidades que en décadas anteriores. Tampoco explica que miles de trabajadores cosecheros de la caña y el citrus de las localidades de Libertador, Calilegua, Fraile Pintado, El Talar y El Piquete todavía hoy de lunes a lunes, llenen los trailer – acoplado con butacas que transportan a los obreros rurales –que los lleva hasta las plantaciones.
Un siglo de robo al trabajador
La historiadora jujeña Olga Demitropulos sintetiza de manera muy elocuente como los ingenios azucareros de Salta y Jujuy y en particular Ledesma, pudieron acumular tal nivel de riqueza en su “etapa de despegue” que va de fines del siglo XIX hasta avanzada la década del 30’del siglo XX, lograr competitividad de sus mercancías en el mercado nacional, lo que mucho después le va a permitir ubicarse en la mayor proveedora de azúcar y papel en el mercado interno y entre las principales exportadores azúcar, además de papel y citrus al mercado internacional. Ella señala en su “10 décadas de libertador General San Martin.1899-1999” la clave del éxito de la “Empresa Argentina Centenaria”, como la define su propio dueño, con estas palabras: “La mano de obra gratuita del indio chaqueño fue en verdad, la piedra basal de la que dependía todo el sistema de economía y producción de los ingenios”.Pag.90. Juan Bialet Masse que en el segundo gobierno de Roca es el encargado de realizar su “Informe sobre el estado de la clase obrera”, es otro de los investigadores que va dar cuenta con sus descripciones, de como los dueños de los ingenios en base a una combinación de reclutamiento coercitivo de la mano de obra indígena, el pago en especias, o con monedas del ingenio, el uso de proveedurías de las cuales era dueño el Ingenio, el trabajo a destajo o por tanto, esto modos de explotación ya arcaicos para la época va ser lo que va a primar para garantizar la acumulación de riquezas de familias dueñas del Ingenio Ledesma, La Mendieta y La Esperanza. Dice: “Los matacos ganan 12 pesos y la comida, y los chiriguanos 15 y la comida; las mujeres 6 y la comida y los muchachos de 4 a 6, y algunos muy buenos ganan hasta 10”. En otro apartado de este estudio afirma lo dicho por Demitropulos en relación ha en donde, en realidad se encuentra la fuente de ganancia de los ingenios. Esto es tan evidente, que hasta un enviado de Roca lo da a conocer en su informe con estas palabras: “El chiriguano es irremplazable en el trabajo de pala y en la labor, como el mataco lo es en el corte y en el hacha. El ingenio es su creación; suprímase el indio y todas esas riqueza, toda esa civilización, toda esa civilización naciente, muere, falta de trabajo que la elabore.
Se reniega del indio, pero se le explota. Los que hablan de su exterminio, de arrojarlo al otro lado de las fronteras, no saben lo que dicen o lo saben demasiado.(…); pero sin el, en el chaco no hay ingenio, ni obraje, ni algodonal”.
De cómo durante un siglo entero mover los hilos de una provincia a gusto y placer, en pos de acrecentar sus ganancias
Volviendo a la entrevista concedida a la revista Fortuna, Blaquier en cuanto a la relación de su empresa con los gobiernos dice: “Durante mi presidencia. Ledesma mantuvo buenas relaciones con todos los gobierno”. Apropósito de esta relación, el historiador Marcelo Lagos en su investigación titulada “Conformación del mercado laboral en la etapa de despegue de los ingenios azucareros jujeño(1880-1920)” va ser mas agudo y concreto en cuanto a las afirmaciones el mismo Blaquier, y va a caracterizar el contubernio ingenios –estado con estas palabras: “La presión financiera y el enraizamiento de políticos al servicio de las empresas permitió controlar los grandes lineamientos de la política local, en especial aquella relacionada con los intereses del ingenio: impuestos control sobre el mercadote trabajo , irrigación, etc. El crecimiento del poder político fue paralelo al desarrollo del poderío económico, la década de 1930 represento un momento culminante, cuando sin dejarse el ámbito provincial comenzó el avance sobre la política nacional”. Lagos fortalece su caracterización citando diarios de la capital nacional de la época como “La Razón” que decían en relación a la influencia de las patronales del ingenio Ledesma sobre el estado provincial esto: “(…)el establecimiento azucarero Ledesma pertenece a una compañía extranjera, ocupa una extensión de10 leguas en la región mas rica de la provincia y tiene vinculaciones con el gobierno jujeño que le permiten gozar de de una independencia casi absoluta de todos sus actos, desempeñando el verdadero papel de de un estado dentro de otro estado. En relación al gobierno de la provincia representa un nuevo poder de eficacia por cierto, que el legislativo y aun el judicial, que en muchas ocasiones se someten ala influencia de aquel(…)De hecho la policía y la justicia de paz dependen directamente del ingenio , no siendo raro el caso de que un funcionario de esas dos ramas administrativas desconozca la autoridad de la provincia y no ajuste sino las ordenes de la administración del ingenio(…)Ya hemos dicho anteriormente que la policía depende directamente del ingenio quien paga los sueldos (…)La población pues esta en manos del ingenio, autoridad absoluta, y dueña de vidas y haciendas”.
La verdad es que como lo señala Lagos haciendo hincapié en las primeras décadas del siglo XX, vale decir que tantos radicales como peronistas, aun mas con el partido militar en el poder en la década del 70 y hasta el día de hoy con los “nacionales y populares “ de los Kirchner, Ledesma recibe beneficios de todas las instituciones del estado, desde el gobierno nacional, pasando por congreso, el senado y la justicia. Por ejemplo el poder ejecutivo y legislativo, facilitan con importantes barreras aduaneras para hacer difícil la importación de azúcar al país, la competencia de los precios de Ledesma, El Tabacal-Azúcar El Chango y el resto de los ingenios para el mercado interno y garantiza así las ganancias de estos oligopolios. Un caso elocuente de la influencia de los ingenios del norte sobre los gobierno y sus partidos, lo muestran los diputados tanto k como opositores que a instancias de votar la ley de obesidad, tuvieron que salir en defensa de los intereses de las patronales de la región, por que la ley calificaba el excesivo consumo de azúcar como “prejudicial para la salud” y esto ponía en juego el jugoso negocio de la producción azucarera, esto decía La Nación del 05-06-08 en relación a los hechos: “ Todo indicaba, cuando empezó la sesión en la Cámara de Diputados, que el final sería diferente y que los legisladores aprobarían la norma por unanimidad, con aplausos y vítores. Pero esto no sucedió: los representantes de las provincias productoras de azúcar -Tucumán, Salta y Jujuy- pusieron el grito en el cielo cuando descubrieron que, en el artículo 11 del proyecto, se obligaba que aquellos alimentos ’con elevado contenido calórico, grasas y azúcar, y pobres en nutrientes esenciales, deberían contar con la leyenda «El consumo excesivo es perjudicial para la salud». Los tucumanos, salteños y jujeños, tanto oficialistas como opositores, advirtieron que el azúcar es un alimento ’noble’ y que no debía ser ’demonizado’ de esta forma, ya que se podría perjudicar seriamente a la industria .La reacción fue tal que el oficialismo, mayoría en la Cámara baja, debió dar marcha atrás en su intención original de aprobar la ley ayer mismo y cedieron a su propuesta de modificación del artículo, al retirar la palabra ’azúcar’. Resultado: la norma volverá al Senado para su revisión.” Esto es una muestra pequeña que cuando están en juego los intereses de clase de la burguesía, no hay ni oficialismo, ni oposición, los burgueses defienden en bloque sus intereses.
Lagos en otra de sus investigaciones históricas sobre los ingenios azucareros titulado ”Mano de obra indígena en los ingenios de Jujuy a principio de siglo” elaborado junto a Viviana Conti y Ana Teruel aclara, algo que hasta el día de hoy se da en relación a los tributos al estado nacionales y provinciales que pagan las empresas, el caso de los tabacaleros de la provincia a través del Fondo Especial del Tabaco, es muy parecido actualmente a este caso: “No Debe pensarse que la provincia se enriquecía con los aportes de los ingenios, gran parte de de estas sumas eran destinadas a financiar un empréstito interno que el gobierno de la provincia tenia con los ingenios Ledesma y La Esperanza, de manera tal que los impuestos de la producción azucarera, volvían a los ingenios en calidad de amortizaciones del crédito otorgado al gobierno”. Olga Demitropulos va decir apropósito de estos impuestos esto: “La presión indirecta sobre el gobierno de la provincia la ejercían a través de los impuestos abonados en concepto de la elaboración de azúcar y alcohol. La importancia de dichos montos en la economía provincial era la de un recurso recesivo, semejante a un bumeran que retorna indefectiblemente a la misma empresa.”
Un obrero levanta la voz: “Solo con un día de trabajo, con lo que cuestan en el exterior el azúcar, se nos puede pagar el salario de un mes”
Para ver si la riqueza de la poderosa agroindustria de los Blaquier es así como de seguro la “pinta” Carlos Pedro, en su ultimo libro “Ledesma .Una empresa argentina centenaria” o en la pagina web de Ledesma.S.A.A.I donde dicen textualmente que “Ledesma procura alinear su crecimiento económico con el progreso social y el cuidado del medio ambiente”. Vamos a dejar que de nuevo, nos hable H. un joven obrero de fábrica, para que les saque de nuevo la careta a uno de los prototipos de la empresa que nos presenta la burguesía “nacional”: -¿Se han modificado significativamente las condiciones de vida de los trabajadores a 100 de la fundación de Ledesma, como dice la empresa?
Esto es mentira, Ledesma nunca quiere perder, como te decía, acá el azúcar tiene solo un precio, pero este precio no tiene nada que ver con el precio con el que luego se vende al exterior. Con esto te quiero decir que con un barco cargado de azúcar que vende al exterior, a Ledesma le alcanza para pagarle el sueldo de los 1500 obreros de fábrica, es más, de todos los empleados que tiene Ledesma.
Te doy un ejemplo, solo en un turno salen 11camiones que llevan entre 570 o 580 bolsas de azúcar, contando toda la carga de los camiones son unas 5800 bolsas las que se cargan. O sea solo con un día de trabajo, con lo que cuestan estas bolsas en el exterior, se nos puede pagar el salario de un mes, calcula entonces con cuanto se queda Ledesma.
El sueldo que yo tengo, apenas si me alcanza para vestirme yo y mi familia, y para comer. Pero para cubrir todas mis necesidades, esto no alcanza, ni tampoco a los compañeros que trabajan a la par mía.
Por que mira, el promedio del salario de un trabajador de Ledesma que cuenta con la categoría 1 que es la mas baja, es de 46 pesos trabajando 8 horas, estamos hablando redondeando de 600 pesos por quincena, a esto hay que restarles los descuentos por aportes, obra social, y demás descuentos que te salen por con códigos, y ni sabemos que significan, se que algunos son por leyes.
