viernes, 30 de noviembre de 2007

Que sea por el Caky...

Si, lo echaron por no ser nadie, por no tener apellido. Lo echaron porque creían que se drogaba, tal vez lo echaron porque se drogaba. Lo echaron porque no supieron comprender sus problemas, porque no tuvieron tiempo para escucharlo, porque nunca leyeron lo que escribía, porque nunca llegaron a conocerlo. Lo echaron y lo dejaron solo, tan solo. ¿Quienes son para decidir quién es de la agraria y quién no? La escuela es para todos, la escuela siempre fue para todos, y quienes son ustedes para decir que no, para decirle que no a él que tanto la quería, para decir quién es agraria y quién no?
El Caky queria la agraria. Eso lo hace parte de la escuela. El Caky tenía sus problemas, a veces solo quería escaparse. Y ustedes lo echaron, lo dejaron solo, se sacaron el problema de encima, pero sin darse cuenta que el problema no lo solucionaron. Y ahora qué? Deja la escuela, deja su refugio, queda solo... Felicitaciones por su solución. Y les repito, para que lo sepan: la agraria es de los que la quieren... la agraria es de todos... nadie es más, ni nadie es menos... nadie es dueño, sino que todos lo somos...
Que la agraria sea para todos...el Caky sigue siendo de la agraria, y nadie le va a impedir serlo.

viernes, 23 de noviembre de 2007

Violencia y miradas


Son las tres de la tarde. Floresta, barrio de Buenos Aires. Hace calor, poca gente en la calle. Una madre, joven, regresa de su trabajo. Ya está cerca de su casa donde la espera su hija de diez años. Piensa en que tiene que apurarse para darle de comer. Repentinamente un pibe de unos doce años se interpone en su camino. Tiene un arma apuntándole. “Dame la plata que tengas”. Está muy nervioso, ¿excitado?. La señora reacciona instintivamente y le toma la cara con las dos manos. “¿Qué necesitás?. ¿tenés hambre?, ¿querés para comer?”. En realidad está lejos de pensar lo que está haciendo, lo que dice. Mantiene sus manos en la cara del pibe que no baja el arma. ¿Lo acaricia? .“Justo voy a mi casa, sabés, tengo una hija de tu edad, a la que le voy a dar de comer”. “Caminemos”, contesta el pibe mientras guarda el arma. Recorren juntos una cuadra. “Andate”, le dice el pibe. La madre empieza a alejarse cuando el pibe ve un policía en la esquina cercana. “¿Me vas a denunciar?”. “No, no le voy a decir nada” tranquiliza la señora. “¿Sabés?” –dice el chico-, “te dejo ir porque me miraste a los ojos, a mí no me miran a los ojos”.


No se el autor, pero se publicó en la página de Autodeterminación y Libertad.

de Bertolt Bercht, en Berlín, 1931

Primero se llevaron a los comunistas,
y no me importó porque yo no lo era.
Después se llevaron a los obreros,
y tampoco me importó porque yo no lo era.
Más tarde detuvieron a los estudiantes,
y tampoco me importó porque yo no lo era.
Ahora me llevan a mi,
pero ya era tarde.

Bertolt Bercht
Berlín, 1931

domingo, 18 de noviembre de 2007

Realidades

Encontré, bah, creó que Mauro lo encontró, un libro de educación cívica de hace bastantes reformas atrás. Y esta barbaro! Plantea muchas preguntas que ya no se hacen, temas que no se tocan en las aulas, cosas que se dan por hechas y que en realidad necesitan ser tratadas. Y bueno, entre todas esas cosas que ya iré escribiendo, encontré el siguiente texto:





La presente producción periodística de Cultura y Nación registra aspectos de la historia de una familia tucumana cuyos miembros emprendieron diferentes caminos frente al cierre de sus fuentes de trabajo, en 1966.





Antonio (Lules, Tucumán)





Acodado a la tranquera, Antonio Peralta discute con el dueño del campo, quien a venido a anunciarle el desalojo. Sin acercarse, los nueve hijos y la mujer miran asustados desde la casa. Las voces llegan nítidas en la penumbra del atardecer. "Su padre prometió que nunca nos iba a echar", dice Antonio. "Pero yo he vendido el campo y tengo que entregarlo sin gente adentro", argumenta el propietario. (...)


"Esta casa la levantó mi padre. Aquí nacimos todos los Peralta y ahora nos dejan a la descampada. Tendría que haber escuchado a la mujer y los hijos; ellos siempre quisieron convencerme que fuéramos a Buenos Aires. Y siempre dije que no, que mi padre fue cañero, que yo también lo soy y que uno debe morir donde nació. También he argumentado que ser pobre aquí o "allá" es lo mismo. Aunque a veces tengo que darles la razón; no tenemos un destino y es cada vez "pior".


"Eramos 14 hermanos pero con Ramón fuimos compadres, muy apegados desde niños. Cuando quedamos sin trabajo en el 66 él se fue a Buenos Aires y una sola vez volvió. Entonces nos distanciamos."


"Este año vino malo, de la cosecha no quedó un peso para ir tirando y encima quedarnos sin casa. Un día de estos llamo a la familia y les digo: tengo 60 años, empecé a trabajar a los 5 y no tengo casa, ni un caballo o algo; quien quiera irse tiene mi consentimiento. Yo me quedé y pienso que en lo posible viví bien, tuvé mis diversiones de joven, comida nunca faltó en la mesa, pagué el entierro de mis muertos, así mi padre, así mi madre... pero debo reconocer que de joven yo también me iría."





Los hijos de Antonio





A través de los medios de difusión, en especial la radio, reciben constante información de la cultura secular y parecen aceptar sus códigos pero sin poder darles una dimensión real. La idealización superlativa es Buenos Aires, y las despedidas a los que se van son verdaderas fiestas. Presenciar esos brindis y festejos asombra; pareciera que esa persona fuera a la conquista y todos estimulan esa partida como si también se fueran un poco cada uno de ellos.


Ninguno de los hijos de Antonio ha concluido sus estudios y su horizonte laboral sigue siendo ser cañeros para los hombres o personal doméstico para las mujeres, después de la zafra. La diferencia generalcional entre Antonio y sus hijos se nota sobre todo en lo que piensan. Ellos no tienen resignación ante ese presente de pobreza y están convencidos de que solo la ciudad puede darles otra posibilidad.





Ramón (Isla Maciel, Buenos Aires)





En el atardecer, la callejuela no parece conducir a ninguna parte. Se desdibuja en un horizonte de techos improvisados, antenas de televisión, medianeras de chapas oxidadas; un ámbito "neorrealista", de posguerra. Y por encima, el murmullo de la "otra ciudad": Buenos Aires visible en la cresta de sus monobloques, remarcando el aire fronterizo de la Isla Maciel.


"Mi padre decía que el pobre puede equivocarse en todo, menos al elegir mujer. Acá íbamos a ser felices. Recuerdo que cuando llegué compré esta casilla y mandé a llamar la mujer, que se viniera con los hijos. Ella enseguida se puso sirvienta en casa de ricos y se llevó al Oscarcito. Eso fue lo primero que me pasó en esta "ciudá".


"Allá, en Lules, la familia estaba unida, las hijas eran de obedecer. No bien entramos aquí fue como una estampida: las muchachas que se van, los hijos que se van, la mujer que viene los domingos como de visita. Solo la madre del muertito vive conmigo, y eso porque el marido la abandonó. Le recalco: allá éramos familia. Pobres, siempre sufriendo por poder poner comida en los platos, pero familia. Yo sigo en la villa porque en la ciudá nos miran como a bichos. "Son los negros", dicen.


"Los hijos-continúa Ramón-Dicen que allá no conocíamos tele, que éramos brutos, que ahora llega visita y uno puede ofrecer vino fresco de la heladera o encender la tele. También dicen que la electricidad, los bailes y mucho más. Pero yo no me adapto. ¿Es vida eso de tener que cerrar con llave?¿O que le den tres golpes a la puerta para pedir documentos? Como a ladrones, así nos tratan. ¿Y eso es vida? Yo a veces sueño con el cañaveral, se me mete en el pecho ese aroma dulce, y soy de nuevo un niño y soy feliz".





Jesús, hijo de Ramón





"Allá en Tucumán éramos como animales. Trabajar en la caña no tiene nada de divertido, y menos cuando a uno lo arrastran desde los 7 años. Mi padre no comprende que estamos mejor, no se adapta. "Nosotros somos los negros", dice. ¿Pero que debemos hacer, escondernos? Yo miro a mis hijos, los veo estudiar, andar vestidos como la gente, y sé que eso es suerte. Entonces se lo agradezco a Di-s. También sé que hay gente desperdiciada, voluntariosa, pero que no encuentra la forma de defender a su familia, que se dejan estar, pero en general todos vamos progresando.


"Yo he vuelto a Tucumán. He vuelto a visitar a mis tíos, el barrio, los viejos amigos, y encuentro a los que quedaron sin tener nada. Con más años, pero igual. Los niños en la cosecha y sin futuro. Entonces, comparando, uno está mejor. Tengo casa propia, tengo trabajo, familia y el orgullo de que nadie me regaló nada. Todo lo conseguí con empeño, y eso que al principio fue bien duro. Primero la vida en la villa, costumbres desconocidas, pero quien tiene voluntad se asimila."


"Del presente está el laburo mal pago, que no hay gobierno que nos ayude. Pero yo sigo, soy un Peralta y no me desdigo de los míos ni de mi pasado."


Fragmento del artículo "Derrotero de una familia tucumana", publicado en Clarín el 13-3-80




Bien. Lindo artículo, no? En realidad, puede plantear muchas cosas. Una de ellas (o no, pero es un tema del que me gustaría escribir asique no me importa si es o no) es la vida en un pueblo o en una ciudad, o un poco más profundo, la vida donde nacés o donde tal vez tengas una oportunidad.