¿Ante esta situación de salarios de hambre.¿que dice y hace el sindicato?
El sindicato no nos apoya, siempre se basa en promesas, pero nunca cumple, nosotros le pedimos que haga por la categoría o por efectivizar a los compañeros. Y ellos actúan como todos los partidos que gobiernan, se presentan a elecciones, se basan en promesas y una vez que ganan, nos dan la espalda, esto es lo que hacen una y otra vez.
¿No hay entonces un pacto de no agresión, entre la dirección sindical y la empresa?
Tienen un acuerdo entre ellos, cuando el obrero exige algo, el sindicato plantea nuestras preocupaciones, Ledesma los compra con un poco de plata, y el sindicato se queda en el molde. Ledesma maneja el sindicato, en otras palabras.
Ellos dicen que van lograr que nos categoricen o que van a hacer que Ledesma blanquee a algunos compañeros. Pero después te despistan, y siguen basándose en las esperanzas e ilusiones que el obrero tiene de mejorar su situación. Lo que yo pienso es que se están burlando de nosotros. Por que solo cuando se están disputando el liderazgo del sindicato, nos buscan a los obreros. A veces cuando uno los busca no los encuentra o están en reuniones.
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viernes, 31 de octubre de 2008
Los cartoneros deberán tributar a la AFIP (!?)-Critica
Los cartoneros deberán empadronarse como monotributistas, según anunció hoy la AFIP mediante un comunicado de prensa, en el que además precisó que se establecerá un registro fiscal para los distintos actores del proceso de reciclaje de basura. La medida llega unos meses después del anuncio del jefe de gabinete porteño, Horacio Rodríguez Larreta, que en en abril de este año afirmó que el Gobierno de la Ciudad iba a incorporar a los cartoneros al trabajo formal, en convenio con los gremios. La otra promesa del Ejecutivo porteño sobre la recolección de la basura es la reglamentación de la Ley 992 antes de fin de año. Aprobada en 2003, es uno de los pocos instrumentos legales del país que le entrega la basura reciclable a los trabajadores cartoneros y no a las empresas recolectoras.NUEVOS MONOTRIBUTISTAS. El financiamiento del programa que anunció hoy la AFIP se logrará mediante un mecanismo de retenciones a cuenta del impuesto a las ganancias y al IVA en todas las compraventas que se realizan en la cadena de valor vinculada con el reciclaje de la basura.El programa establece que quien realice la primera compra de material a un cartonero deberá emitir un documento que reemplazará la factura de venta.En ella tendrá que detallar las características de la operación, identificar al vendedor e informar al organismo la nómina de los recolectores involucrados.Cuando adquieran el material de los cartoneros, los recicladores tendrán dos opciones: hacerse cargo del pago del monotributo de aquéllos o efectuar un pago a cuenta del impuesto a las ganancias por cada venta del producto reciclado, tal como explica la agencia DyN.Quedarán eximidos de esta operación los monotributistas que se encuentren incorporados a cooperativas de trabajo o que operen mediante entidades intermedias o entes colectivos.El empadronamiento como monotributistas se hará en las dos categorías iniciales con la eventual ayuda de entidades intermedias y municipios.
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Policia de la ciudad-Romagnoli
SESIÓN ESPECIAL – 28 de octubre de 2008
CREACIÓN DE LA POLICIA DE LA CIUDAD – LEY DE SEGURIDAD
VOTO NEGATIVO DE GERARDO ROMAGNOLI
Esta sesión se lleva a cabo cuando aún está fresco el asesinato de Ricardo Barrenechea, muerte que -como todas las otras ocurridas por la “violencia delictiva”- nos conmociona, nos hace concientes de que no estamos exentos de que lo mismo que a él nos ocurra a nosotros.
Y cuando también en mí está fresco que hace menos de una semana se el gobierno de la ciudad (con acuerdo del ministerio del interior de la nación) utilizó la policía para reprimir a docentes provocando el aplazo de esta votación porque –al decir de algunos diputados y diputadas- “no estaban dadas las condiciones político institucionales para hacerlo”. Tal vez ahora expliquen porque hoy si “existen estas condiciones”.
Pienso también en el asesinato del joven Fernando Assales en Moreno para robarle su moto, en la del comerciante del barrio de Versalles pocas semanas atrás y la de tantas otras personas, muchas anónimas, que cotidianamente sufrieron y sufren este problema. Me solidarizo con el dolor de sus familiares, con “las madres del dolor”, y también con los familiares de víctimas del “gatillo fácil”, etc., etc. Son la prueba contundente de una “inseguridad pública” brutalmente existente que no cesa de fluir como un torrente incontenible desde hace ya muchos años y que los distintos gobiernos (dictadura y democracia) desde mediados de la década del 70 en adelante, no sólo no han detenido sino que, acompañando la decadencia general del país, como deslizándose en un mismo tobogán ha seguido incrementándose.
Habiendo sido convocada esta sesión especial para el tratamiento de la llamada “Ley de seguridad pública”, bueno es subrayar y distinguir que bajo lo que denominan “inseguridad” se engloban distintos tipos de prácticas y fenómenos delictivos. Con características muy distintas y que implicarían políticas distintas para combatirlos:
- Delitos comunes menores y violentos. (Robos, hurtos, etc..)
- Delitos mayores, producto del crimen organizado. (Narco tráfico, trata de personas, bandas de secuestros extorsivos, etc..)
Queremos recoger aquí algunos conceptos del economista Bernardo Kliskberg quien sostiene la necesidad de diferenciar “crimen organizado” y la “delincuencia juvenil”:
“El crimen organizado irrumpió en América latina: las bandas de narcotráfico, del secuestro, la trata de mujeres y niños, el juego clandestino. Un factor de regresividad pura. El crimen organizado debe ser enfrentado con todo el peso de la ley. Pero la mano dura mete en la misma bolsa al crimen organizado y la delictividad juvenil…” Refiriéndose a esta última problemática sostiene: “Empiezan con delitos menores y pueden ir escalando. Hay un panorama alarmante de pandillas juveniles con distintas expresiones en las distintas realidades. Uno de los puntos más elevado es el de las “maras” centroamericanas, donde hay trescientos mil jóvenes.”.
Por último –siguiendo con esta distinción de delitos- otra posible categoría es la de aquellos que se originan desde los poderes del estado y las políticas que se implementan. (Desaparición de personas, torturas, tráfico de armas, fabricación y pago de deudas fraudulentas, expropiación de bienes a sectores populares, desatención de necesidades básicas, incumplimiento de derechos, especulación financiera con consecuencias ruinosas para la población, etc., etc.). No debrían ser delitos de lesa humanidad?
La coexistencia, y a veces hasta la combinación, de estos tres tipos de delitos conforman la actualidad del “hábitat inseguro” y han pasado a ser un componente sustancial de esta “sociedad de riesgo” (Beck Ulrich) en el que vive la población. La mayoría aquí en Argentina, la mayoría en la ciudad de Buenos Aires, y la mayoría en el mundo del capitalismo globalizado de hoy.
Sin embargo, de parte de la dirigencia política, no sólo no hay voluntad de un tratamiento de conjunto de ellos sino –lo que es aún más grave- una negativa rotunda a abordar las causas profundas que están en el origen de esta problemática de la inseguridad expresada en distintos tipos de delitos.
La dirigencia política sólo viene abordando sus efectos. Y lo hace de manera espasmódica… agolpes de indignación pública, buscando reacomodarse frente a una sociedad abrumada y dolorida a la cual le arroja medidas como verdaderos “calmantes” que nada curan en verdad.
Se actúa así proporcionando supuestos “remedios” sin que exista un verdadero y profundo diagnóstico y debate sobre la enfermedad a combatir. Policía, más policía, gendarmería, más cárceles, bajar la edad punible, operativos de fuerzas combinadas, mayor presencia en las calles. Aquí y allá, en todos lados y en todo el mundo. Efectivos enviados al frente, muertos en la implementación de una política que fracasa en los objetivos declarados y a los que luego esta dirigencia política consagran héroes, como el reciente caso del Suboficial Carlos De Antueno ocurrido en Villa Crespo.
Incluso se subraya la relación entre el concepto de “autonomía de la ciudad” vinculándolo casi con exclusividad a la necesidad de una policía propia, y no a una política gestada y articulada democráticamente desde la matriz de la realización humana más plena.
Y aquí, nuevamente los planteos de B. Kliskberg en relación a las razones de la delincuencia de los jóvenes imprescindible de tener en cuenta a la hora de buscar modificar sus causas:
“…la tasa de desempleo juvenil promedio dobla la de desempleo general, uno de cada cinco jóvenes está desempleado en América latina. El desempleo y la delincuencia joven tienen relación directa. Segundo, los bajos niveles de educación. Un gran porcentaje deserta aunque la escuela sea gratuita, porque vienen de las “trampas de la pobreza”: viven en hogares hacinados donde han recibido una mala nutrición, son vulnerables en términos de salud, la familia está semidestruida y tienen que trabajar desde muy chicos. Dieciocho millones de chicos menores de catorce años trabajan. Sólo uno de cada dos chicos pobres termina la escuela secundaria y uno de cada cien termina la universidad en América latina...La tercera correlación es entre familia desarticulada y delincuencia. Según la Cepal, en Uruguay dos terceras partes de los delincuentes jóvenes vienen de familias con un solo cónyuge al frente. Cuando la familia se desarticula. Las recetas ortodoxas de los ‘90 aumentaron la desocupación, especialmente la juvenil (en 2002, el 75 por ciento de los jóvenes argentinos estaba desocupado) –hoy hay que creer en los datos del INDEC pregunto yo?- y agudizaron las brechas en materia educativa (en el diez por ciento más rico hay más de doce años de escolaridad promedio y cinco años en el cinco por ciento más pobre). Las políticas ortodoxas son políticas “matafamilias”: al desatar estímulos salvajes en el mercado de trabajo, producen jornadas dobles o triples de trabajo y destruyen las instituciones protectoras que a su vez protegen el equilibrio familia-empresa.”
Quiero, deseo con todas mis fuerzas que no haya más casos como los que he nombrado al principio de mi intervención. Este resultado no se logrará votando el proyecto conjunto del Macrismo, Kichnerismo y el Partido Socialista. Y por eso tengo que señalar que considero poco serio, y una verdadera contribución a perpetuar este estado de situación, abordar el problema seguridad/inseguridad dejando de lado el análisis y la modificación de los elementos económico-político-culturales que la provocan.
Voy a rescatar resumidamente algunos de los planteos de Zygmunt Bauman, en su trabajo “La causa de la inseguridad en un mundo incierto” cuando encuadra tan compleja problemática:
“Liberadas de la rienda de la política y de las coacciones locales, la rápida globalización y la creciente economía extraterritorial producen brechas cada vez más grandes entre los ingresos de los sectores más ricos y los más pobres de la población mundial, y dentro de cada sociedad. Además, hay porciones cada vez más grandes de la población que no sólo se ven arrojadas a una vida de pobreza, miseria y destitución, sino que por añadidura se encuentran expulsadas de lo que ha sido socialmente reconocido como un trabajo útil y económicamente racional, convirtiéndose así en prescindibles en lo social y en lo económico.”
Nada de lo que ocurre en el terreno de la “seguridad pública” puede ser analizado, comprendido y tratado de modificar profundamente -y en una dimensión humana- si no es a partir de ubicar la modelación de la sociedad actual a partir de los fenómenos de exclusión, marginalidad, diferenciación e inequidad social extrema, no escolarización, falta absoluta de perspectiva presente, ausencia de futuro, generaciones de desempleo perpetuo, abandono sanitario y alimenticio. Y sumado a ello para agravarlo aún más, carencia de ejemplos y valores sociales de las elites políticas, empresariales, sindicales, religiosas, etc., etc.. Cuales son los ejemplos que reciben los jóvenes desde los lugares del poder y del “éxito” social?
El capitalismo globalizado es hoy una verdadera fábrica de “excedentes o deshechos humanos” (Z. Bauman). No es un fenómeno de la naturaleza. Es la resultante construida por una elite empresario/financiera y una dirigencia política que ha avanzado sistemáticamente en la destrucción de toda contención y acompañamiento social, y de cualquier proyecto conquistable individual y colectivamente para millones y millones de seres humanos, sólo favoreciendo la concentración de la riqueza. Todo lo humano les es ajeno.
Millones en Argentina hoy viven en condiciones infrahumanas, y esto tampoco es producto de un fenómeno de la naturaleza: es el resultado de políticas que los distintos gobiernos de turno han aplicado y de las que no se han aplicado.
Veamos algunas cifras:
40% de adolescentes de 13/17 años es de hogares de estrato socioeconómico muy bajo
45% vive hacinado
48% no tiene cobertura de salud
12% no asiste a la escuela
El país ha venido creciendo a una tasa de entre 8 – 9 y 10% anual durante 5 años consecutivos, y con este crecimiento seguimos teniendo 30% de la población pobre, e indigente, 50% del trabajo en negro y miles, cientos de miles de jóvenes sin trabajo y fuera de la educación formal. Ahora, cuando esta crisis sistémica internacional comienza a golpear sobre nuestra población esto pegará un nuevo salto. Y vale la pregunta: que ha hecho el gobierno nacional en cuanto a políticas serias y sostenidas de construcción de inclusión social? Entregarle al FMI 10.000 millones de dólares de esa estafa fabricada llamada deuda externa? Subsidiar a grandes grupos económicos? Preparar futuros pagos de la misma estafa al Club de París y/o a otros “acreedores”?
Y el gobierno de la ciudad? Y la llamada oposición en la ciudad? Parado el Macrismo desde un enfoque en el que se plantea una pseudo solución local al un problema como mínimo nacional. Avanza por el camino de la creación de una fuerza policial propia, cuando está más que claro que el resto de las provincias del país (que cuentan con su cuerpo de estas características) más que una solución tienen un problema local con miembros de esas fuerzas no pocas veces activos partícipes de todo tipo de delitos. Seguridad y autonomía, igual a policía propia y a condiciones optimas para los grandes negocios de los grandes grupos empresarios. No otra cosa se evidencia en estos pasos dados.
Así se pretende convencer que es más útil para la seguridad, volcar en el año próximo 200 millones a la creación de una fuerza propia (existiendo ya una) que a la educación, al fortalecimiento de recorridos de formación con rápida aplicación laboral y a instrumentar rápidamente los pasos para desarrollar fuentes de trabajo –por ejemplo- vinculadas a la solución del acuciante problema de la vivienda en la ciudad y el gran Buenos Aires. Y así podríamos seguir la lista, como verdadera base para construir una sociedad con seguridad laboral, soberanía alimenticia, inclusión educativa, garantía sanitaria, etc., etc., y no la creación de un cuerpo policial que poca efectividad tendrá aún para quienes lo justifican desde el “mientras tanto”.
No voy a levantar mi mano para apoyar la creación de este cuerpo policial, y no lo haré porque estoy efectivamente preocupado por resolver el problema de la inseguridad atacando sus causas, sus graves y profundas causas sistémicas. Nada de eso se aprobará con este proyecto.
Dip. Gerardo J. Romagnoli
Autodeterminación y Libertad
CREACIÓN DE LA POLICIA DE LA CIUDAD – LEY DE SEGURIDAD
VOTO NEGATIVO DE GERARDO ROMAGNOLI
Esta sesión se lleva a cabo cuando aún está fresco el asesinato de Ricardo Barrenechea, muerte que -como todas las otras ocurridas por la “violencia delictiva”- nos conmociona, nos hace concientes de que no estamos exentos de que lo mismo que a él nos ocurra a nosotros.
Y cuando también en mí está fresco que hace menos de una semana se el gobierno de la ciudad (con acuerdo del ministerio del interior de la nación) utilizó la policía para reprimir a docentes provocando el aplazo de esta votación porque –al decir de algunos diputados y diputadas- “no estaban dadas las condiciones político institucionales para hacerlo”. Tal vez ahora expliquen porque hoy si “existen estas condiciones”.
Pienso también en el asesinato del joven Fernando Assales en Moreno para robarle su moto, en la del comerciante del barrio de Versalles pocas semanas atrás y la de tantas otras personas, muchas anónimas, que cotidianamente sufrieron y sufren este problema. Me solidarizo con el dolor de sus familiares, con “las madres del dolor”, y también con los familiares de víctimas del “gatillo fácil”, etc., etc. Son la prueba contundente de una “inseguridad pública” brutalmente existente que no cesa de fluir como un torrente incontenible desde hace ya muchos años y que los distintos gobiernos (dictadura y democracia) desde mediados de la década del 70 en adelante, no sólo no han detenido sino que, acompañando la decadencia general del país, como deslizándose en un mismo tobogán ha seguido incrementándose.
Habiendo sido convocada esta sesión especial para el tratamiento de la llamada “Ley de seguridad pública”, bueno es subrayar y distinguir que bajo lo que denominan “inseguridad” se engloban distintos tipos de prácticas y fenómenos delictivos. Con características muy distintas y que implicarían políticas distintas para combatirlos:
- Delitos comunes menores y violentos. (Robos, hurtos, etc..)
- Delitos mayores, producto del crimen organizado. (Narco tráfico, trata de personas, bandas de secuestros extorsivos, etc..)
Queremos recoger aquí algunos conceptos del economista Bernardo Kliskberg quien sostiene la necesidad de diferenciar “crimen organizado” y la “delincuencia juvenil”:
“El crimen organizado irrumpió en América latina: las bandas de narcotráfico, del secuestro, la trata de mujeres y niños, el juego clandestino. Un factor de regresividad pura. El crimen organizado debe ser enfrentado con todo el peso de la ley. Pero la mano dura mete en la misma bolsa al crimen organizado y la delictividad juvenil…” Refiriéndose a esta última problemática sostiene: “Empiezan con delitos menores y pueden ir escalando. Hay un panorama alarmante de pandillas juveniles con distintas expresiones en las distintas realidades. Uno de los puntos más elevado es el de las “maras” centroamericanas, donde hay trescientos mil jóvenes.”.
Por último –siguiendo con esta distinción de delitos- otra posible categoría es la de aquellos que se originan desde los poderes del estado y las políticas que se implementan. (Desaparición de personas, torturas, tráfico de armas, fabricación y pago de deudas fraudulentas, expropiación de bienes a sectores populares, desatención de necesidades básicas, incumplimiento de derechos, especulación financiera con consecuencias ruinosas para la población, etc., etc.). No debrían ser delitos de lesa humanidad?
La coexistencia, y a veces hasta la combinación, de estos tres tipos de delitos conforman la actualidad del “hábitat inseguro” y han pasado a ser un componente sustancial de esta “sociedad de riesgo” (Beck Ulrich) en el que vive la población. La mayoría aquí en Argentina, la mayoría en la ciudad de Buenos Aires, y la mayoría en el mundo del capitalismo globalizado de hoy.
Sin embargo, de parte de la dirigencia política, no sólo no hay voluntad de un tratamiento de conjunto de ellos sino –lo que es aún más grave- una negativa rotunda a abordar las causas profundas que están en el origen de esta problemática de la inseguridad expresada en distintos tipos de delitos.
La dirigencia política sólo viene abordando sus efectos. Y lo hace de manera espasmódica… agolpes de indignación pública, buscando reacomodarse frente a una sociedad abrumada y dolorida a la cual le arroja medidas como verdaderos “calmantes” que nada curan en verdad.
Se actúa así proporcionando supuestos “remedios” sin que exista un verdadero y profundo diagnóstico y debate sobre la enfermedad a combatir. Policía, más policía, gendarmería, más cárceles, bajar la edad punible, operativos de fuerzas combinadas, mayor presencia en las calles. Aquí y allá, en todos lados y en todo el mundo. Efectivos enviados al frente, muertos en la implementación de una política que fracasa en los objetivos declarados y a los que luego esta dirigencia política consagran héroes, como el reciente caso del Suboficial Carlos De Antueno ocurrido en Villa Crespo.
Incluso se subraya la relación entre el concepto de “autonomía de la ciudad” vinculándolo casi con exclusividad a la necesidad de una policía propia, y no a una política gestada y articulada democráticamente desde la matriz de la realización humana más plena.
Y aquí, nuevamente los planteos de B. Kliskberg en relación a las razones de la delincuencia de los jóvenes imprescindible de tener en cuenta a la hora de buscar modificar sus causas:
“…la tasa de desempleo juvenil promedio dobla la de desempleo general, uno de cada cinco jóvenes está desempleado en América latina. El desempleo y la delincuencia joven tienen relación directa. Segundo, los bajos niveles de educación. Un gran porcentaje deserta aunque la escuela sea gratuita, porque vienen de las “trampas de la pobreza”: viven en hogares hacinados donde han recibido una mala nutrición, son vulnerables en términos de salud, la familia está semidestruida y tienen que trabajar desde muy chicos. Dieciocho millones de chicos menores de catorce años trabajan. Sólo uno de cada dos chicos pobres termina la escuela secundaria y uno de cada cien termina la universidad en América latina...La tercera correlación es entre familia desarticulada y delincuencia. Según la Cepal, en Uruguay dos terceras partes de los delincuentes jóvenes vienen de familias con un solo cónyuge al frente. Cuando la familia se desarticula. Las recetas ortodoxas de los ‘90 aumentaron la desocupación, especialmente la juvenil (en 2002, el 75 por ciento de los jóvenes argentinos estaba desocupado) –hoy hay que creer en los datos del INDEC pregunto yo?- y agudizaron las brechas en materia educativa (en el diez por ciento más rico hay más de doce años de escolaridad promedio y cinco años en el cinco por ciento más pobre). Las políticas ortodoxas son políticas “matafamilias”: al desatar estímulos salvajes en el mercado de trabajo, producen jornadas dobles o triples de trabajo y destruyen las instituciones protectoras que a su vez protegen el equilibrio familia-empresa.”