(Este espacio que deja es una porquería, pero bueno, era "indispensable" el punto aparte) Me pregunto a qué llamamos vivir, o qué clase de vida es la que cada uno quiere. Siempre se suele relacionar a las ciudades como el lugar donde tenés todas las opciones: el cine, la gente, miles de trabajos, miles de cosas por hacer. Sin embargo, no llegamos muy lejos cuando intentamos nombrar las "miles de cosas por hacer". Siempre que voy a una ciudad, caminando por esas veredas atestadas de gente, pienso en las mil realidades que debe haber en esa cuadra, me imagino que en la misma cuadra habrá un enamorado, habrá un artista, habrá un asesino y tal vez un escritor. Me imagino a las mil cabezas pensando mil cosas, mil historias juntas en un solo lugar. Mil historias, que solo se cruzan, en una cuadra... pero nunca se van a juntar. Mil historias que solo pasan, que no miran al lado... mil personas por cuadra, pero ninguna sonrisa, ningún hola, ningún como estás?, ningún que necesitás?. Son mil personas que viven en su mundo y se cagan en el del resto... son mil personas que van a pasar y en tu vida solo van a ser una persona que paso, y que antes de cruzar la calle ya no te acordarás su color de pelo. Eso no es gente. Esas cuadras estan vacías. Y entonces, cuales eran las miles de opciones? Acaso... juegan al fútbol en la calle, o van a la plaza solos a los cinco años, o van a comprar el pan a los cuatro? Entre las opciones esta aprender a andar en bici en tu vereda, ir a jugar con tus amigos hasta la hora que quieras, no tener que viajar para visitar a las personas que querés? Entre las opciones figura usar la imaginación, maravillarse con los bichos, con los árboles, con el cielo, con las nubes, con la lluvia, con el mundo? Entre sus opciones estan los amigos del barrio, la vecina que no devuelve la pelota, las aventuras por el pueblo, el amor en algún baile? En su vida llena de oportunidades, algún vecino les dará una changuita aunque no la necesite del todo, alguien les dará una mano cuando se sientan mal, tendrás donde refugiarte en tu mar de gente... pero sin nadie en realidad? Vos decís que un pueblo es aburrido, que en un pueblo no hay nada... no hay violencia, no hay muerte, no hay miedo, no hay puertas cerradas, no hay candados en las bicis... los pueblos son tan aburridos como las ciudades, con una diferencia: cuando vos a la tarde no sabes que hacer, te pones a chatear con tu amigo que vive en la otra punta de la ciudad... yo lo voy a buscar. Cuando vos a la noche no sabes que hacer, vas a dar una vuelta, para no encontrarte con nadie. Yo también. Cuando queres tomar aire, prendes el ventilador. Yo salgo afuera. Cuando queres jugar al fútbol vas hasta un club. Yo voy al potrero de la esquina. La ciudad es igual al pueblo... solo que en mi pueblo, las luces no me impiden ver las estrellas, ni los edificios me tapan el sol, ni los autos enmudecen a los pajaritos... mientras en tu ciudad ves la tele, yo miro el atardecer. Y allá te morís de hambre como acá, y allá hay más trabajo y hay más desocupados, y allá hay más cosas, pero menos para hacer. Vos crees que crecer es tener una linda casa. Nosotros sabemos que crecer es vivir bien, y que vivir bien no tiene que ver con casas.

Y si la vida en tu lugar se volvió una mierda (puede ser...(aviso que cambio de tema, el resumen de arriba sería:¡Aguante el pueblo!)), cambiala. Cambia lo que halla que cambiar. No te vallas del lugar donde conociste tu primer novia, donde pateaste por primera vez una pelota, donde compartiste por primera vez un juguete, donde aprendiste que el cielo solo parece quedar alto, pero en la punta de un árbol podrás tocarlo. No dejes que tú lugar, ese lugar al que le conoces todas sus calles, al que le conoces todos los secretos, al que recorriste miles de veces siempre de diferente manera, siempre siendo otro, no dejes que un cualquiera transforme el lugar donde naciste, creciste, amaste, viviste, en una mierda. No te vallas, porque estas abandonando a quien te dio todo lo que sos. Y estas impidiendo que otros puedan vivirlo. Si no te gusta, cambialo. Pero no te vallas. Porque los que se van son cagones. Y son egoistas. Se van porque ellos van a estar mejor. Pero nunca entendieron que lo mejor debía ser para todos.

Y es probable que mucho de lo que halla escrito, además de no saber si ese "vallas" va con "y" o con "ll", no sean palabras para que le gusten a todos. Pero hasta que me prueben lo contrario, seguirán estando. Saludos!

Coincidencia?

Lo que sigue es lo que vendría a ser un cuadro que a mi no me salió pero que es muy probable que ya hayan visto en internet. No comprobé los datos, pero calculo que serán ciertos. Y es muy raro...

Abraham Lincoln
John F. Kennedy
Fue elegido al congreso en 1846
Fue elegido al congreso en 1946
Fue electo Presidente en 1860
Fue elegido Presidente en 1960
Los apellidos Lincoln y Kennedy tienen cada uno siete letras
Ambos estaban estrechamente vinculados con los derechos humanos
Las esposas de ambos Presidentes perdieron hijos cuando vivían en la casa blanca
Ambos Presidentes fueron muertos con disparos a la cabeza
Ambos Presidentes fueron asesinados un Viernes
La secretaria de Lincoln se apellidaba Kennedy
La secretaria de Kennedy se apellidaba Lincoln
Ambos Presidentes fueron asesinados por sureños
Ambos Presidentes fueron sucedidos por sureños
Los nombres de ambos sucesores tenían seis letras y ambos se apellidaban Johnson
Andrew Johnson, que sucedió a Lincoln, nació en 1808
Lyndon Johnson, que sucedió a Kennedy, nació en 1908
John Wilkes Booth, quien asesinó a Lincoln, nació en 1839
Lee Harvey Oswald, quien asesinó a Kennedy, nació en 1939
Ambos asesinos eran conocidos por sus tres nombres
Ambos nombres están compuestos por quince letras
Lincoln fue muerto en un teatro llamado"Kennedy"
Kennedy fue muerto en un auto llamado "Lincoln"
John Wilkes Booth corrió desde el teatro y fue capturado en un almacén
Lee Harvey Oswald corrió desde un almacén y fue capturado en un teatro
Booth y Oswald fueron asesinados antes de sus juicios . . . .
Una semana antes de ser asesinado, Lincoln estuvo en Monroe, Maryland
Una semana antes de ser asesinado, Kennedy estuvo con Marilyn Monroe