Quiero, deseo con todas mis fuerzas que no haya más casos como los que he nombrado al principio de mi intervención. Este resultado no se logrará votando el proyecto conjunto del Macrismo, Kichnerismo y el Partido Socialista. Y por eso tengo que señalar que considero poco serio, y una verdadera contribución a perpetuar este estado de situación, abordar el problema seguridad/inseguridad dejando de lado el análisis y la modificación de los elementos económico-político-culturales que la provocan.
Voy a rescatar resumidamente algunos de los planteos de Zygmunt Bauman, en su trabajo “La causa de la inseguridad en un mundo incierto” cuando encuadra tan compleja problemática:
“Liberadas de la rienda de la política y de las coacciones locales, la rápida globalización y la creciente economía extraterritorial producen brechas cada vez más grandes entre los ingresos de los sectores más ricos y los más pobres de la población mundial, y dentro de cada sociedad. Además, hay porciones cada vez más grandes de la población que no sólo se ven arrojadas a una vida de pobreza, miseria y destitución, sino que por añadidura se encuentran expulsadas de lo que ha sido socialmente reconocido como un trabajo útil y económicamente racional, convirtiéndose así en prescindibles en lo social y en lo económico.”
Nada de lo que ocurre en el terreno de la “seguridad pública” puede ser analizado, comprendido y tratado de modificar profundamente -y en una dimensión humana- si no es a partir de ubicar la modelación de la sociedad actual a partir de los fenómenos de exclusión, marginalidad, diferenciación e inequidad social extrema, no escolarización, falta absoluta de perspectiva presente, ausencia de futuro, generaciones de desempleo perpetuo, abandono sanitario y alimenticio. Y sumado a ello para agravarlo aún más, carencia de ejemplos y valores sociales de las elites políticas, empresariales, sindicales, religiosas, etc., etc.. Cuales son los ejemplos que reciben los jóvenes desde los lugares del poder y del “éxito” social?
El capitalismo globalizado es hoy una verdadera fábrica de “excedentes o deshechos humanos” (Z. Bauman). No es un fenómeno de la naturaleza. Es la resultante construida por una elite empresario/financiera y una dirigencia política que ha avanzado sistemáticamente en la destrucción de toda contención y acompañamiento social, y de cualquier proyecto conquistable individual y colectivamente para millones y millones de seres humanos, sólo favoreciendo la concentración de la riqueza. Todo lo humano les es ajeno.
Millones en Argentina hoy viven en condiciones infrahumanas, y esto tampoco es producto de un fenómeno de la naturaleza: es el resultado de políticas que los distintos gobiernos de turno han aplicado y de las que no se han aplicado.
Veamos algunas cifras:
40% de adolescentes de 13/17 años es de hogares de estrato socioeconómico muy bajo
45% vive hacinado
48% no tiene cobertura de salud
12% no asiste a la escuela
El país ha venido creciendo a una tasa de entre 8 – 9 y 10% anual durante 5 años consecutivos, y con este crecimiento seguimos teniendo 30% de la población pobre, e indigente, 50% del trabajo en negro y miles, cientos de miles de jóvenes sin trabajo y fuera de la educación formal. Ahora, cuando esta crisis sistémica internacional comienza a golpear sobre nuestra población esto pegará un nuevo salto. Y vale la pregunta: que ha hecho el gobierno nacional en cuanto a políticas serias y sostenidas de construcción de inclusión social? Entregarle al FMI 10.000 millones de dólares de esa estafa fabricada llamada deuda externa? Subsidiar a grandes grupos económicos? Preparar futuros pagos de la misma estafa al Club de París y/o a otros “acreedores”?
Y el gobierno de la ciudad? Y la llamada oposición en la ciudad? Parado el Macrismo desde un enfoque en el que se plantea una pseudo solución local al un problema como mínimo nacional. Avanza por el camino de la creación de una fuerza policial propia, cuando está más que claro que el resto de las provincias del país (que cuentan con su cuerpo de estas características) más que una solución tienen un problema local con miembros de esas fuerzas no pocas veces activos partícipes de todo tipo de delitos. Seguridad y autonomía, igual a policía propia y a condiciones optimas para los grandes negocios de los grandes grupos empresarios. No otra cosa se evidencia en estos pasos dados.
Así se pretende convencer que es más útil para la seguridad, volcar en el año próximo 200 millones a la creación de una fuerza propia (existiendo ya una) que a la educación, al fortalecimiento de recorridos de formación con rápida aplicación laboral y a instrumentar rápidamente los pasos para desarrollar fuentes de trabajo –por ejemplo- vinculadas a la solución del acuciante problema de la vivienda en la ciudad y el gran Buenos Aires. Y así podríamos seguir la lista, como verdadera base para construir una sociedad con seguridad laboral, soberanía alimenticia, inclusión educativa, garantía sanitaria, etc., etc., y no la creación de un cuerpo policial que poca efectividad tendrá aún para quienes lo justifican desde el “mientras tanto”.
No voy a levantar mi mano para apoyar la creación de este cuerpo policial, y no lo haré porque estoy efectivamente preocupado por resolver el problema de la inseguridad atacando sus causas, sus graves y profundas causas sistémicas. Nada de eso se aprobará con este proyecto.
Dip. Gerardo J. Romagnoli
Autodeterminación y Libertad
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martes, 28 de octubre de 2008
Cazador de utopías-Pinky y cerebro!
De un amigo simpático y su profesora..
Había una vez o una vez había, como empiece el cuento me da igual. Lo importante es presentarte a un chico, a uno especial, fuera de serie, de esos que no se cruzan en la esquina todos los días. Y ¿por qué especial? Porque era un soñador, porque sus sueños creaban un mundo encantado para todos los que él dejaba entrar…cosa que no era fácil de lograr, porque para entrar había que conocer el significado de algunas palabras. Estas palabras no eran mágicas ni conjuros. No eran reglas difíciles de aprender y mucho menos prejuicios. De todas maneras si tuviera que decir cómo eran esas palabras…solo te podría decir una pista: eran palabras del alma. Palabras que al pronunciarlas liberaban, liberaban al corazón atrapado. Un corazón que salía liberado, muy feliz de poder hacerlo, aunque sólo lo hacía en esos pequeños momentos donde podía dejar suelta su alma y soñar, dejando de lado a su entendimiento, porque el corazón sólo se encarga de dar vida, de hacer vivir aquellos sueños que únicamente viven para ser soñados y también para soñar con aquellos que algún día alcanzaran la realidad, porque como todos sabemos cada corazón tiene razones que ni siquiera la razón podrá entender. Y muchas veces no hay que darle lugar a la razón, solo dejar volar la imaginación, y hacer como este chico, que soñaba sin parar, buscando vivir en un lugar, que quizá nunca existirá porque es su sueño y es probable que nunca alcance la realidad.
Estas palabras no eran palabras huecas o resonantes. No eran palabras difíciles ni tampoco de esas horribles irrepetibles…eran palabras que al pronunciarlas se hacían dulces…y al escribirlas se convertían en pasión. Eran palabras que solo aquellos que las tenían encerradas podían entender…porque al decirlas, pensarlas y hasta amarlas se transformaban en parte de su mágico mundo. Sí, mágico es su mundo. Porque a pesar de todo lo que acontece en nuestro mundo, el mundo real, él sigue soñando con que todo sea mágico, él sigue soñando, y sueña, sólo sueña soñando que sus utopías algún día dejen de serlo para que puedan convivir juntos en el mundo soñado, un mundo que dejaría de ser un sueño para convivir con la realidad.
Pero… volvamos a las palabras, ¿quién podría decirlas y entrar a su mundo? ¿Cuáles serían esas palabras? Hubo quienes intentaron decir palabras fuertes, rimbombantes, de esas que resuenan hasta en la cabeza de los descerebrados, pero no tuvieron éxito. Otros dijeron palabras aduladoras, de esas que buscan algo a cambio y con ellas… más solo lo dejaron, no lograron siquiera emocionarlo. A otros se les ocurrieron palabras divertidas, juguetonas, hasta ridículas pero él los miraba como a extranjeros, sin entender qué querían decir, qué querían hacer con el lenguaje.
El tiempo pasaba tan rápido…tan vertiginosos se daban los cambios alrededor que apenas lograba encontrar en sus propias palabras esas que describieran lo que sentía. Porque si algo lo caracterizaba era su sensibilidad, alguien que sueña y ama así las palabras nunca podría ser alguien sin un corazón de oro. De oro porque era fuerte, de oro porque brillaba, porque llamaba la atención…pero en uno de esos días en que su mágico mundo lo absorbía y lo embriagaba sin querer soltarlo más…recibió una cachetada. No de esas palmadas que da una madre corrigiendo a un niño -queriendo enseñarle que no cruce la calle solo-. No de esas que se dan en un recreo dos chicos porque disputan el partido de figuritas. Una grande, fuerte, inesperada. Un golpe que llegó derecho al corazón. Una persona de aquellas que no conocían sus palabras, de aquellas que miraban su mundo mágico desde afuera y no lo comprendía, solo dijo que era malo. ¿¿¿MALO??? ¿Quién puede decir que un chico es malo? ¿Quién puede descartar a una persona como si fuera un artículo en serie de una fábrica multinacional? ¿Cómo se atreve? ¿Quién le dio permiso? Un frío corrió por su espalda. Su mundo estaba siendo atacado, su espacio mágico invadido por sentimientos oscuros, indescriptibles, sensaciones que nunca pensó conocer. De pronto, y por primera vez en su corta vida sintió mucha bronca, ¿cómo alguien se atreve a robarle a un niño la alegría? ¿Quién le dio permiso para obligarlo a sentir esa sombra en su mágico mundo dorado?
Sin dudas… o con muchas dudas, alguien estaba queriendo robar su fantasía, ¿cómo se pueden usar las palabras para herir?, ¿cómo alguien que debería guiar a valles encantados puede empujarnos al mismo abismo? ¿Por qué en un terrible simulacro de normalidad alguien puede arrojarse el despechado impulso de romper la ilusión de un niño?
Esta situación lo envolvió. Pronto se sumergió en un profundo sentimiento de dolor. No tenía palabras para todo esto, solo algún dibujo o quizás alguna imagen le permitía tratar de expresarse, pero era tan triste estar así, era un camino para recorrer en soledad. Estos caminos de soledad parecen desiertos, donde el oasis nunca se alcanza, donde las alucinaciones solo confunden, donde a veces, hasta se ve el abandono y la caída como la única posibilidad de liberarse. Liberarse del cuerpo, liberarse del alma, liberarse de los otros que no lo entienden, liberarse de tanto…que hasta parecería liberarse de la nada, que avanza inconmovible tratando de atrapar a los corazones solitarios, a los corazones doloridos.
Decidió encerrarse en su habitación, su pequeño bunker, su escondite preferido en ocasiones especiales. Pero nunca había comprobado si aturdirse con música pudiera funcionar para una situación así. Probó una y otra vez con un disco, un cd, un video, una página de Internet, un rato de Chat…pero nada le permitía ver bien lo que pasaba, era tan extraño, se sentía tan expuesto, tan solo. Porque a veces es más fácil, o cómodo quizá, encerrarnos en nosotros mismos, lejos de la realidad o de nuestro propio entorno. Ser prisioneros de nuestro propio dolor o de nuestras penas y cada vez hundirnos mas en lugar de salir del pozo donde nos escabullimos, escondiéndonos hasta de nosotros mismos y buscar ayuda, buscar una salida a nuestros conflictos intra e interpersonales. Muchas veces se nos hace difícil salir al Sol y desterrar de nuestro interior al dolor, resulta mucho más cómodo meternos dentro de nuestro propio vaso y seguir sangrando en silencio.
………………………………………..
Aunque la vida tenga escondidas sorpresas para quienes quieran descubrirlas, él nunca sospechó que la salida estaba tan cerca, en su mente y en su corazón. Había palabras asombrosas que alguna vez había oído, leído y hasta estudiado que ahora parecían tejer una red, una red que lo sostenía para dejar de caer en ese abismo, en ese pozo ciego que parecía absorberlo. Sin pensar, de improviso, despacito, pudo ver más claramente. Cuando alguien envidia a las mentes libres, cuando no se comprende la libertad alcanzada…se lo ataca. Y otra vez las palabras mágicas, las palabras que liberaban empezaron a fluir en su mente y corazón, de repente comprendió que lo habían atacado porque no lo podían dominar de otra forma. Y otra vez caímos, resbalamos a la lógica patética y destructiva de quienes tienen poder y lejos de lograr ser respetados logran rodearse de palabras degradantes, que avergüenzan, que ponen en ridículo, que solo son usadas como fuente de poder. ¿El poder de quien habla? ¿El poder de quien escribe? El poder de quien deja hablar u obliga a callar.
Un momento, ¿qué pasa? ¿Quién soy? ¡Socorro! ¿Soy el autor? ¿Soy el chico? Soy el autor que se hizo chico para entender lo que le pasa. Es terrible, quedé atrapado en mis palabras. Quedé enredado en la red que ata pero libera, en el discurso que atormenta pero que puede permitirme disfrutar del próximo rayo de esperanza. Definitivamente quedé atrapado en mi cuento. ¡Socorro!
……………………………….
Muy rara vez el chico se acordaba de quien era. Las palabras que la cachetada le había plantado en su corazón eran como ajenjo, como agua amarga que arruinaba la dulzura de su alma. ¿Cómo escapar? El primer paso fue salir del encierro, se sumergió en la pantalla y logró entrar, apenas tocando con su palma una imagen… su espacio virtual se convirtió en real. Ya no era una foto en su pantalla, ya no era solo un reflejo estaba rodeado por la imagen, estaba ahí, parado en medio, sintiendo una brisa suave, los aromas se percibían suavemente y los rayos del sol ya le hacían sentir calor.
De pronto, en el horizonte vio un pequeño grupo de chicos. Otros chicos como él, pero que habían descubierto que al escribir se liberaban, que al expresarse podían sonreír, que al leerse se encontraban, que al nombrarse se reconstruían. ¿Cómo puedo ser así? ¿Cómo puedo sentirme así?
-- Necesito librarme de estas palabras que me atan, me resisto a ser lo que estas palabras me quieren obligar a ser lo que nunca he sido--, le dijo a una abuelita que estaba sentada con ellos, dibujando, escribiendo, riendo. Con todo el amor que pudo, con las palabras más dulces que jamás le hubiera dicho a nadie intentó decirle que no había nada que pudiera detenerlo, que si creía en sí mismo y en La Palabra, podía ser libre de verdad. La abuelita sentía que de pronto, como hace mucho tiempo, su corazón latía fuerte. Otra nueva razón para continuar…pero tanto miedo de volver a fracasar. Ambos se miraron sin decir nada, había tanto para decirse, había tanto por conocer, pero en ese momento solo el desconcierto del espejismo (convertido casi en delirio del alma) podía hacer que de pronto surgieran preguntas y más preguntas.
-¿Quiénes son? ¿Cómo lograron escaparse de las palabras que atan?, preguntó nuestro protagonista.
- Somos los cazadores de utopías, contestó un pequeño sonriendo.
- Escribiendo, dijo otra niña, casi superponiendo su respuesta al pequeño.
Pero en ese encontrarse, en ese mágico momento, una alucinación los sacudió. Temblando, sudorosos vieron que el orgullo de quien los atacara con palabras denigrantes aparecía delante de ellos casi como un fantasma. La abuela lo sintió y más calma y madura pudo sostenerlos, contenerlos, llenarlos de valor, estos humos de presunción no pueden quebrar la ilusión, les dijo y los abrazó.
Vamos a escribir, vamos a unir nuestras palabras. Vamos a tejer una gran red, vamos juntos a atrapar a los malhablados, maldicientes y malévolos que sin corazón intentan borrar nuestras palabras, nuestras sonrisas, nuestro mágico mundo ideal.
Poco a poco, lentamente y tranquilos como si el tiempo no corriera, comenzaron a balbucear, a deletrear palabras bellas, palabras que pintaban paisajes soñados. Un mundo ideal creado con palabras. El mágico mundo soñado que al unir sus frases y sus letras, sus significados y sus deseos podía tomar formas, deslumbrar la vista y embriagar los sentidos. Pronto descubrió que esas palabras que estaban tan guardadas eran llaves para abrir puertas y muchas de ellas eran sintonizadas por los otros chicos escritores. ¿Es que acaso todos habían sufrido el mismo golpe? De alguna manera todos y cada uno de ellos habían sido etiquetados, catalogados de locos, o de malos, o de soñadores o de voladores. ¡Ja! Como si eso fuera algún tipo de maldición que les impidiera continuar soñando. Una vez que pudieron enredar y tejer sus palabras y formaron una pequeña pero muy fuerte red y, estuvieron listos para volver. Porque por más bello que resultara estar ahí no se podía vivir dentro de una espacio virtual. Era necesario tomar valor y regresar, enfrentar los miedos y sobreponerse a las circunstancias, no dejarse vencer por el mal, eso ya significaba un desafío por demás estimulante. Y eso hicieron, uno a uno volvieron, sin olvidar lo vivido ni lo compartido, porque reconocieron que juntos eran capaces de lograrlo.
Quizá así, podría escapar de los tormentos de su mente y salir al verdadero mundo, defendiéndose con sus palabras, buscando alcanzar lo que tanto ansiaba, sólo expresándose. Dejando de esconder eso que tanto guardaba dentro de sí, pero claro, solo no podía, por más que uno quiera y tenga toda la fuerza de voluntad, en soledad no es posible, y él lo sabía… Siempre había estado solo y nunca había podido salir de su pozo, de ese lugar tan oscuro donde se escondía para ni siquiera mirarse a sí mismo.
Pero es fácil decirlo, y muy difícil, por lo menos para nuestro protagonista, hacerlo. Y no es fácil no porque sea un capricho, ni un deseo propio de él no salir de aquel lugar donde se encerraba sintiendo cada vez más fuerte su dolor, sino que no encontraba la salida, la forma de lograr que sus palabras lo rescaten de aquellas penumbras por las que atravesaba momento tras momento.
Sin embargo, sus palabras eran su escudo, y hasta a veces, su espada. Una lucha constante entre su mente y su mente, y por eso era tan complicado encontrar la escapatoria… su mayor problema estaba dentro de él mismo y nadie lo había notado.
Por eso fue, que quedó tan enamorado aquella vez que pudo decirlo, o intento decirlo, pudo sacar, aunque sea de a poquito, alguna de sus palabras. Claro que ahí fue todo un poco más fácil, estaba rodeado de chicos como él, que luchaban por sus letras, por sus ideas, por sus palabras, por sus sueños… por sus utopías. Así y todo los veía distintos, ninguno de ellos era siquiera similar a otro, pero el motivo que los había juntado era el mismo: soñar; dejar fluir eso que llevaban dentro, explotar al ciento por ciento sus ideas y no pensar tanto en el mundo real, sino en el mundo que ellos podían volver realidad.
Muchas veces sus palabras brotaban como colores que pintaban paisajes de otoño, pero cuando reflejaban sus emociones podían ser grises tardes de invierno. Tanta tristeza guardada necesitaba salir, aunque sea para despedirse de ella. De vez en cuando intentaba recordar qué cosas le habían dolido tanto -además de la cachetada claro está- pero se perdía en nuevos sueños y nuevos retoños, pequeños arco iris que surgían en medio de sus muchas tormentas. Tormentas que no se iban y que siempre que desaparecían a causa de una alegre sonrisa retornaban a su lugar de origen, el corazón de este chico que por más que quisiera dibujar felicidad sólo escribía tristeza… Pero la tristeza se volvía emoción cuando leía lo que podía escribir, cuando soltaba un poco su mano, manipulada por su mente que hasta se olvidaba de sus negros sentimientos cada vez que por sus dedos viajaba algún aventurero sueño de deletrear sus más profundos deseos. Pero pesimista él, sabía que sólo era eso, un sueño, todo en su vida era sólo un conjunto de sueños, y claro… como para no ser pesimista, si su vida era un tormento. Y no crean que me refiero a que padecía hambre, frío o alguna otra necesidad básica para desarrollarse como individuo, él anhelaba otro tipo de cosas; un abrazo en un momento apropiado significaba mucho más que algo de dinero, pero obvio para esta historia es que ese abrazo nunca llegaba en el momento apropiado. Entonces no quedaba mas que seguir sumergiéndose en su tan temible pozo, y no sé si tan temible, porque ahí, en su pozo, nadie podría molestarlo, solo sus pensamientos, que lo manipulaban una y otra vez sin dejarlo huir, aplastando sus sueños de vida.
¡¡Un momento!! Por si no lo habían notado, sigo atrapado en el cuento. ¿Es que acaso soy el autor? ¿o el protagonista soy yo? ¡Ay! ¡Que dilema! Este mundo de adultos carente de utopías ha hecho que mi inconsciente quiera vivir en el cuento.