La cáustica picardía- Marcos Aguinis

Se la conoce como viveza criolla, pero es la viveza argentina frecuentada por todas las capas psicosociales y extendida a la totalidad del territorio nacional, aunque en sus comienzos haya predominado en Buenos Aires. Resulta una expresión incomprensible para quien no la haya experimentado -o sufrido-. Refleja o encubre habilidades y miserias. Juega con los equívocos, hace reír y hace llorar, por un lado eleva y por el otro humilla.La historia oficial nos ha enseñado a idealizar el vocablo criollo; y la vida cotidiana, a idealizar la viveza. Se unieron ambas palabras para gestar un vicio que durante demasiado tiempo fue considerado virtud. Ya lo he azotado en otros textos y no puedo resistir volver a darle palos por el gran perjuicio que nos causa.La viveza criolla da gracia, incluso risa. Pero su humor es negro. Tiene un efecto antisocial, segrega resentimiento y envenena el respeto mutuo. Sus consecuencias, a largo plazo, son trágicas. No sólo en el campo moral, sino en los demás, incluso el económico. Pone en evidencia una egolatría con pies de barro, un afán de superioridad a costa del prójimo y una energía que se diluye en acciones estériles. Es importante que aprendamos a detectarle sus mañosas fintas. Y mucho mejor que aprendamos a erradicarla de nuestra mentalidad. Tiene la fuerza de la peste. Y nos ha vulnerado hondo.Veamos.Empieza en forma amable, como un producto emblemático de la literatura anónima: El Lazarillo de Tormes. Ahí está concentrada con gracejo la picaresca de España. Su personaje central soporta humillaciones para obtener comida o un sitio donde dormir. Tiempo después, este Lazarillo gestó su epígono en la remota Argentina.El nuevo sujeto cambió de ropa y de modales, no sólo de gentilicio; ya no se limita a las travesuras contadas en aquella novela, que vio la luz en Burgos hacia 1554. El sucesor argentino es un hombre orquesta que no se dedica sólo a buscar lecho y comida, sino que anhela mucho más porque se considera el centro del mundo; si las cosas le salen mal, la culpa la tiene otro. Jamás admite una flaqueza no tolera la derrota. Proclama que todo lo sabe y todo lo puede. Es el superhombre de Nietzsche o de la historieta. Desborda capacidad para encarar cualquier iniciativa y asumir cualquier trabajo, por encumbrado o difícil que sea. Ningún obstáculo resiste su sagacidad. Tiene ingenio, aceleración y perspicacia. Si lo eligen para un alto cargo, no se detiene a pensar en las dificultades inherentes a esa función, la posible falta de entrenamiento o su total carencia de aptitud. Al contrario, despreciará las advertencias y sostendrá que apenas se hizo justicia.La viveza criolla nació en Buenos Aires. El resto del país no la aceptó como propia hasta que sus hazañas cundieron. Quien la ejercita se llama vivo. El vivo de Buenos Aires, después el vivo de cualquier localidad argentina. El lenguaje se dilató con su aparición, porque al vocablo vivo se añadieron las avivadas, que son sus acciones. Los demás humanos -seres estúpidos que sufren las estocadas del vivo o le responden con impericia- se llaman zonzos o giles. Por eso abundan los consejos imperativos: "¡A ver si te avivás!" O el emoliente diagnostico: "Por fin te estás avivando".La dilatación del lenguaje prosiguió en forma acelerada. El vivo generó jocundos sinónimos, muchos de los cuales fueron incluidos por el lunfardo y las letras de los tangos: canchero, piola, rompedor, rana, madrugador, púa, pierna. Cada una de estas palabras ayudó a completar su retrato de triunfador imbatible. El vivo es un personaje que se mueve con las antenas eréctiles y el cuerpo elástico, seguro de reconocer al adversario antes de que éste lo sospeche y, además, ponerlo fuera de combate sin que haya despabilado siquiera.Su experiencia le ha demostrado que gana el más rápido. Como ninguno, adhiere a la consigna de que no hay mejor defensa que un oportuno ataque. Repite que "al que madruga / Dios lo ayuda". Madrugar, para él, no significa empezar al alba su faena ni ensanchar la jornada porque -dice- "no por mucho madrugar amanece más temprano" Madrugar es sorprender. Es golpear primero. Es asegurarse la parálisis del otro para que ni siquiera haya réplica. "Si uno no joroba, lo joroban."Si es atrapado in fraganti, sabe cómo zafar. Zafar es una de sus grandes habilidades. Tan grande, que durante mucho tiempo, cuando alguien quería lavarse las manos, exclamaba: "¿Yo?, ¡argentino!. Creo que pocas veces un gentilicio fue tan descalificado por sus propios portadores. Da vergüenza.El vivo comete sus fechorías y pone cara de ángel. Necesita burlarse de alguien al que llama punto.Su diversión cotidiana es la cachada. Está seguro de que logrará burlarse del punto que tiene enfente. Y a menudo lo logra sin que la víctima se dé cuenta. Lo elige con admirable precisión. Su olfato descubre puntos que pasan inadvertidos al ojo común. Y le asceta sus dardos antes de que adviertan el ataque. Porque sus ataques aprovechan la sorpresa y se escudan de tal forma que no le pueden devolver la agresión. Una pinturita. Para lograrlo vale todo: mentir, aprovecharse de las debilidades ajenas o empujarlo hacía el ridículo. El vivo redobla su esplendor a costa de la impotencia del zonzo. Su golpe tiene la característica de aplastar al contrincante sin dejarle margen para el retruco.El vivo necesita de la barra. Barra es el auditorio que le festeja sus gracias. Actúa para que lo vean y lo aplaudan, para que lo festejen con asombro. El vivo actúa como si estuviese en un escenario. Actúa sin darse pausa. Ha sustituido su vida por el representar. Es un maestro del fraude, que empaqueta en fina seducción. Incluso ha inspirado el universo de la historieta con un personaje creado por Lino Palacio y que alcanzó amplia popularidad: Avivato. Es notable que aún mantenga vigencia fuera de nuestro país, porque publican la tira en varios periódicos importantes, como The Miami Herald, donde aparece todos los días. ¿Qué muestra?: un argentino oportunista, falso, sobrador. holgazán, coimero y listo para hacerse de cualquier ventaja.Tanto ha enamorado el vivo a nuestra mentalidad, que se convirtió en minusvalía carecer de su talento. El que no es vivo es zonzo o gil. Así de rotundo. Y todo zonzo, en consecuencia, se desesperará por demostrar lo contrario. Los observadores de la barra son los jueces, que a menudo festejan ruidosamente cómo el vivo destruye a su víctima. Es una moderna variación del circo romano, pero sin sangre. Por eso no es osado afirmar que, desde que apareció el vivo con su irresistible seducción, resulta intolerable ser un zonzo en la Argentina. Tanto, que es preferible ser inmoral. "Me encarcelaron por ladrón pero no por zonzo", se escucha confesar.En España se publicó la siguiente semblanza de un caso típico.
Argentino viaja a España,Argentino conoce a española,Argentino enamora a española,Argentino vive con española,Argentino vive de la española,Argentino administra el sueldo de la española,Argentino desaparece.Española queda embarazada, sin joyas, sin muebles, con números rojos en el banco, facturas atrasadas y el teléfono cortado por cien llamadas a Rosario.
Sacar ventaja en forma indebida dio lugar a la palabra ventajero. No importa si el beneficio es ilegal.Es beneficio.Muchos argentinos incrementaron mala fama en el exterior mediante infinitas avivadas de poca monta: no sólo robar los ceniceros del restaurante o quedarse con los cubiertos del avión, sino con las toallas de los hoteles y algunos objetos de quioscos. La ganancia es mínima, pero es grande el placer de la transgresión. Una especie de resarcimiento por injusticias de las que ni se tiene memoria. A veces las cosas subieron de tono, en especial con los exiliados que buscaban la forma para llamar por teléfono a larga distancia sin pagar. Ser " ventajero" empujó hacia delitos que ya no eran de poca monta: muchos se vanagloriaron de "reventar" tarjetas de crédito ajenas, "pinchar teléfonos" y "clavar" garantes. De ahí surgió la siguiente pregunta:-¿Cómo se hace para meter 2.500 argentinos en una cabina telefónica?-Muy fácil. Basta con decirle a uno solo que puede hablar gratis a Buenos Aires.
Vamos ahora al fondo del asunto. Allí aparece un rasgo básico: el vivo no cree en la justicia. Según Julio Mafud, es un ateo perfecto, porque no cree en nada. Es escéptico y pesimista a ultranza. "En lo único que cree (en el caso de creer) es en él mismo." Aparenta tener muchas ideas, pero no se juega por ninguna. Desprecia la ley. Más aún: la ley es un obstáculo que se debe saltear... o burlar. ¡Siempre! El fraude jamás lo escandaliza, porque constituye uno de sus recursos más frecuentes. Para el vivo, la honestidad es una palabra hueca, ingenua, arcaica. De la misma forma descalifica la transparencia: jamás confesará a otro -ni siquiera a sí mismo- qué le pasa o cómo le va; y está seguro de que los otros hacen lo mismo con él. El mundo es un garito lleno de cepos. Los demás seres humanos no existen para ayudar: son enemigos potenciales que lanzarán el zarpaso al menor descuido. Por eso la viveza criolla consiste, precisamente, en atacar sin importar la ley y sin que la víctima pueda devolver el golpe.El vivo aparenta inteligencia, conocimientos, brillo y ejerce seducción. Pero se basa en la mala fe, el engaño y la inmoralidad. Bordea la psicopatía.En realidad, es el vivo quien padece el eterno miedo de caer en el ridículo y morder el polvo de los derrotados. Por eso jamás baja la guardia ni deja pasar una ocasión en la que pruebe ante el público -una y otra vez- que es un triunfador.Le obsesiona la necesidad de demostrar que es todo un hombre: macho, seductor y líder. "¿Sabés qué es algo peor que contraer el sida?: la fama de marica que te queda después de muerto."Quiere ser el número uno, el mejor. Por eso se cubre con la armadura del caballero que jamás pierde, jamás pide disculpas, jamás se equivoca. Por lo general no recurre a la violencia física, pero si las circunstancias obligan, para no mostrarse flojo -pecado mortal-, recurrirá a los gritos, las amenazas e incluso se lanzará hacia una batalla en la cual será molido a golpes con tal de no hacer sospechar que le falta testosterona. Aunque se consuma de dolor, evitará derramar lágrimas porque "llorar es cosa de maricas".El vivo es una persona que necesita triunfos urgentes. Es un exitista, no un exitoso. Rasgo que se puede extender a vastas franjas de nuestra sociedad. Entre ambos existen categóricas diferencias que vengo señalando desde hace tiempo. El exitista sufre ansiedad y anhela controlarla con rápidos alimentos a su autoestima; se conforma con migajas porque no puede esperar. El exitoso, en cambio, posterga su satisfacción, invierte esfuerzo, confía en sí mismo y aspira a un resultado mayor. Por eso el vivo, que no puede ser sino un exitista, busca las ventajas de corto plazo. Acumula ganancias chicas que ni siquiera logra cambiar por una grande. Las soluciones que aporta a sus necesidades no son la solución. Recoje halagos de la barra, una ovación fugaz a un éxito menor, apenas un bálsamo a su ruinosa egolatría. Quiere ser un invicto guerrero, gran señor, pero es apenas un hombre diminuto que necesita encubrir su impotencia.El vivo es, además, un resentido. Su minúscula gloria se amasa con la desgracia del prójimo. Disfruta de la humillación del otro, del pobre punto, porque la ha evitado para sí. Es la humillación que en realidad merece él mismo -por incapaz y tramposo-, y que teme recibir. Sabe, aunque lo niega, que no es gran señor ni invicto guerrero. Es apenas un actor mediocre que se defiende con sable de lata. Su terror al ridículo deriva de su pánico al desenmascaramiento. Por eso no le importa el sufrimiento de los burlados, los desplazados, los estafados. La única persona que nunca debería ser postergada o vencida es él.Sería su derrumbe total.De la centenaria picaresca española y de la ideología que prevaleció entre los hidalgos heredó su desdén por el esfuerzo. "El vivo vive del zonzo y el zonzo de su trabajo", repite para su menguada conciencia.La prestidigitación de la viveza arrima algún dinero a sus manos, sin que las deba mortificar en duras tareas. Así pensaban los hidalgos, y así siguieron pensando generaciones de descendientes; la viveza tiene un lamentable carácter estructural.En los años de la conquista y la colonización, América era fabulosa por sus excedentes de oro y plata. Bastaba recoger una fortuna ya hecha. O quitársela a los indios. Por las buenas si la cosa venía fácil, o por las malas si se ponía complicada. No era preciso rebajarse al nivel de la servidumbre o de la esclavitud, porque no era digno de hidalgos. La consigna tácita decía: No hay que producir, sino apropiarse de los productos. Y para apropiarse no hay que trabajar, sino ser vivo. La historia abunda en ejemplos.Pero la historia no siempre aclara quién es el burlador y quién es el burlado. Uno y otro descienden de conquistados y conquistadores, de criollos, mestizos e inmigrantes. hubo suficiente movilidad para que el burlado pase a ser burlador y viceversa, generando confusión. Ahora bien; puede una persona ocupar diferentes roles, pero los roles nunca dejan de estar presentes, con definición inconfundible.Demos ahora otra vuelta de tuerca.
Las humillaciones efectuadas por los vivos no tienen que haber sido sufridas por nosotros, personalmente, para registrar sus efectos: basta con que hayan sido aplicadas a otros para también temerlas. La sistemática violación a la ley que se registra en el devenir latinoamericano abrió las compuertas de injusticias sin cuento. Los engaños eran y son moneda corriente. La institución de la encomienda, por ejemplo, fue una avivada gigante, porque los encomenderos se olvidaron de sus obligaciones para con los indios y mestizos, y sólo se ocuparon de robarles el producto de su trabajo. Y muchos de sus descendientes -caudillos, estancieros, patrones y jefes- la consolidaron. Esas humillaciones estaban legitimadas por el desprecio primordial y sostenido hacia los diferentes (inferiores), llámense indios, mestizos, criollos, negros o inmigrantes, todos ellos considerados puntos, o candidatos a punto, o reverendos giles. La insistente ofensa generó rencor. Hasta que la impotencia ante la humillación y el desprecio empezó a hervir. El resultado es tremendo: padecen los de abajo, es cierto, pero también los de arriba en la vengativa mirada que esperan recibir. El vivo teme la represalia y se desespera por repetir sus proezas antes de que le saquen la ventaja que, para él, será tragedia.En conclusión, ser vivo en la Argentina, también equivale a seguir vivo. Los seres patéticos necesitan defenderse, negar sus miserias. Para lograrlo infligen estocadas a diestra y siniestra. Sobre todo -como dijimos-, necesitan evitar que la sanción caiga sobre ellos, porque la vida misma ya se había encargado de abrirles heridas sin cuento. Ser vivo, en definitiva, es realizar una escaramuza sin lamentar daños personales, sean presentes o futuros. Es cierto que no liquida al enemigo, pero sí logra molestarlo. En realidad, nunca quiso destruirlo del todo, sino usarlo para beneficiarse, para gozar el aplauso de la barra, para sentirse mejor. Las escaramuzas lo ilusionan, le hacen suponer que la impotencia no existe y que su inferioridad es sólo aparente.Se impone una aclaración: que lo disequemos y logremos comprender, no significa que lo vayamos a justificar.Por ejemplo, en la Argentina creció hasta niveles sin paralelo la institución de colarse, es decir meterse como sea, poner cara de póquer y ubicarse donde no corresponde, sea una cola, una fiesta, un transporte público, un club, un lugar donde ya no quedan más sitios, y así en adelante. Los vivos se meten. Siempre.Va una anécdota. En un gran salón de fiestas entraban tantos colados que su dueño, un extranjero de pocas pulgas, se enteró de que había un experto en distinguirlos y echarlos a la calle. Lo convocó.-Necesito que alguien me pesque a esos vivos.-Soy el mejor que encontrará en plaza; modestamente, ¿vio?-¿Cuánto cobra usted?-Mil doscientos la noche.-¡Es muy caro!-Si, caro. Pero el mejor.El empresario lo contrató a regañadientes.Esa misma noche el salón se llenó con más gente de la prevista. De súbito se detuvo la música y el experto apareció en el escenario. Tomó el micrófono con tranquila firmeza.-¡Señoras y señores, tengan ustedes muy buenas noches! Mi actuación será muy breve. Pido a las personas de la concurrencia que sean amigas del novio, que se coloquen a la izquierda del salón, por favor.Unos treinta individuos se corrieron hacia la izquierda.-¡Muchas gracias! Solicito ahora con fina delicadeza a las personas que sean amigas de la novia, se sitúen a la derecha de la sala.Entre rumores y cuchicheos otro grupo se corrió hacia la derecha.-Muy bien. Muchísimas gracias. Ahora: tanto quienes forman el grupo de la derecha como quienes se han situado a la izquierda, ¡se me las toman inmediatamente de aquí! ¡Esto es un bautismo, reverendos hijos de su madre!
La etapa aluvional incrementó el uso de la viveza. Los inmigrantes fueron objeto de muchísimas estafas. No hicieron la América enseguida, como prometían sus sueños o los sueños que les vendieron funcionarios inescrupulosos. Una cosa eran las bellas palabras de la Constitución y otra la difícil realidad. Las puertas estaban abiertas para que ingresaran y se pusieran a trabajar. Pero sólo como mano de obra barata. Se les retaceó la tierra porque ya estaba repartida. Sarmiento se escandalizaba: así como nuestra dirigencia era más generosa que las de los Estados Unidos en la recepción de extranjeros, era al mismo tiempo mezquina y errada en el otorgamiento de tierras, lo cual demoró el arraigo, perjudicó la cultura del esfuerzo y dañó el sentido de la responsabilidad.La viveza se transformó en un deporte, porque empezaron a venderse buzones y tranvías. Durante una de las frecuentes plagas de langostas alguien inventó un aparato baratísimo y eficaz para matarlas.La modesta caja que terminaría con esa plaga contenía dos tablitas, una marcada con la letra A y otra con la B; las instrucciones decían: "Coloque la langosta sobre la tablita A y péguele fuerte con la tablita B"...¿Ingenio? ¿Humor? Con graves consecuencias en todo caso. Hace unas décadas se difundió la proeza de un industrial que vendió una partida de zapatos al exterior y despachó unidades de un solo pie, total -pensaba- "cuando se den cuenta ya habré cobrado el dinero". O el caso de la piel de yacaré: vendía tanto que, para no frenar los beneficios del negocio, decidió imprimir los dibujos y relieves del yacaré sobre cuerina. También muchos cajones de fruta encubrían las podridas con una capa superior en buen estado. ¿Delincuencia? ¿Psicopatía?Con frecuencia el vivo recurre a las agachadas para esquivar los cepos. Pero se ocupa de disimularlas: no quiere parecer débil ni cobarde. La viveza, justamente, es el arma que lo preserva: "madrugar antes de que te madruguen".Bajo su máscara se agazapa un ser desamparado.La viveza, por lo tanto, también puede ser interpretada como una reacción, una forma retorcida y neurótica de lucha. Explicaría los ingredientes de su falsa omnipotencia, hondo encono y estudiada habilidad para dar golpes sorpresivos que no dejen lugar a la respuesta. El vivo desprecia la ley que siempre lo despreció a él y se burla de los valores que jamás lo respetaron. Se le han sumado y sedimentado convicciones antisociales. Como señalamos antes, podemos entenderlo, pero no justificarlo.Su tragedia se ahonda al advertir que está resentido de veras, pero -como dice Ezequiel Martínez Estrada-, se trata de un encono que no puede definir lo que quiere.
Una última observación.La viveza crece bajo el autoritarismo. Se cuela con poco ruido entre los colmillos del poder, al que halaga y, al mismo tiempo, pincha huidizamente las encías. No tiene escrúpulos en participar del festín transgresor. La ley es socavada por los mandamás de turno. El vivo es cómplice y trata de obtener el mayor provecho posible. La corrupción -toda corrupción- le excita los sentidos.Hemos de preguntarnos, entonces, si los desaparecidos, esa brutal desgracia que nos convirtió en uno de los ejemplos más crueles de la maldad humana, no son la gran avivada del Proceso. Los dueños del poder secuestraban, torturaban, asesinaban y luego... con cara de angelitos piolas, decían:"Se han ido al exterior", "no sabemos nada". Pero sabían. Porque antes de abandonar el poder cometieron el cobarde delito de quemar miles de archivos, tal como los delincuentes que borran prolijamente sus huellas. Si no se consideraban culpables, ¿por qué los destruyeron? Esa sola actitud representa una confesión de parte.Detrás de la entidad horrible llamada desaparecidos reinó el festín transgresor, el resentimiento, la rapiña, el desprecio, y la patológica sensación de víctima que otorga el derecho de convertirse en victimario. La "guerra sucia" justificaba todo, incluso olvidarse de que las Fuerzas Armadas representan al Estado y no pueden actuar al margen de la ley. Pero en lugar de hacerlo como autorizaba la misma ley, incluso la militar, y asumirlo de frente, el Proceso eligió la ruta de viveza. Que es muy argentina. Y nos ha costado caro.Por ende, si ese genocidio es la expresión trágica de la estructural viveza criolla, se añade un motivo muy poderoso para decidir que a esa corrosiva picardía le ha llegado la hora de una despiadada descalificación.poco antes de morir, Marco Denevi efectuó una lúcida oposición entre vivos, inteligentes y estúpidos. Todo un hallazgo. Vale la pena intentar una síntesis. La reacción mental del hombre inteligente es dinámica: busca el camino de la solución por múltiples vericuetos hasta encontrar la salida. En latín, salida se dice exitus, que los ingleses tradujeron por exit. De ahí que, por lo general, la inteligencia conduzca al éxito.El latín posee también otro verbo, stupere, que significa quedarse quieto, inmóvil, paralizado, como si lo frenase un muro. De ahí deriva la palabra estúpido: hombre que permanece entrampado por un problema sin dar con la salida, aunque a veces se agite o convulsione. "Las dos únicas reacciones del estúpido serán la resignación o la violencia, dos falsas salidas, dos fracasos."La viveza, por último, "es la habilidad mental para manejar los efectos de un problema sin resolver el problema". El vivo se mueve para eludir los efectos del problema, o desviarlos contra un tercero. Es inescrupuloso e inmoral, parece inteligente y despierto, pero sólo encandila a la mirada frívola. Jamás resuelve los problemas de fondo.¿Qué pasaría si los vivos se convierten en mayoría? Como son mayoría, ocuparán el gobierno. Pero, como son también inmorales y egoístas, no se esmerarán en el beneficio de la sociedad, sino de ellos mismos. Los estúpidos quedarán estupefactos, es decir más estúpidos aún. Los inteligentes armarán sus valijas para huir. Y los vivos que no están en el gobierno maniobrarán para obtener parte del botín. La voracidad de los vivos se regodeará con la rapiña. Pero el país que comandan -el barco en que navegan- terminará por hundirse junto con ellos.Toda semejanza con la realidad, ¿es pura ficción?