Quiero estar en ese espacio virtual, quiero soñar con las palabras y deseo zambullirme en esas sensaciones placenteras. Es demasiado duro seguir afuera, allá los grandes ya no hablan de sus sueños. Quizá porque no tienen tiempo o no quieren tenerlo… porque el frío egoísmo les congeló su lado creativo, los atrapó y de tanto consumir… se han consumido a sí mismos. Pero definitivamente me rehúso a ser como ellos. Al menos por este instante quiero seguir sintiendo esta adrenalina, este suspiro del alma que hace dar vuelcos el corazón y pone en funcionamiento conexiones de la mente y el cuerpo que no hubiera podido imaginar de otra manera.
En este laberinto de palabras, en estas idas y venidas de lo soñado y lo vivido, ahí me quiero quedar y ¿sacar una foto? No, una simple impresión no basta. ¿Congelar el corazón? Quizá eso sí, para que no sea consumido por la imaginación y no se dé cuenta que todo fue vana ilusión.
Mejor quizá, borro. Borro las líneas que me hacen doler. Borro los personajes que me traen conflicto. Borro el malévolo sistema del mundo que los atrapó a los chicos y a mí. ¡Basta! Ya sé lo que voy a hacer ¿qué tantas cacerías y qué tantas utopías? Me voy a cazar mariposas. Voy a atrapar a estas que recorren mi sistema porque las utopías son muy grandes, el problema es: cuando atrape las mariposas ¿qué hago? ¿Las echo fuera? O ¿les pido, les suplico que me envuelvan y me lleven a volar?
Cuando parece que consigo respuestas… las preguntas cambian y me aturdo de nuevo.
Pero… ¿qué digo? Un ataque de puro pragmatismo no puede robar mi alma idealista. Acabo con el delirio y me salgo del cuento. Punto y aparte.
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De pronto en estos chicos había encontrado algo diferente, no se hablaba de modas ni se presionaba con la imagen, no eran consumistas….solo devoraban palabras y saboreaban poemas. Parecía increíble que existiera un grupo así, hasta a veces soñó que eran una confraternidad de defensores de las palabras, un grupo con sus códigos y sus secretos, una cuasi secta llena de mística. Las palabras tenían sabores cuando las leían y las escribían ellos, se disfrutaban de tal modo que hasta producían placer, había cierta complicidad entre lo dicho y lo no dicho, entre la expresión y la entonación que las hacía danzar por el aire y alterar sus sentidos. Una vez superado el miedo por el que atravesaba a la hora de decidir o no si se dejaba llevar por el grupo y se comprometía del todo a asumir los derechos y obligaciones que éste demandaba pudo entrar de lleno, puedo ver lo que se sentía compartir sus propiedades intelectuales con el resto – que ya dicho antes, eran personas como él, diferentes quizá, pero con el mismo propósito: que las palabras no vaguen por el espacio, sino que formen el medio de comunicación que todos ellos ansiaban tanto --.
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Y las mariposas por fin vinieron a rescatarme, me dejaron tirado en una nube porque desde arriba se veían mejor las cosas, era cuestión de cambiar un poco de perspectiva. Desde aquí veo a los grandes y monstruosos símbolos del poder… tan pequeños que hasta me dan risa y lo pequeño tan diminuto que me enternece. Ja, ja, ¡por fin quebré el encierro! ahora me siento libre para seguir, pero mi viaje sigue en las alturas y los dejo con el cuento y las palabras para ver si por fin logran zafar del laberinto infernal en el que quedaron atrapados. Y de verdad, no hallo manera de decirte relájate y disfruta, la vida es bella. Párate sobre tu nube y respira profundo. Adiós.
………………………………………………………
Muchos desafíos atraviesa una persona al buscar su camino en la vida, un camino que tiene que construir, elaborar pasito a paso. Es complicado, y más aún cuando su mente lo golpea, más aún cuando su corta edad no lo deja ver de forma nítida lo que se le presenta en frente. Todo es un desafío, muchos desafíos que se cruzan en la vida, como lo que le pasa a este chico, a estos chicos, miembros de esta red que trataba de unir sus palabras. –
-- Estos desafíos resultan difíciles, pero son nuestros. Son muchos. Y el primero es hablar por los que no tienen voz – dijo la abuela, dándoles valor para enfrentarse al mundo real.
-- Hasta ahora, cada uno ha logrado poner en sus palabras miles de sensaciones, imágenes y aún sabores, de esos amargos que han lesionado la inocencia de cada uno de ustedes. Pero mis amigos, no podemos quedarnos sólo con eso, levantemos la mirada y veamos juntos al sediento, al hambriento, al que aún no encontró sus palabras, al que vaga sin rumbo ni dirección porque le robaron las ilusiones cuando era muy pequeño. Continuó la abuela.
Quizá la alegría de hacer cosas chiquitas por otros nos ayude a encontrar el verdadero sentido de nuestras vidas. No quita lo anterior, no soluciona los problemas de la humanidad, no borra las tormentas de la memoria, no para el calentamiento global… Pero al menos para un olvidado, un otro, un nadie habrá una sonrisa inesperada que como un rayo de luz iluminará su cara… aunque sea por un instante.
-- Bueno chicos, nos vamos de viaje, lleven sus libretas de notas, armen su equipaje y saquen los boletos.
-¡Qué emoción!
- ¿Dónde vamos?
- Donde nos lleve el viento.
-¿Cómo que donde nos lleve el viento? ¿Y si me lleva de nuevo a mi casa o me encierra de nuevo en la escuela?
- Vamos, ¿qué más nos puede pasar?
Pronto estuvieron listos para partir. Cada uno con sus temores. Cada cuál con sus ilusiones. Pero decididos por fin a convertir cada sílaba en acción.
Ya arriba de una nube, en realidad encima de una tormenta, saltando relámpagos y acariciando rayos sentían que todo lo maravilloso estaba a su alcance. Primer parada, nuestro chico se quedó en África Subsahariana. ¡Qué calor! Bueno, a ver, empecemos con una palabra bonita: Hola. Bastó decirla para darse cuenta que nadie sabía lo que él intentaba decir. Y bueno, no era tan grave para él. Él ya estaba acostumbrado a que nadie entienda lo que él decía o intentaba decir, lo que él sentía, lo que llevaba dentro y no podía explicar con simple palabras.
Pero sabía que éste era un lugar diferente, un lugar nuevo donde quizá sería más fácil abrirse ante gente desconocida, sólo quedaba averiguarlo; conocer el paisaje a su alrededor, las cosas que traía consigo este nuevo espacio, que esperaba fuera más amplio que su mente.
Ahora sí, sentía la posibilidad de liberar su cabeza, de ir mas allá de su propia introspección, de dejar viajar a sus ideas por todo el lugar, recorriendo cada rincón de este mundo totalmente extraño para él. Y puedo llenar sus ojos del más bello atardecer, pudo dejar que descanse en su piel la más tierna brisa del desierto, pudo dejar que florezca en su rostro la más profunda sonrisa al oír el más perfecto silencio que afloraba a cada momento por cada centímetro de aquel tan lejano espacio donde podía acariciar la felicidad nuestro tan querido personaje. Pasó un poco de tiempo y él siguió soñando, haya lejos, en aquel desierto… lejos de todo, excepto de él.
Y un día cualquiera, mientras una pizca de viento le susurraba al oído que estaban solos en aquella inmensidad aparecieron junto a él, sus compañeros de viaje, ellos, los cazadores de utopías. Dispuestos a crear con sus palabras, sabiéndose capaces de alcanzar su sueño, un sueño modesto, que consiguiéndolo se sentirían más que felices. Ellos no querían fama, ni dinero, sólo querían ser. Que la realidad los deje ser, los deje ser sueño por siempre, pero un sueño convertido en realidad. Un sueño predispuesto a convivir con lo real, un sueño propio de este chico y sus amigos, que querían llegar a donde nadie había llegado antes en estas latitudes… al corazón de las personas, movilizándolas desde su lugar para que de una vez por todas este mundo lleno de odio, lleno de maldad, lleno de nada mirara mas allá del ojo de la cerradura de su mente, un mundo acéfalo al que nada mal le vendría soñar un instante y dejarse llevar por la brisa que generaban dentro de él las palabras de estos chicos. Que por siempre irán tras lo que desean… cazando toda aparente utopía.
Había una vez o una vez había, como empiece el cuento me da igual. Lo importante es presentarte a un chico, a uno especial, fuera de serie, de esos que no se cruzan en la esquina todos los días. Y ¿por qué especial? Porque era un soñador, porque sus sueños creaban un mundo encantado para todos los que él dejaba entrar…cosa que no era fácil de lograr, porque para entrar había que conocer el significado de algunas palabras. Estas palabras no eran mágicas ni conjuros. No eran reglas difíciles de aprender y mucho menos prejuicios. De todas maneras si tuviera que decir cómo eran esas palabras…solo te podría decir una pista: eran palabras del alma. Palabras que al pronunciarlas liberaban, liberaban al corazón atrapado. Un corazón que salía liberado, muy feliz de poder hacerlo, aunque sólo lo hacía en esos pequeños momentos donde podía dejar suelta su alma y soñar, dejando de lado a su entendimiento, porque el corazón sólo se encarga de dar vida, de hacer vivir aquellos sueños que únicamente viven para ser soñados y también para soñar con aquellos que algún día alcanzaran la realidad, porque como todos sabemos cada corazón tiene razones que ni siquiera la razón podrá entender. Y muchas veces no hay que darle lugar a la razón, solo dejar volar la imaginación, y hacer como este chico, que soñaba sin parar, buscando vivir en un lugar, que quizá nunca existirá porque es su sueño y es probable que nunca alcance la realidad.
Estas palabras no eran palabras huecas o resonantes. No eran palabras difíciles ni tampoco de esas horribles irrepetibles…eran palabras que al pronunciarlas se hacían dulces…y al escribirlas se convertían en pasión. Eran palabras que solo aquellos que las tenían encerradas podían entender…porque al decirlas, pensarlas y hasta amarlas se transformaban en parte de su mágico mundo. Sí, mágico es su mundo. Porque a pesar de todo lo que acontece en nuestro mundo, el mundo real, él sigue soñando con que todo sea mágico, él sigue soñando, y sueña, sólo sueña soñando que sus utopías algún día dejen de serlo para que puedan convivir juntos en el mundo soñado, un mundo que dejaría de ser un sueño para convivir con la realidad.
Pero… volvamos a las palabras, ¿quién podría decirlas y entrar a su mundo? ¿Cuáles serían esas palabras? Hubo quienes intentaron decir palabras fuertes, rimbombantes, de esas que resuenan hasta en la cabeza de los descerebrados, pero no tuvieron éxito. Otros dijeron palabras aduladoras, de esas que buscan algo a cambio y con ellas… más solo lo dejaron, no lograron siquiera emocionarlo. A otros se les ocurrieron palabras divertidas, juguetonas, hasta ridículas pero él los miraba como a extranjeros, sin entender qué querían decir, qué querían hacer con el lenguaje.
El tiempo pasaba tan rápido…tan vertiginosos se daban los cambios alrededor que apenas lograba encontrar en sus propias palabras esas que describieran lo que sentía. Porque si algo lo caracterizaba era su sensibilidad, alguien que sueña y ama así las palabras nunca podría ser alguien sin un corazón de oro. De oro porque era fuerte, de oro porque brillaba, porque llamaba la atención…pero en uno de esos días en que su mágico mundo lo absorbía y lo embriagaba sin querer soltarlo más…recibió una cachetada. No de esas palmadas que da una madre corrigiendo a un niño -queriendo enseñarle que no cruce la calle solo-. No de esas que se dan en un recreo dos chicos porque disputan el partido de figuritas. Una grande, fuerte, inesperada. Un golpe que llegó derecho al corazón. Una persona de aquellas que no conocían sus palabras, de aquellas que miraban su mundo mágico desde afuera y no lo comprendía, solo dijo que era malo. ¿¿¿MALO??? ¿Quién puede decir que un chico es malo? ¿Quién puede descartar a una persona como si fuera un artículo en serie de una fábrica multinacional? ¿Cómo se atreve? ¿Quién le dio permiso? Un frío corrió por su espalda. Su mundo estaba siendo atacado, su espacio mágico invadido por sentimientos oscuros, indescriptibles, sensaciones que nunca pensó conocer. De pronto, y por primera vez en su corta vida sintió mucha bronca, ¿cómo alguien se atreve a robarle a un niño la alegría? ¿Quién le dio permiso para obligarlo a sentir esa sombra en su mágico mundo dorado?
Sin dudas… o con muchas dudas, alguien estaba queriendo robar su fantasía, ¿cómo se pueden usar las palabras para herir?, ¿cómo alguien que debería guiar a valles encantados puede empujarnos al mismo abismo? ¿Por qué en un terrible simulacro de normalidad alguien puede arrojarse el despechado impulso de romper la ilusión de un niño?
Esta situación lo envolvió. Pronto se sumergió en un profundo sentimiento de dolor. No tenía palabras para todo esto, solo algún dibujo o quizás alguna imagen le permitía tratar de expresarse, pero era tan triste estar así, era un camino para recorrer en soledad. Estos caminos de soledad parecen desiertos, donde el oasis nunca se alcanza, donde las alucinaciones solo confunden, donde a veces, hasta se ve el abandono y la caída como la única posibilidad de liberarse. Liberarse del cuerpo, liberarse del alma, liberarse de los otros que no lo entienden, liberarse de tanto…que hasta parecería liberarse de la nada, que avanza inconmovible tratando de atrapar a los corazones solitarios, a los corazones doloridos.
Decidió encerrarse en su habitación, su pequeño bunker, su escondite preferido en ocasiones especiales. Pero nunca había comprobado si aturdirse con música pudiera funcionar para una situación así. Probó una y otra vez con un disco, un cd, un video, una página de Internet, un rato de Chat…pero nada le permitía ver bien lo que pasaba, era tan extraño, se sentía tan expuesto, tan solo. Porque a veces es más fácil, o cómodo quizá, encerrarnos en nosotros mismos, lejos de la realidad o de nuestro propio entorno. Ser prisioneros de nuestro propio dolor o de nuestras penas y cada vez hundirnos mas en lugar de salir del pozo donde nos escabullimos, escondiéndonos hasta de nosotros mismos y buscar ayuda, buscar una salida a nuestros conflictos intra e interpersonales. Muchas veces se nos hace difícil salir al Sol y desterrar de nuestro interior al dolor, resulta mucho más cómodo meternos dentro de nuestro propio vaso y seguir sangrando en silencio.
………………………………………..
Aunque la vida tenga escondidas sorpresas para quienes quieran descubrirlas, él nunca sospechó que la salida estaba tan cerca, en su mente y en su corazón. Había palabras asombrosas que alguna vez había oído, leído y hasta estudiado que ahora parecían tejer una red, una red que lo sostenía para dejar de caer en ese abismo, en ese pozo ciego que parecía absorberlo. Sin pensar, de improviso, despacito, pudo ver más claramente. Cuando alguien envidia a las mentes libres, cuando no se comprende la libertad alcanzada…se lo ataca. Y otra vez las palabras mágicas, las palabras que liberaban empezaron a fluir en su mente y corazón, de repente comprendió que lo habían atacado porque no lo podían dominar de otra forma. Y otra vez caímos, resbalamos a la lógica patética y destructiva de quienes tienen poder y lejos de lograr ser respetados logran rodearse de palabras degradantes, que avergüenzan, que ponen en ridículo, que solo son usadas como fuente de poder. ¿El poder de quien habla? ¿El poder de quien escribe? El poder de quien deja hablar u obliga a callar.
Un momento, ¿qué pasa? ¿Quién soy? ¡Socorro! ¿Soy el autor? ¿Soy el chico? Soy el autor que se hizo chico para entender lo que le pasa. Es terrible, quedé atrapado en mis palabras. Quedé enredado en la red que ata pero libera, en el discurso que atormenta pero que puede permitirme disfrutar del próximo rayo de esperanza. Definitivamente quedé atrapado en mi cuento. ¡Socorro!
……………………………….
Muy rara vez el chico se acordaba de quien era. Las palabras que la cachetada le había plantado en su corazón eran como ajenjo, como agua amarga que arruinaba la dulzura de su alma. ¿Cómo escapar? El primer paso fue salir del encierro, se sumergió en la pantalla y logró entrar, apenas tocando con su palma una imagen… su espacio virtual se convirtió en real. Ya no era una foto en su pantalla, ya no era solo un reflejo estaba rodeado por la imagen, estaba ahí, parado en medio, sintiendo una brisa suave, los aromas se percibían suavemente y los rayos del sol ya le hacían sentir calor.
De pronto, en el horizonte vio un pequeño grupo de chicos. Otros chicos como él, pero que habían descubierto que al escribir se liberaban, que al expresarse podían sonreír, que al leerse se encontraban, que al nombrarse se reconstruían. ¿Cómo puedo ser así? ¿Cómo puedo sentirme así?
-- Necesito librarme de estas palabras que me atan, me resisto a ser lo que estas palabras me quieren obligar a ser lo que nunca he sido--, le dijo a una abuelita que estaba sentada con ellos, dibujando, escribiendo, riendo. Con todo el amor que pudo, con las palabras más dulces que jamás le hubiera dicho a nadie intentó decirle que no había nada que pudiera detenerlo, que si creía en sí mismo y en La Palabra, podía ser libre de verdad. La abuelita sentía que de pronto, como hace mucho tiempo, su corazón latía fuerte. Otra nueva razón para continuar…pero tanto miedo de volver a fracasar. Ambos se miraron sin decir nada, había tanto para decirse, había tanto por conocer, pero en ese momento solo el desconcierto del espejismo (convertido casi en delirio del alma) podía hacer que de pronto surgieran preguntas y más preguntas.
-¿Quiénes son? ¿Cómo lograron escaparse de las palabras que atan?, preguntó nuestro protagonista.
- Somos los cazadores de utopías, contestó un pequeño sonriendo.
- Escribiendo, dijo otra niña, casi superponiendo su respuesta al pequeño.
Pero en ese encontrarse, en ese mágico momento, una alucinación los sacudió. Temblando, sudorosos vieron que el orgullo de quien los atacara con palabras denigrantes aparecía delante de ellos casi como un fantasma. La abuela lo sintió y más calma y madura pudo sostenerlos, contenerlos, llenarlos de valor, estos humos de presunción no pueden quebrar la ilusión, les dijo y los abrazó.
Vamos a escribir, vamos a unir nuestras palabras. Vamos a tejer una gran red, vamos juntos a atrapar a los malhablados, maldicientes y malévolos que sin corazón intentan borrar nuestras palabras, nuestras sonrisas, nuestro mágico mundo ideal.
Poco a poco, lentamente y tranquilos como si el tiempo no corriera, comenzaron a balbucear, a deletrear palabras bellas, palabras que pintaban paisajes soñados. Un mundo ideal creado con palabras. El mágico mundo soñado que al unir sus frases y sus letras, sus significados y sus deseos podía tomar formas, deslumbrar la vista y embriagar los sentidos. Pronto descubrió que esas palabras que estaban tan guardadas eran llaves para abrir puertas y muchas de ellas eran sintonizadas por los otros chicos escritores. ¿Es que acaso todos habían sufrido el mismo golpe? De alguna manera todos y cada uno de ellos habían sido etiquetados, catalogados de locos, o de malos, o de soñadores o de voladores. ¡Ja! Como si eso fuera algún tipo de maldición que les impidiera continuar soñando. Una vez que pudieron enredar y tejer sus palabras y formaron una pequeña pero muy fuerte red y, estuvieron listos para volver. Porque por más bello que resultara estar ahí no se podía vivir dentro de una espacio virtual. Era necesario tomar valor y regresar, enfrentar los miedos y sobreponerse a las circunstancias, no dejarse vencer por el mal, eso ya significaba un desafío por demás estimulante. Y eso hicieron, uno a uno volvieron, sin olvidar lo vivido ni lo compartido, porque reconocieron que juntos eran capaces de lograrlo.
Quizá así, podría escapar de los tormentos de su mente y salir al verdadero mundo, defendiéndose con sus palabras, buscando alcanzar lo que tanto ansiaba, sólo expresándose. Dejando de esconder eso que tanto guardaba dentro de sí, pero claro, solo no podía, por más que uno quiera y tenga toda la fuerza de voluntad, en soledad no es posible, y él lo sabía… Siempre había estado solo y nunca había podido salir de su pozo, de ese lugar tan oscuro donde se escondía para ni siquiera mirarse a sí mismo.
Pero es fácil decirlo, y muy difícil, por lo menos para nuestro protagonista, hacerlo. Y no es fácil no porque sea un capricho, ni un deseo propio de él no salir de aquel lugar donde se encerraba sintiendo cada vez más fuerte su dolor, sino que no encontraba la salida, la forma de lograr que sus palabras lo rescaten de aquellas penumbras por las que atravesaba momento tras momento.
Sin embargo, sus palabras eran su escudo, y hasta a veces, su espada. Una lucha constante entre su mente y su mente, y por eso era tan complicado encontrar la escapatoria… su mayor problema estaba dentro de él mismo y nadie lo había notado.