Un teorema sobre colmenas y sistemas políticos-Martín Braunstein

Supongamos que usted es propietario de dos colmenas.
Elija cuál es el sistema político que más le conviene.
Feudalismo: Usted tiene dos colmenas, el dueño del castillo se lleva parte de la miel...
Socialismo puro: Usted tiene dos colmenas, el gobierno se las lleva, las pone en un corral comunitario junto con muchas otras. Usted tiene que vigilar las colmenas de todo el mundo. El gobierno le da toda la miel que necesite, en tanto haya disponibilidad.
Socialismo burocrático: Usted tiene dos colmenas, el gobierno se las lleva a un corral comunitario junto con muchas otras. Son vigiladas por ex-cuidadores de gallinas. Usted tiene que cuidar de las gallinas que el gobierno les quitó a ellos. El gobierno le garantiza la miel y los huevos que están en el reglamento.
Fascismo: Usted tiene dos colmenas, el gobierno se las lleva, a usted le pagan para que las vigile y luego el gobierno le vende la miel.
Comunismo puro: Usted tiene dos colmenas. Los vecinos le ayudan a cuidarlas, entre todos se reparten la miel.
Comunismo Ruso: Usted tiene dos colmenas, usted tiene que vigilarlas, el gobierno se lleva toda la miel.
Comunismo Camboyano: Usted tiene dos colmenas, el gobierno se las lleva, usted es fusilado.
Dictadura: Usted tiene dos colmenas, el gobierno se las lleva, usted es reclutado para el ejército.
Democracia pura: Usted tiene dos colmenas, los vecinos deciden quién se queda con la miel.
Democracia representativa: Usted tiene dos colmenas, los vecinos eligen a alguien para que decida quién se queda con la miel.
Democracia de la Unión Europea: Usted tiene dos colmenas, el gobierno le dice cómo las debe alimentar y cuándo las va a cosechar. Luego le paga para que tire la miel a la basura. Luego se lleva las colmenas, mata una y cosecha a la otra. Al final le obliga a llenar papeles justificando la falta de una colmena. Vive muy bien, subsidiado.
Anarquía pura: Usted tiene dos colmenas, o vende la miel a un precio justo o sus vecinos lo matan para robarlas.
Capitalismo: Usted tiene dos colmenas, si las condiciones de mercado le son favorables vende una colmena y se compra dos nuevas. Si no tiene suerte, no le queda otra que comerse a las dos colmenas. A los pocos meses vive en una villa miseria.
Humanismo: Usted tiene dos colmenas, la liga protectora de los animales y GREENPEACE se las llevan para un santuario ecológico.
Hinduismo: Usted tiene dos colmenas, las abejas le dicen a Ud. lo que debe hacer con ellas.
Surrealismo: Usted realmente tiene dos jirafas, el gobierno le obliga a bailar salsa.
Democracia Argentina: Ud. tiene dos colmenas y por ello deberá pagar: Impuesto al valor agregado (IVA) 21 %, Ingresos brutos 6 %, Ingresos inteligentes 12 %, Fondo de desempleo del exportador 3 %, Fondo incentivación acopiadores 10 %, Promoción exportación de naranjas 10 %, Impuesto a la madre desnutrida 2 %, Fondo a la copa de leche provincial 4 %, Fondo coparticipación Unitaria 8 %, Fondo Carpa Blanca 10 %, Fondo Carpa Negra 8 %, Fondo promoción de la manteca 14 %, Fomento a la producción 10 %, Iluminación Obelisco 10 %, Impuesto fondo reservado 8 %, Fondo lucha contra la vinchuca 4 %, Total 140 %. La Dirección General Impositiva le acepta las dos colmenas como adelanto al impuesto del año que viene, el importe de la miel producida, será aceptado como parte del pago de la moratoria del año anterior y le da cómodos plazos para hipotecar su campo y saldar la deuda. Por ahora, le está permitido quedarse con parte del propóleos y la cera de opérculo. Estas condiciones son parte de una amplia moratoria impositiva, lo que no lo exime de otros impuestos que puedan surgir. Igual sobrevive evadiendo algo. Termina haciendo soja, más ahora que esta a ochocientos pesos la tonelada.

sábado, 17 de noviembre de 2007

Cuando el adolescente comienza a ser adulto...

Vale esta pequeña introducción al informe que sigue. Lo escribí con la excusa de una integradora de lengua en el que había que preparar un informe sobre alguna problemática adolescente, pero en realidad no es solo por eso. A veces siento que las palabras frías y objetivas, los hechos lógicos e inalterables, las verdades absolutas, las palabras que solo explican, sin sentimientos, sin amor, sin compasión, sin odio, sólo palabras que explican... suelen calmar, o al menos confundir, o relajar al corazón. Cuando a uno le pasa algo que no puede controlar, cuando sus sentimientos los desbordan, a veces estas palabras funcionan como calmantes, la fría lógica tal vez sirva para atenuar el dolor, despertar la razón pueda acallar un poco al corazón. Y es por eso que intenté usar ese tipo de palabras para hablar sobre el tema del informe. Ahí va:

El adolescente está en una etapa de rebeldía, de crítica, en una etapa en la que se plantea el sentido de todo aquello que para él es nuevo, ya que son temas poco comprensibles en la infancia, o que se ven desde otro punto de vista. La sicología trata de justificar la rebeldía y muchas actitudes adolescentes con los tres duelos que sufre la persona al dejar de ser niño: el cambio de su cuerpo, el cambio en la concepción de sus padres y el cambio de rol. Pero no es a ello a lo que hoy nos vamos a dedicar. Vamos a inmiscuirnos en una etapa que parece, por la falta de bibliografía o por lo complejo que resulta encontrarla, no es un tema común.
Queremos destacar una etapa en la vida del adolescente que no esta muy bien definida. Es el momento en el que el joven nota que es tiempo de ingresar al mundo adulto. O aún peor: cuando el adulto se da cuenta que dejo de ser adolescente.
El adolescente quiere independizarse. Es probable que haya crecido y se haya ido preparando durante sus años vividos para esta primer meta. Él quiere una casa donde vivir, un auto, dinero propio. El adolescente también sueña con progresos, con un futuro trabajo cercano, planifica parte de su vida inmediata e incluso total de forma optimista. Sin embargo, este deseo se contrapone contra gran parte de los sentimientos del adolescente, que hasta ese período representan prácticamente su forma de vida. Para lograr la independencia, el joven suele ser consciente (o lo es luego) de los cambios que se producirán: se alejará de su hogar; esto no quiere decir abandonar o no volver a ver a su familia, pero sí separarse notoriamente, desplazarla del lugar principal a un lugar importante; asumirá nuevas responsabilidades; el adolescente suele prepararse para el mundo del trabajo, pero suele hacerlo a modo de práctica, de forma mínima: trabaja y gana algo de plata, para él o para su gamilia, pero no tiene, en su mayoría, que depender de ese dinero para subsistir económicamente, lo que sería en otras palabras: tiene comida y techo asegurados; éstas responsabilidades le quitan un tiempo, que antes ocupaba con amistades o en otras tareas, y creo que este nuevo acomodamiento de sus actividades también puede llegar a afectar el ánimo del joven que trata de ser adulto.
Pero quiero detenerme, quiero especigicar aun más en un punto que tal vez ya no sea tan general como los anteriores. Me gustaría hablar del adolescente en relación a un grupo de gente querida, excluyendo la familia; llamémosle compañeros de escuela, llamémosle amigos del barrio. Todo este grupo, generalemente, tiene también una idea o un sueño de lo que quiere o va a ser y muchas veces, remarco: muchas veces, esos sueños van por caminos separados. Creo que, depende del afecto del adolescente al grupo, pero en caso de ser grande; éste debe ser uno de los mayores dolores del pasaje al mundo adulto. Que luego, sin lugar a dudas, se compensará, o se olvidará, o se acostumbrará el joven a reprimir su angustia y melancolía. Pero mientras, ¿cómo se le explica al joven que la vida siempre fue así, que dejar los sueños suyos y del grupo para seguir unidos es una tarea destinada al fracaso, que conocerá y tendrá más amigos y miles de personas le alegrarán la vida, que tal vez los siga viendo; solo que no como antes, que no se preocupe, que todo pasa, que no sufra por lo inevitable? Dejo abierto el interrogante. Al menos, hasta que encuentre la respuesta.
Perdón si no fui todo lo objetivo necesario. Es obvio que lo que escribo no son solo características generales que noto en esta etapa, sino, y en especial, mis propios miedos y deseos en este camino que parece tan corto mientras te vas acercando al final. Como adolescente, esto es lo que siento. Y si me permiten dejar agregar algo: gracias escuela agraria y gracias compañeros por mostrarme un mundo tan hermoso y que ahora temo dejar.

Aclaración: los datos son muy generales y excepciones habrá miles. Pero no por eso pensemos que son pocos los que sufren este proceso.

Golpe a la ilusión

Habrá sido en esos tiempos, cuando lo más importante pasaba por jugar a la bolita y en que jubilación solo era una palabra larga e inentendible, ideal para el ahorcado, que vi uno por primera vez. Solo los veía hablar, con mi mamá y mi abuela, no sabía que decían pero siempre sonreían, mostraban papeles todos escritos, y al hablar daban la seguridad de saberlo todo, de lograrlo todo, lo que hacía que a mi abuela le brillaran los ojos, con un brillo de esperanza. Fui creciendo, la bolita dejó de ser lo más importante, y para ese tiempo, por casa había pasado un desfile de estas personas, siempre sonrientes, siempre con esa seguridad al hablar, pero mi abuela iba perdiendo, de a poco, ese brillo en los ojos, esa confianza por las personas, esa certeza de que en verdad, cada vez estaba más cerca. Eso era lo que decían ellos, en dos días te llamo; pero siempre llamaba mi mamá, en 15 días sale el trámite; solo nos falta un numerito; solo falta este papel... Y siempre dábamos un paso más hacía la meta; pero la meta, siempre, parecía dar dos pasos hacía atrás. Sí, fue en esos tiempos en que conocí al primer vendedor de ilusión, claro que en ese entonces no lo reconocí. No se porque lo hacen... Tal vez querían ayudar, pero no saben como. Tal vez esté bien que lo intenten, aunque parecen no notar que juegan con la ilusión, con la esperanza, con la confianza de las personas. Porque te prometen algo que no saben si podrán cumplir, prometen lo que mi abuela deseaba, lo que mi abuela merecía después de haber trabajado y aportado para el país; pero construyen la promesa sobre el aire, sobre la nada, sobre la ilusión de quienes lo contratan. Ahora puedo decir que los conozco, a través de mis ojos, como niño y como joven, y en el reflejo de las lagrimas de mi mamá, cada día más cansada, como adulto. Puedo decir que conozco a esos vendedores de ilusión, que te encierran en un mundo que no existe, mientras las semanas se transforman en meses, en años. Por esos les digo, a quienes todavía les brillan los ojos cuando les prometen su jubilación, su bien ganada jubilación, sepan que en su camino se cruzan muchos de estos vendedores, aprendan a no escucharlos, a no hipnotizarse con sus sonrisas, a no creerles sus mundos construidos sobre el aire, sus mundos inexistentes.

Del Caky para el mundo... juventud agraria!

El Caky es un chico muy simpático de primero "B" de la escuela agraria, y me prestó algunas cosas que escribe. Se las muestro.

Recuerdos

Entre versos de una hoja en blanco,
escribo frases bobas con tinta de angustia,
que no podré leer,
y en ese instante quedo mudo,
hasta que la brisa de esta noche,
me obligue a pensar,
a atormentar al espíritu,
a volver a lastimarme,
mientras tu figura de cristal,
resalta entre las estrellas
y desaparece con el humo de un cigarro
que deja pasar el dolor
de perder un amor,
como el que hoy dejo libre, entre tus manos,

Nuevamente, tu nombre, se clava en mi cabeza,
y atormenta mi alma,
sola y despojada,
que entre recuerdos,
se destruye inquietante,
detrás de cada neurona,
donde tu recuerdo se entrelaza,
con las ganas de olvidar,
y el deseo de escapar,
a algún lugar, a cualquier lugar,
que entre sombras me mantenga,
hoy alejado de ti...


Ojos Rojos

Seguís probando y te reís
ellos ganaron, te anesteciaron
Nubes de ese polvo cristalino
y casi en un zombi te convertís
una red de jeringas para este salto mortal

Ojos rojos y nieve en tus pupilas,
ojos rojos y negro sera tu funeral

Tropiezas al caminar,
no ves, lo que esquivas
¿fantástico lugar?
Negro será tu funeral...

Abriendo los botiquines,
buscás el remedio que te empuje hacia el vacío,
bebiéndote del frasco la esperanza,
de revivir tu corazón casi partido,
saltando con un trago de alcohol fino,
te enterás de tu propio destino.

Y aún, sobre las ruinas,
de un cementerio
se escucha tu cadáver,
pidiendo más...


(no tiene título)

Basta impureza,
vacío letal del corazón,
solo palabras de preguntas alteradas,
que no encuentran respuesta,
varios rumbos hemos de caminar,
con solo un destino,
llamado soledad.
Nada sin explicación,
naufragando entre
mares de ignorancia,
con lenta aparición,
de poca esperanza,
que se destruye sin ser usada.
Falsas coplas que ningún viento trajo,
miradas que empiezan a ser de nadie,
y dejan algunos ojos sin voluntad,
sin amor, sin compasión,
más que vida inútil,
trozos de puto lamento,
saliendo de rostros fríos,
que dejan sin vida un cuerpo,
poniendo en semillas de miseria,
entre almas de mierda,
que estan a pasos,
de ser de nadie,
y podridas de esta puta vida.