Por eso fue, que quedó tan enamorado aquella vez que pudo decirlo, o intento decirlo, pudo sacar, aunque sea de a poquito, alguna de sus palabras. Claro que ahí fue todo un poco más fácil, estaba rodeado de chicos como él, que luchaban por sus letras, por sus ideas, por sus palabras, por sus sueños… por sus utopías. Así y todo los veía distintos, ninguno de ellos era siquiera similar a otro, pero el motivo que los había juntado era el mismo: soñar; dejar fluir eso que llevaban dentro, explotar al ciento por ciento sus ideas y no pensar tanto en el mundo real, sino en el mundo que ellos podían volver realidad.
Muchas veces sus palabras brotaban como colores que pintaban paisajes de otoño, pero cuando reflejaban sus emociones podían ser grises tardes de invierno. Tanta tristeza guardada necesitaba salir, aunque sea para despedirse de ella. De vez en cuando intentaba recordar qué cosas le habían dolido tanto -además de la cachetada claro está- pero se perdía en nuevos sueños y nuevos retoños, pequeños arco iris que surgían en medio de sus muchas tormentas. Tormentas que no se iban y que siempre que desaparecían a causa de una alegre sonrisa retornaban a su lugar de origen, el corazón de este chico que por más que quisiera dibujar felicidad sólo escribía tristeza… Pero la tristeza se volvía emoción cuando leía lo que podía escribir, cuando soltaba un poco su mano, manipulada por su mente que hasta se olvidaba de sus negros sentimientos cada vez que por sus dedos viajaba algún aventurero sueño de deletrear sus más profundos deseos. Pero pesimista él, sabía que sólo era eso, un sueño, todo en su vida era sólo un conjunto de sueños, y claro… como para no ser pesimista, si su vida era un tormento. Y no crean que me refiero a que padecía hambre, frío o alguna otra necesidad básica para desarrollarse como individuo, él anhelaba otro tipo de cosas; un abrazo en un momento apropiado significaba mucho más que algo de dinero, pero obvio para esta historia es que ese abrazo nunca llegaba en el momento apropiado. Entonces no quedaba mas que seguir sumergiéndose en su tan temible pozo, y no sé si tan temible, porque ahí, en su pozo, nadie podría molestarlo, solo sus pensamientos, que lo manipulaban una y otra vez sin dejarlo huir, aplastando sus sueños de vida.
¡¡Un momento!! Por si no lo habían notado, sigo atrapado en el cuento. ¿Es que acaso soy el autor? ¿o el protagonista soy yo? ¡Ay! ¡Que dilema! Este mundo de adultos carente de utopías ha hecho que mi inconsciente quiera vivir en el cuento.
Quiero estar en ese espacio virtual, quiero soñar con las palabras y deseo zambullirme en esas sensaciones placenteras. Es demasiado duro seguir afuera, allá los grandes ya no hablan de sus sueños. Quizá porque no tienen tiempo o no quieren tenerlo… porque el frío egoísmo les congeló su lado creativo, los atrapó y de tanto consumir… se han consumido a sí mismos. Pero definitivamente me rehúso a ser como ellos. Al menos por este instante quiero seguir sintiendo esta adrenalina, este suspiro del alma que hace dar vuelcos el corazón y pone en funcionamiento conexiones de la mente y el cuerpo que no hubiera podido imaginar de otra manera.
En este laberinto de palabras, en estas idas y venidas de lo soñado y lo vivido, ahí me quiero quedar y ¿sacar una foto? No, una simple impresión no basta. ¿Congelar el corazón? Quizá eso sí, para que no sea consumido por la imaginación y no se dé cuenta que todo fue vana ilusión.
Mejor quizá, borro. Borro las líneas que me hacen doler. Borro los personajes que me traen conflicto. Borro el malévolo sistema del mundo que los atrapó a los chicos y a mí. ¡Basta! Ya sé lo que voy a hacer ¿qué tantas cacerías y qué tantas utopías? Me voy a cazar mariposas. Voy a atrapar a estas que recorren mi sistema porque las utopías son muy grandes, el problema es: cuando atrape las mariposas ¿qué hago? ¿Las echo fuera? O ¿les pido, les suplico que me envuelvan y me lleven a volar?
Cuando parece que consigo respuestas… las preguntas cambian y me aturdo de nuevo.
Pero… ¿qué digo? Un ataque de puro pragmatismo no puede robar mi alma idealista. Acabo con el delirio y me salgo del cuento. Punto y aparte.
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De pronto en estos chicos había encontrado algo diferente, no se hablaba de modas ni se presionaba con la imagen, no eran consumistas….solo devoraban palabras y saboreaban poemas. Parecía increíble que existiera un grupo así, hasta a veces soñó que eran una confraternidad de defensores de las palabras, un grupo con sus códigos y sus secretos, una cuasi secta llena de mística. Las palabras tenían sabores cuando las leían y las escribían ellos, se disfrutaban de tal modo que hasta producían placer, había cierta complicidad entre lo dicho y lo no dicho, entre la expresión y la entonación que las hacía danzar por el aire y alterar sus sentidos. Una vez superado el miedo por el que atravesaba a la hora de decidir o no si se dejaba llevar por el grupo y se comprometía del todo a asumir los derechos y obligaciones que éste demandaba pudo entrar de lleno, puedo ver lo que se sentía compartir sus propiedades intelectuales con el resto – que ya dicho antes, eran personas como él, diferentes quizá, pero con el mismo propósito: que las palabras no vaguen por el espacio, sino que formen el medio de comunicación que todos ellos ansiaban tanto --.
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Y las mariposas por fin vinieron a rescatarme, me dejaron tirado en una nube porque desde arriba se veían mejor las cosas, era cuestión de cambiar un poco de perspectiva. Desde aquí veo a los grandes y monstruosos símbolos del poder… tan pequeños que hasta me dan risa y lo pequeño tan diminuto que me enternece. Ja, ja, ¡por fin quebré el encierro! ahora me siento libre para seguir, pero mi viaje sigue en las alturas y los dejo con el cuento y las palabras para ver si por fin logran zafar del laberinto infernal en el que quedaron atrapados. Y de verdad, no hallo manera de decirte relájate y disfruta, la vida es bella. Párate sobre tu nube y respira profundo. Adiós.
………………………………………………………
Muchos desafíos atraviesa una persona al buscar su camino en la vida, un camino que tiene que construir, elaborar pasito a paso. Es complicado, y más aún cuando su mente lo golpea, más aún cuando su corta edad no lo deja ver de forma nítida lo que se le presenta en frente. Todo es un desafío, muchos desafíos que se cruzan en la vida, como lo que le pasa a este chico, a estos chicos, miembros de esta red que trataba de unir sus palabras. –
-- Estos desafíos resultan difíciles, pero son nuestros. Son muchos. Y el primero es hablar por los que no tienen voz – dijo la abuela, dándoles valor para enfrentarse al mundo real.
-- Hasta ahora, cada uno ha logrado poner en sus palabras miles de sensaciones, imágenes y aún sabores, de esos amargos que han lesionado la inocencia de cada uno de ustedes. Pero mis amigos, no podemos quedarnos sólo con eso, levantemos la mirada y veamos juntos al sediento, al hambriento, al que aún no encontró sus palabras, al que vaga sin rumbo ni dirección porque le robaron las ilusiones cuando era muy pequeño. Continuó la abuela.
Quizá la alegría de hacer cosas chiquitas por otros nos ayude a encontrar el verdadero sentido de nuestras vidas. No quita lo anterior, no soluciona los problemas de la humanidad, no borra las tormentas de la memoria, no para el calentamiento global… Pero al menos para un olvidado, un otro, un nadie habrá una sonrisa inesperada que como un rayo de luz iluminará su cara… aunque sea por un instante.
-- Bueno chicos, nos vamos de viaje, lleven sus libretas de notas, armen su equipaje y saquen los boletos.
-¡Qué emoción!
- ¿Dónde vamos?
- Donde nos lleve el viento.
-¿Cómo que donde nos lleve el viento? ¿Y si me lleva de nuevo a mi casa o me encierra de nuevo en la escuela?
- Vamos, ¿qué más nos puede pasar?
Pronto estuvieron listos para partir. Cada uno con sus temores. Cada cuál con sus ilusiones. Pero decididos por fin a convertir cada sílaba en acción.
Ya arriba de una nube, en realidad encima de una tormenta, saltando relámpagos y acariciando rayos sentían que todo lo maravilloso estaba a su alcance. Primer parada, nuestro chico se quedó en África Subsahariana. ¡Qué calor! Bueno, a ver, empecemos con una palabra bonita: Hola. Bastó decirla para darse cuenta que nadie sabía lo que él intentaba decir. Y bueno, no era tan grave para él. Él ya estaba acostumbrado a que nadie entienda lo que él decía o intentaba decir, lo que él sentía, lo que llevaba dentro y no podía explicar con simple palabras.
Pero sabía que éste era un lugar diferente, un lugar nuevo donde quizá sería más fácil abrirse ante gente desconocida, sólo quedaba averiguarlo; conocer el paisaje a su alrededor, las cosas que traía consigo este nuevo espacio, que esperaba fuera más amplio que su mente.
Ahora sí, sentía la posibilidad de liberar su cabeza, de ir mas allá de su propia introspección, de dejar viajar a sus ideas por todo el lugar, recorriendo cada rincón de este mundo totalmente extraño para él. Y puedo llenar sus ojos del más bello atardecer, pudo dejar que descanse en su piel la más tierna brisa del desierto, pudo dejar que florezca en su rostro la más profunda sonrisa al oír el más perfecto silencio que afloraba a cada momento por cada centímetro de aquel tan lejano espacio donde podía acariciar la felicidad nuestro tan querido personaje. Pasó un poco de tiempo y él siguió soñando, haya lejos, en aquel desierto… lejos de todo, excepto de él.
Y un día cualquiera, mientras una pizca de viento le susurraba al oído que estaban solos en aquella inmensidad aparecieron junto a él, sus compañeros de viaje, ellos, los cazadores de utopías. Dispuestos a crear con sus palabras, sabiéndose capaces de alcanzar su sueño, un sueño modesto, que consiguiéndolo se sentirían más que felices. Ellos no querían fama, ni dinero, sólo querían ser. Que la realidad los deje ser, los deje ser sueño por siempre, pero un sueño convertido en realidad. Un sueño predispuesto a convivir con lo real, un sueño propio de este chico y sus amigos, que querían llegar a donde nadie había llegado antes en estas latitudes… al corazón de las personas, movilizándolas desde su lugar para que de una vez por todas este mundo lleno de odio, lleno de maldad, lleno de nada mirara mas allá del ojo de la cerradura de su mente, un mundo acéfalo al que nada mal le vendría soñar un instante y dejarse llevar por la brisa que generaban dentro de él las palabras de estos chicos. Que por siempre irán tras lo que desean… cazando toda aparente utopía.
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