Esta noche es santa

Pasa lenta la madrugada,
entre caricias y abrazos,
al tibio brillo de la luna
que a tu cuerpo le da sabor.
Esta noche es santa,
y no podemos desperdiciarla,
nos vamos alejando de la realidad,
y creamos nuestro propio sueño,
un sueños sin nadie más,
que dos amantes,
locos, enfermos,
que entre besos y lujuria,
se entregaron ciegos al placer.
Esta noche es santa,
y no podemos desperdiciarla
no le des importancia a lo demás,
solo estamos nosotros, en este mar de pasión,
dejate llevar por el movimiento,
de estas manos,
que de a poco te hacen mujer.
Esta noche es santa,
y no podemos desperdiciarla,
deja que mis dedos jueguen,
con el perfume de tu pelo,
para no darle fin a esta noche,
que despacio se nos va,
como mi alma con tu... te quiero!!!


(otro sin título)

Fuiste lo mejor,
fuistes la luz mas clara,
que me iluminó,
espantastes sombras oscuras,
que no me dejaban verte,
mientras yo no te daba nada,
lo que merecías lo use para perderte,
me cansé de esquivarte,
de mirarte,
de tenerte,
pusiste todo en mis labios,
y no lo disfruté,
me quisiste y mi cuerpo
en otra buscó el placer
que sirvió solo para un rato,
para calmar la sed.

Hoy te fuiste,
no entiendo lo que pasó,
mi cabeza no comprende,
¿por qué me di cuenta, que te amo,
después de perderte,
no da más mi alma,
no quiero seguir así,
ya perdí la esperanza,
de que vuelvas a mi.

Te miro y no comprendo,
por qué la vida es así,
si iba a pasar esto,
por qué mi vida te eligió a .

Están buenas, no? Espero que el caky no se enoje cuando sepa que se las publiqué... Hubiera estado bueno que este con su letra, no se si a ustedes les pasa, pero cuando esta escrito con la letra del autor, parece más lindo, es como el original... pero bueno, no se escanear, asique si quieren tener esa sensación, contáctensen con el caky.







Evolución de la educación argentina

Esto anda dando vueltas por internet, esta interesante...

La enseñanza en 1950 - Primer Grado Superior:

Problema: Un campesino vende una bolsa de papas por $ 1.000. Sus gastos de producción se elevan a 4/5 del precio de venta. ¿Cuál es el beneficio?.

La enseñanza en 1960 - Tercer Grado:

Problema: Un campesino vende una bolsa de papas por $ 1.000. Sus gastos de producción se elevan a 4/5 del precio de venta, o sea $ 800. ¿Cuál es el beneficio?.

La enseñanza moderna en 1970 - Quinto Grado:

Problema: Un campesino cambia un conjunto P de papas por un conjunto M de monedas. Sus gastos de producción corresponde a otro conjunto Q de monedas.El cardinal del conjunto M es igual a $ 1.000 y el de Q es de $ 800. Cada elemento que pertenece a M y a Q vale 1.
Dibuje: 1.000 puntos gordos que representan los puntos del conjunto Q, y dé respuestas a la siguiente cuestión: ¿cuál es el cardinal del conjunto B de los beneficios?.
Dibujar B en color, de preferencia rojo.

Enseñanza Reformada en 1986 - Sexto Grado:

- Objetivos para el alumno:
- Memorizar el nombre del profesor.
- Transcribir el texto del pizarrón al cuaderno.
- Analizar el texto.
- Utilizar correctamente la regla y el subrayado.
- Diferenciar las palabras.
- Seleccionar los datos importantes.
- Transferir los conocimientos anteriores.
- Recuperar el tiempo perdido con otros objetivos.
- Objetivos para el profesor:
- Consultar el manual de objetivos.
- Taxonomía de los objetivos de la educación de Benjamín Bloom.
- Actividad planteada:- Un campesino vende una bolsa de papas por $ 1.000. Los gastos de producción se elevan a $ 800 y el beneficio es de $ 200. Señalar la palabra PAPA. Discutir sobre ella con los compañeros del curso.

Transformación educativa 1999 - Octavo Año:
- Contenidos Conceptuales:
- Las papas: papas blancas y papas negras, la discriminación.
- Puré de papas. Papanatas, papas fritas de ayer y de siempre.
- Contenidos Procedimentales:
- Adquisición de habilidades y destrezas para la comprensión de la función de la papa en este mundo globalizado.
- Adquisición de destrezas para la comprensión de la necesidad de flexibilizar las papas en función de mejorar su calidad.
- Contenidos Actitudinales:
- Sensibilidad y respeto por las papas.
- Valoración del papel central de la papa, en capacidad transformadora y vinculada con la actividad productiva.
- Valoración del uso racional de la papa.
- Reconocimiento de la capacidad transformadora vinculada a la globalización de la economía.

Alumno: profesor, ¿qué es una papá?
Profesor: no lo sé, esos son contenidos que se ven en el polimodal y no en la E.G.B

Me parece una mirada crítica y certera sobre como se fue perdiendo el sentido y la profundidad en la educación, más alla de las buenas (?) intenciones. Lo que quiero decir igual es que ese sistema rudo del "apréndanselo de memoria" o de las mil hojas por año y copiar y copiar tampoco me parece una gran solución. Ni mucho menos ese viejo sistema de comportamiento de la agraria, comandado por los alumnos más grandes cuyo método consistía en "te portas bien o...". Creo que la solución va más allá de eso, no me parece que se deba volver totalmente a esos profesores viejos y fríos, ni tampoco quedarse con el facilismo del momento. Siempre me pareció que aprender no debería ser algo que cueste, sino algo que guste, hay que descubrir lo que le interesa a cada alumno y lograr atraerlo de una manera creativa e interesante, porque tampoco estoy convencido de que se debe aprender por aprender, como dice la pared de mi pueblo, "mejor que aprender mucho es aprender cosas buenas", una frase de Hernandez.
Hablando de educación, http://www.zonalibre.org/blog/odyseo/archives/cat_educacion.html lo escribe un español, y esta muy bueno. Leanlo! no sean como sería yo, que por ser un link no lo leo y listo. Es largo, pero vale la pena. Además, no daba para copiarlo todo, me daba no se que, jaja.
Y bueno, educación es un buen tema para escribir. Algún otro día lo voy a hacer. Y creo que ya dije tantas veces algún otro día escribo sobre tal cosa, que cuando llegue el otro día, va a haber mucho por escribir...

viernes, 16 de noviembre de 2007

Ayudar a alguien-Mex Urtizberea

Usted se levanta un día y decide ayudar a alguien.
A usted no hay nadie mirándolo, ninguna cámara lo está filmando, ningún premio le darán por hacerlo, nada va a ganar a cambio, y usted decide ayudar a alguien.
Usted no espera a que se haya organizado una colecta, usted no consulta si es la fecha en que hay que hacerlo, no vio por televisión una gran inundación ni un terremoto.
Usted se levanta un día y decide ayudar a alguien.
A usted no le sobra nada, usted no tiene tanto, usted trabaja y por eso tiene lo que tiene.
Nadie le regaló nada, no dispone de tiempo, y decide ayudar a alguien.
Usted se levanta un día, y a contramano de los tiempos que corren, de las ideas que circulan, más allá de lo que opinan los fanáticos del mercado, de lo que dicen los manuales de comercio, de lo que marcan las encuestas o indican las estadísticas, usted decide ayudar a alguien.
Usted no tiene la menor idea de si ganará el cielo por esto, no sospecha ni remotamente que se lo vaya a recordar por este gesto, a usted no le sacarán una foto, ni lo recibirán después con aplausos.
Usted se levanta un día y decide ayudar a alguien.
Y lo hace. Así de simple: lo hace.
Usted no es un monje tibetano, no es un santo, no es necesariamente la persona más buena del mundo, no es el ser más espiritual de la tierra.
Usted no es de otro planeta, su paciencia no es infinita.
A veces se pelea con un vecino o sus hijos lo sacan de quicio. No es zen, no es hippie, no es un millonario excéntrico que encontró en la filantropía su pasatiempo favorito, tampoco usted está al borde de la muerte y quiere hacer un bien antes de abandonar este mundo, y con total naturalidad decide ayudar a alguien.
Usted se levanta un día, y sin meditar los beneficios, sin analizar las ganancias, sin pensar el costo, sin anotarlo en una planilla ni dejarlo registrado en ninguna parte, sin intermediarios ni permisos, sin explicaciones ni preámbulos, como lo más natural del mundo decide ayudar a alguien.
Usted no se ha vestido de gala, no anda con muchas vueltas, no lo pensó durante años, no lo charló con un secretario ni con un jefe, y decide ayudar a alguien.
Usted tuvo una vida color de rosa, usted no tuvo una vida color de rosa, a usted nunca nadie lo ayudó, a usted una vez lo ayudaron, usted es hombre, usted es mujer, usted es padre, madre, no es madre, no es padre, y decide ayudar a alguien.
Usted se levanta un día, y no es el cumpleaños de nadie, ni el aniversario de nada, ni la conmemoración de ninguna cosa, no viene al caso por algo en particular, no tuvo un sueño revelador, ni una pesadilla en la que vio el túnel y la luz, tampoco un rapto místico.
Usted se levanta un día y decide ayudar a alguien.
Y lo hace. Así de simple, lo hace.
Sin más.
Más ser humano que otra cosa.
Usted se va a dormir y ayudó a alguien.
Usted se levanta al día siguiente, y el mundo ya ha cambiado en algo.

Por Mex Urtizberea Para LA NACION

Instrucciones para dar cuerda al reloj- Julio Cortázar

Preámbulo a las instrucciones para dar cuerda al reloj

Piensa en esto: cuando te regalan un reloj te regalan un pequeño infierno florido, una cadena de rosas, un calabozo de aire. No te dan solamente el reloj, que los cumplas muy felices y esperamos que te dure porque es de buena marca, suizo con áncora de rubíes; no te regalan solamente ese menudo picapedrero que te atarás a la muñeca y pasearás contigo. Te regalan -no lo saben, lo terrible es que no lo saben-, te regalan un nuevo pedazo frágil y precario de ti mismo, algo que es tuyo pero no es tu cuerpo, que hay que atar a tu cuerpo con su correa como un bracito desesperado colgándose de tu muñeca. Te regalan la necesidad de darle cuerda todos los días, la obligación de darle cuerda para que siga siendo un reloj; te regalan la obsesión de atender a la hora exacta en las vitrinas de las joyerías, en el anuncio por la radio, en el servicio telefónico. Te regalan el miedo de perderlo, de que te lo roben, de que se te caiga al suelo y se rompa. Te regalan su marca, y la seguridad de que es una marca mejor que las otras, te regalan la tendencia de comparar tu reloj con los demás relojes. No te regalan un reloj, tú eres el regalado, a ti te ofrecen para el cumpleaños del reloj.

Instrucciones para dar cuerda al reloj

Allá al fondo está la muerte, pero no tenga miedo. Sujete el reloj con una mano, tome con dos dedos la llave de la cuerda, remóntela suavemente. Ahora se abre otro plazo, los árboles despliegan sus hojas, las barcas corren regatas, el tiempo como un abanico se va llenando de sí mismo y de él brotan el aire, las brisas de la tierra, la sombra de una mujer, el perfume del pan.
¿Qué más quiere, qué más quiere? Átelo pronto a su muñeca, déjelo latir en libertad, imítelo anhelante. El miedo herrumbra las áncoras, cada cosa que pudo alcanzarse y fue olvidada va corroyendo las venas del reloj, gangrenando la fría sangre de sus rubíes. Y allá en el fondo está la muerte si no corremos y llegamos antes y comprendemos que ya no importa.

Y si, como siempre, un poco tarde...

Encontré la hoja que leímos en Rosh a Shaná, hace bastante ya. Había unas partes que me habían gustado, y bueno, ahora las copio. Para lo bueno, nunca es tarde... y para lo malo? Déjenmelo pensar...

ASHAMNU es una tefilá que contiene todas las letras (no busquen detalles como "no está la W!" porque no es la idea...) y habla sobre todos nuestros errores.

A menudo hemos haBlado mal de otras personas,
repetimos calumnias y Chismes,
hemos sido Deshonestos y Envidiosos,
Fuimos Groseros al contestar del mal Humor, e Insolentes al Juzgar mal a personas sin
conocerlas, pensando que con pedir perdón en rosh a shaná y iom Kipur es suficiente.
Hemos Lastimado y Mentido, hemos eNgañado y Odiado,
nos hemos Peleado y Quejado sin motivos,
nos hemos Reído de aquellos que se Sentían mal y necesitaban nuestro apoyo.
Hemos sido Tramposos,
hemos Usado Tu nombre para jurar por cosas no importantes,
hemos sido Violentos con nuestros amigos, y hemos inventado eXcusas para no cumplir con nuestras obligaciones.
Que al reconocer todos estos errores podamos esforzarnos para no volver a cometerlos Y construir juntos con amor un mundo de paZ.

Esta bueno, no? Lo que sigue son las palabras del cierre... (escritas por la morá?)

Al levantarnos para escuchar el shofar, ayúdanos a entender que sus sonidos gritan promesas, cantan por un mundo donde las palabras como guerra y terror no existan, un mundo donde nosotros podamos creer, jugar y cantar alimentados con esperanza y ilusión.
Adonai, haz que podamos escuchar verdaderamente los sonidos que salen del shofar, que se parecen a los gritos de la gente cuando sufre por la injusticia, que estas profundas notas penetresn dentro nuestro y nos den la fuerza necesaria para poder ayudar más a quien lo necesite y formar un mundo más lindo, donde las palabras como gracias y te quiero sean las más utilizadas.
El shofar nos ayuda a tomar conciencia de que aunque este mundo se asemeja a un puente estrecho y angosto, lo importante es no temer, no paralizarnos, porque la redención es posible, por lo tanto no preguntemos por quién suenan estos sonidos misteriosos, suenan por nosotros.

Fogón 2007!


Quiero dejar constancia del mejor fogón que alguien alguna vez haya podido ver o imaginar o crear. Quiero que todos sepan y se enteren que en Rivera, en la escuela agraria, en mi corazón, sucedió uno de esos hechos irrepetibles que marcan etapas y simbolizan recuerdos. El fogón, los de la escuela agraria, los que sabemos lo que es un fogón, esos palos de siete metros de alto quemándose para abrigar a la gente con sus tibias llamas, esa noche que une a la tradición con la vida y que enseña a vivir a la vida misma. Y si, fue el mejor fogón que haya conocido la historia. O al menos, que haya conocido mi historia. O mejor, lo que para mi es más importante, el fogón que yo elijo como mejor. Y no es solo por lo que significa el fogón, sino por todas aquellas cosas invisibles que lo vuelven mágico, esa palabra que le gusta a Albana. Es cuando cada uno hace lo que puede y lo hace lo mejor posible e incluso más, porque se hace con ganas, se hace queriendo. Es cuando cada uno gasta todo su esfuerzo por los demás. Aunque el gasta no concuerde con la frase. Es la suma de todas esas actitudes positivas que probablemente nadie había calculado: desde el que te compra solo para colaborar, hasta el que hace porque sabe que lo puede hacer y no porque quiera hacerlo, el que dona y el que trabaja el doble, el que ayuda y el que organiza, el que aporta ideas y los que aplauden y apoyan. Y si, a pesar de que el cantante era un perro, y de que los mejores otra vez fueron los de la agraria, a pesar de que el fogón no prendió perfecto, a pesar de que nuestra entrada fue poco convencional, a pesar de que hubo cola en las papas fritas, a pesar de que el sonido y las luces no andaban, a pesar de que las palabras quedarán repitiéndose cortadas eternamente al viento, a pesar del frío, a pesar de que lo organizamos en dos semanas, paramos el fogón en un día, tuvimos poca leña, a pesar de que estaba todo bien y al final terminamos todo sobre la hora, a pesar de que los policias comieron como cinco kilos gratis, a pesar de la mugre y del viento que no paró de soplar, a pesar de que no hubo tanta gente, a pesar de que no todo haya salido perfecto... que bien salió todo. Fuimos un grupo unido sin siquiera hablarnos. Estuvo perfecto aunque haya estado todo mal. Fue el mejor fogón... lejos.

Y éstas son las palabras que no se pudieron escuchar, aunque quedarán por siempre dentro de todos mis compañeros y dentro mío, que es lo que importa. Las escribimos con Albana, pero no nos pertenecen solo a nosotros... no hubieran existido sin el grupo, sin la escuela, sin la amistad... sin la agraria.

Palabras al fogón

Fogón 2007 son palabras que tal vez no vuelvas a repetir. El fogón puede parecerles uno más, pero no por eso es menos. Desde que entramos a la escuela que nos enseño una forma de vida vimos al fogón como algo grande; gigante; el símbolo de una escuela, una meta a llegar... pero una meta inalcanzable, imposible... al menos lejana.
Cuándo fue que crecimos no lo sé, cuándo dejamos de ver el fogón como un imposible para ser ahora sus organizadores; ansiosos, nerviosos, orgullosos, alegres, sobre todo alegres, organizadores; tampoco es un momento que recuerde. cuánto hemos crecido sin siquiera notarlo, que ahora lo que hasta ayer era lejano, hoy es nuestro presente... y ya mañana será un recuerdo.
El fogón siempre fue más que una fiesta folklórica, es más que el reencuentro de amigos y de nuestra tradición, incluso más que el sueño de un último recuerdo con tus compañeros. La llama del fogón representa todos nuestros anhelos, nuestras esperanzas. La llama del fogón es la ilusión de los cientos de jóvenes que soñaron y aún sueñan, es la verdad de un grupo de amigos que compartieron todo durante tanto tiempo, será el recuerdo de toda nuestra juventud.
Y las cenizas quizá el destino, cuando el viento las lleve a todos los rincones del mundo para que todos sepan de la grandeza de esa llama. Como nos sucederá a nosotros, guiados por nuestros sueños mostraremos al mundo todo lo que aprendimos, lo que nos alegramos, lo que sufrimos, lo que vivimos mientras la llama estuvo prendida.
Siempre formamos parte de un pasado que es nuestro presente, aunque esto sea contradictorio, aunque nuestro sentir y ver sean un fogón estamos encendiendo 22 fogones que, junto a todas aquellas piezas, los formaron con magia adolescente, también cría de la alegría y la felicidad, la esperanza y las ganas de querer ser de la agraria, nada más que por un momento, sin intentar arrepentirse, y sin verguenza a que nuestros ojos se llenen de lágrimas.
Por el calor de las llamas, por mirar el pasado sin haberlo conocido, porque sigue siendo parte del presente continuamente...
Y cada vez que las llamas vuelvan a encenderse, estaremos nosotros ahí; nosotros eternamente, brillando con nuestros sueños y nuestra esperanza, junto a todos, junto a la historia de nuestra escuela; junto a nuestra historia.

Valfierno-Martín Caparrós

Lei hace poco el libro del título, que lo escribió, como se que supusieron, el autor que esta en el título. Habla sobre el robo de la Gioconda por parte de un argentino, y si bien no es un libro que recontrarecomiendo, hay partes (que tal vez no tengan que ver con el libro en general) que me gustaría compartir:

"Que su padre era un caballero como el papá de Diego y Mariana que se rebajó a casarse con su madre porque quería mezclar su vida con los pobres, un hijo de puta que embarazó a su madre y se escapó de vuelta hacia las comodidades de su familia riva, un artista tan exquisito que decidió que nada valía la pena y se entregó a la causa para morir por propia decisión y mano ajena, un ingenuo engañado por el cabrón de Garibaldi, un idealista que dio su vida para que su hijo pudiera estar orgulloso de él alguna vez, un agente del Papa que llevó su farsa hasta las últimas consecuencias, que quién dice que es necesario tener padre.
Piensa y se promete que alguna vez, cuando quiera o, quizás , cuando no tenga más remedio, va a decidir cuál es la verdadera historia aunque su madre insista:
Que su padre fue un héroe. Su madre insiste en contarle la historia de su padre y le dice y le repite que su padre fue un héroe, que murió por lo que creía y que fue un canalla que los dejó solos a él y a ella en el mundo sin sustento sin futuro sin comida sin más nada, que los abandonó pero que no quería, que quería que el mundo fuera distinto el muy iluso un alegre paladín como su padre, muerto como su padre, huido como su padre y que lo difícil no es ser un héroe sino darles de comer todos los días y que el pobre Antonio no sería ni un héroe ni un iluso ni nada pero bien que se mata trabajando para ella-y también él, el chico, que no es el chico de Antonio, recalca cada vez la madre-, se mata trabajando como ella para que los tres vivan, coman todos los días sigan vivos en este mundo que es lo que es aunque a tu padre le volaran los pajaritos."

"Una muerte no es dura po lo que se va; es terrible porque te obliga a inventarte otra vida cuando creías que ya tenías una"

"Fueron meses tranquilos. Tan tranquilos. Era puro presente: es el secreto."

"-No se preocupe, no hay apuro. Tenemos que tomarnos nuestro tiempo.
-¿Nuestro tiempo?
-Si, Valfierno. Tenemos que ir de a poco.
-¿Pero usted dijo nuestro tiempo?"

"Y sin embargo pienso que quizás llegue un día-ojalá llegue un día- en que no reconozca mi cara en el espejo. Aunque la frase es falsa, porque: quién será ése que no reconozca esa cara de quién en el espejo. Quién será entonces el que reconozca, quién la cara. Y seguramente ese conocerá su cara, que ya va a ser la suya. Yo, entonces, qué. Yo, más que nada, quién."

"Que el mundo es un lugar lleno de cosas, brillos y, sobre todo: muy lleno de otros mundos"

"Es tan fácil hacerse rico, señor Becker. No hay nada más fácil. Basta con ver quiénes lo consiguen: los que no tienen la suficiente imaginación como para desear otra cosa, los que quieren lo mismo que todos, sólo que un poco más"

"-¿Quién serías Giannina, si pudieras ser otra?"

"(...) había entendido que los que no consiguen sus metas mienten cuando culpan a las circunstancias. Que quien tiene la fuerza suficiente consigue lo que quiere. Que los que no lo consiguen son los débiles, los que no dan la talla. Que los que se quedan a mitad de camino es porque lo merecen. Que los pobres lo son porque no saben dejar de serlo o no lo quieren. Y que no hay nada peor que los llamados socialistas: los que creen que ser pobre es un mérito. Lo mismo que los curas: los reconfortan, los convencen de que la desgracia es una suerte."

"El padre de ese hombre, entonces, en ese momento innecesario de la historia, es un hombre que se define de otro modo. El hombre no está, todavía, convencido de que ser el padre de ese hombre-que ser el padre de alguien, que ser un padre en general- sea una definición de su persona. Y, en verdad, no tendrá mucho más tempo para encontrar esa definición-o cualquier otra. Un hombre puede pasarse la vida sin descubrir cuál será la definición de su persona; un hombre puede pasarse la vida y más sin preocuparse por buscarla; un hombre puede suponer con cierta sensatez que su persona no puede o necesita definirse en términos que las palabras sepan describir. Pero puede suceder que un hombre quede registrado, en ésta y otras historias, como el padre de un hombre: entonces, a veces, todo el resto de su vida -todos los minutos de su vida salvo esos cuatro, cinco, veinte minutos de agitación sobre una hembra- pueden esfumarse ante el impulso de ese chorro de leche: de sangre concentrada en esa leche. Un hombre puede tardar muchos años en descubrir que, eventualmente, ésa será la definición de su persona; más, la mayoría, no llegarán a imaginarlo nunca."

"(...) Que falsifica la naturaleza es un gesto de grandeza del hombre: demostrarle que su poder puede ser igualado. Y que falsificar el arte es humildad: demostrar que el valor de la creación humana no es mas que una ilusión, una convención entre tantas posibles. Y que todo lo que hacen los hombres es copia y falsificación y que el único invento de los hombres es el ángulo recto-que la naturaleza no creó. O sea, se dice, que lo único que no es falso, lo único definitivamente verddero es el ángulo recto, un cuadrado, una esquina cualquiera. Lo cual no lo lleva demasiado lejos."

"-Puedo dudar de lo que hice, no de lo que voy a hacer. No porque lo que hice sea mas importante que lo que puedo hacer, sino porque el pasado es infinitamente modificable; el futuro, en cambio, solo puede ser el que será.
-¿Cómo?
-No se haga el tonto, periodista"

"No tenía obligaciones (...) sin hogar, sin patria, sin familia, con un nombre y carradas de dinero, estaba librado a los caprichos de su voluntad. (...) no quería hacer nada pero no sabía cómo hacerlo: al cabo de unos meses, las formas convencionales de hacer nada le resultaron repetidas, aburridas. y cuando pensaba en hacer algo, todo lo que se le ocurría era tan ínfimo frente a lo que había hecho (...) el ocio se le estaba volviendo insoportable y el cognac del desayuno ya no le alcanzaba para animarse ante la perspectiva de otro dá igual a todos los demás. (...) Una noche se despertó sudando: tenía mucho miedo de volver a ser Bonaglia (si no leyeron el libro, Bonaglia fue él antes de cambiar de personalidad... vivía en una eterna rutina, sólo que sumido en la pobreza) (...) El problema no era el miedo de volver a ser; lo terrible, entendió, era la sospecha de que nunca había dejado de ser Quique Bonaglia. Esa noche imaginó mil formas de alejarse de ese hombre; mientras amanecía, la luz confusa, la guardia descuidada, pensó que alguna vez volvería a la Argentina, a buscar a Mariana de Baltiérrez: seguía siendo tan rubia en su memoria(ahora hace referencia a su infancia, otra identidad que decidió abandonar)"

"(...) Y que no quiere ser uno de esos idiotas convencidos de que han hecho lo más grande aunque nadie lo sepa y vagan por los rincvones y desprecian a los que no supieron apreciarlos y se envenenan de un fracaso que suelen llamar genio. No, piensa, se dice: que la gloria ignorada sirve por un tiempo, que no somos tan fuertes, que llega el momento en que necesitamos el espejo: que otros sepan que yo, dice, se dice. Y que él vivió todo este tiempo con ese cuchillito en la garganta: no todo el tiempo, por supuesto, no todas las horas, ni cada día siquiera pero el cuchillo estaba, siempre estuvo. (...) el éxito de su obra necesitaba que nadie lo supiera, que mientras le fuera bien sería escondida, que sólo su fracaso podría evitar el gran fracaso de que el mundo lo ignorara para siempre pero que entonces su obra ya no sería perfecta: que si lo descubren, piensa, si sigue impune, libre, nadie nunca sabrá quién fue el maestro Eduardo de Valfierno. Y que si lo descubren ya no será el maestro-ni siquiera Valfierno."

"La vejez es saber que hay cosas que uno esta haciendo por última vez. Usted no puede saberlo todavía, es demasiado joven. Pero yo sé. He comido unos riñones que no voy a probar otra vez porque mi cuerpo ya no me lo permite, he estado en lugares donde sé que no voy a volver, he disfrutado de mujeres que murieron, he renunciado a la esperanza de conocer ciertos paisajes. Ésta es la última vez que contare la historia de Valfierno. Quizás haya sido la primera; sin duda, fue la última. A partir de mañana tendré que tener otra. Si no, estaré perdido. Y tendré que olvidarme de lo que hizo que mi vida tuviera algún sentido. (...) Valfierno ya vivió demasiado, mucho más de lo recomendable. Pero me cuesta. Me había acostumbrado, me gustaba."

"Cuando pienso el relato de mi vida siempre busco el momento en que todo cambió, cuando se dio vuelta. Descubro que no hubo. Que aunque cambié tantas veces de nombre y de historia no hubo eso. Y que ése es el truco con el que sobreviví, sobrevivió, sobrevivimos: la esperanza de que alguna vez seremos otro. Pero nunca. No sé por qué, no sé cómo explicarlo, pero nunca."

"(...) si usted se calla, mi vida será un fracaso estrepitoso. Sería como el náufrago que escibe un gran libro en una isla desierta, el ciego que imagina la escultura genial que nadie podrá ver, el gobernante que entregó a su amigo para evitar la guerra que habría arruinado su país..."

"Y entonces dará la respuesta a la pregunta que tanto me resuena: ¿quién se va a morir cuando me muera? ¿El que caminaba por las calles de tierra de Rosario, el que quiso a Marianita sin saber quién era, el que hizo arte con una artesanía, el que no quiso ser uno, el que no fue los otros, el que nuca fumó aquel opio de Malaca, el que probó tantos manjares, el que no vio a su padre, el que se dejaba toquetear por aquel cura, culear por otro preso, amar por las mujeres que nunca lo quisieron, Bonaglia, Juan María, Perrone, Eduardo, el de mañana, el que se muere por contar su historia? No todos: tantas muertes en una sería una injusticia. Tampoco fueron tantas vidas: sólo intentos."

"Hace unos años leí otra frase que no pude olvidar: "Ahora, en el salón, queda lo que queda cuando no queda nada""

viernes, 9 de noviembre de 2007

Vendo mi corazón-Mex Urtizberea

"Hay momentos en que, sea cual fuere la actividad del cuerpo, el alma está de rodillas." Víctor Hugo

¿No puede alimentar a sus hijos?
Trabaje.
¿No consigue trabajo, o está imposibilitado para trabajar, o no puede trabajar porque tiene niños a su cargo?
Venda su casa.
¿No tiene casa propia? Venda su coche.
¿No tiene coche? Pida plata prestada aun banco.
¿Ningún banco le da plata porque ustedes pobre? Pida plata a su familia.
¿Su familia es tan pobre como usted?No proteste, no se subleve, no ponga en tela de juicio el sistema que nos rige, arréglese.
Usted tiene un cuerpo.Alquile su vientre.
¿Se da cuenta de que el mundo no estan malo, que siempre da posibilidades?Y no se agotan en su vientre las posibilidades.
Entre en algún sitio de Internet donde pueda ofrecer sus córneas, un pulmón,un riñón, el hígado.
No se estremezca si encuentra allí que un empleado que vive en La Rioja puso en venta sus órganos para afrontarlos gastos que demanda el tratamiento de cáncer que padece su esposa, con la que tiene dos hijos chiquitos; o que una chica peruana de dieciséis años ofrece su riñón por setenta mil dólares,porque su familia se está muriendo de hambre, o que varias personas ofrecen subastar todos sus órganos menos el corazón.
Usted también tiene un cuerpo.
Piense que tener un cuerpo es como tener una empresa.
Alquílelo o véndalo por partes.
Empéñelo.
Subástelo.
Todo indicaría que es el negocio del futuro.
El mundo, amablemente, desinteresadamente,les está dejando servido a los pobres este flamante negocio.De seguir así, habrá mucha gente a laque pronto no le quedará otra cosa que dedicarse a estas operaciones bursátiles de alquiler de sus vientres y venta de sus órganos.
No se puede quejar, no critique al sistema ni a sus dirigentes por la vida que le ha tocado en suerte, usted tiene en supropio cuerpo su salida laboral, puede sacarle provecho.
Arréglese.
¿Usted no tiene nada, nunca tuvo nada,tuvo un poco y ya no lo tiene, pertenece a una clase a la que siglo tras siglo la handespojado de todo?
Despójese ahora de su cuerpo.
Parte por parte.
O, de lo contrario, corte por lo sano:ofrézcase para inmolarse de cuerpo entero por alguna buena causa internacional o nacional en la que se le pague por eso.Usted tiene un cuerpo y hágalo valer:póngale un valor.
Así va a poder alimentar a sus hijos si no consigue trabajo, o está imposibilitado para trabajar, o no puede trabajar porque tiene niños a su cargo, y no tiene casa para vender, ni coche, ni banco ni familia que le preste plata.Usted tiene un cuerpo.Vientre, córnea, riñón, pulmón, hígado. Arréglese.
Y ya no moleste con sus reclamos.
No sea desalmado.
Tenga corazón.

Por Mex Urtizberea Para LA NACION